Hace unos días veíamos como se sumaban 2 personas más a la cifra de victimas de la N-1,la nacional maldita, paralela a la AP-1, autopista concesionaria de Itinere, que ha incrementado su concesión inicial de 20 años en 1974 hasta 44 años, con lo que se mantendría en su explotación privada hasta 2018.