Si ayer amanecíamos con aquello de la gasolinera hoy amanecemos con aquello del desvío. Los embargos se multiplican, las cajas se secan, el paro se incrementa, el estado se aprieta el cinturón y el HayUntamiento tiene más deudas que nunca.
Si ayer amanecíamos con aquello de la gasolinera hoy amanecemos con aquello del desvío. Los embargos se multiplican, las cajas se secan, el paro se incrementa, el estado se aprieta el cinturón y el HayUntamiento tiene más deudas que nunca.