Tordómar es uno de esos engendros del Opus Dei dedicado a los niños, una asociación cultural que mezcla pinturas y consolas con pecados y rezos, vamos, que te la meten con vaselina desde bien pequeñito si caes en sus garras. Ayer el alcalde recibía con entusiasmo a esta asociación, debido a su VI Foro Juvenil.