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El 24 de agosto se cumplen 70 años de la liberación de Parí­s de manos de los nazis, con la entrada de la 9ª Compañí­a de la División Leclerc, denominada “La Nueve” y formada principalmente por españoles, exiliados tras la Guerra Civil, cuya historia ha sido durante mucho tiempo deliberadamente olvidada.

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Para conocer más detalles sobre este grupo de excombatientes de la Guerra Civil que participaron en la liberación de Paris es interesante consultar los varios podcast que Radio Onda Expansiva ha realizado sobre La Nueve. Entre ellos destaca la entrevista a Alfonso Domingo, autor del libro Historia de los españoles en la Segunda Guerra Mundial, y el programa realizado con Paco Roca, creador de la novela gráfica Los surcos del azar

Tras la victoria del bando fascista en España, cientos de miles de personas cruzan la frontera francesa, pero estos refugiados no son bien recibidos: el Gobierno francés los recluye en las playas del Mediterráneo, abandonándolos en “campos” rodeados de vallas y fuertemente vigilados. Muchos de estos españoles manifiestan su disposición a empuñar las armas contra el nazismo, pero su ofrecimiento no interesa a los generales franceses, que les desprecian y se refieren a ellos como “el ejército de las alpargatas”. El único sitio en el que tendrán cabida es la Legión Extranjera.

Tras la derrota francesa en junio de 1940, la Francia de Vichy, con el mariscal Pétain al frente, se convierte en colaboradora del III Reich, y la situación de los refugiados españoles empeora, encerrados en campos de concentración o repatriados a la España franquista, muchos se enrolaron en las filas de la resistencia antinazi, alineándose con las tropas de la Francia “libre”. Desde Londres, De Gaulle hace un llamamiento a mantener el combate; con Francia ocupada y con un Gobierno colaboracionista con los nazis, encuentra en las colonias el lugar desde el que organizar la resistencia: al norte de ífrica habí­an llegado refugiados de distintos paí­ses, entre ellos también españoles, que pasarán por campos de trabajo en el Sáhara y terminarán luchando en la Legión o en el Cuerpo de ífrica, ambos del Ejército francés.

Las tropas francesas de las colonias han de decidir si mantenerse junto al Gobierno colaboracionista de Vichy o unirse a los aliados. El desembarco de tropas norteamericanas en el norte de ífrica forzará la decisión en favor de aquellos. A partir de este momento se crearán dos secciones del ejército francés, las tropas del general Giraud, del que habí­a sido el ejército de ífrica y más próximo a Pétain, y las tropas de Leclerc, ya veteranas de la Francia Libre. Mientras los primeros despreciaban a los españoles como rojos o revolucionarios, y les decí­an que no estaban allí­ para hacer la revolución, los segundos valoraban el hecho de que hubieran luchado en la Guerra Civil y, al ser tropas que habí­an estado luchando contra los alemanes, hizo que los españoles abandonaran la Legión o el Cuerpo Franco y se incorporarsen a la División de Leclerc, oficialmente 2ª División Blindada, en la 9ª Compañí­a, conocida como “La Nueve” o “La Española”.

Entre los 150 españoles de la Nueve habí­a anarquistas, ex-miembros de la columna de Durruti, socialistas, republicanos moderados, pero sobre todo compartí­an su carácter antifascista. En octubre de 1943 va llegando a Marruecos todo tipo de suministro armamentí­stico de Estados Unidos para proveer a la División de Leclerc. Como ejemplo de la presencia de españoles en la división, son los nombres con los que bautizaron a los blindados: “Gernica”, “Guadalajara”, “Teruel”, “Brunete”…

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En abril de 1944 los 15.000 hombres de la 2ª División salen de Casablanca con el fin de desembarcar en Francia: es un ejército atí­pico, formado por voluntarios españoles, griegos, italianos, polacos, que no defendí­an una bandera, sino por un ideal. Tras desembarcar en Francia, las órdenes para las tropas aliadas son rodear a los alemanes, pero De Gaulle anteponí­a la liberación de Parí­s, por lo que ordenó a Leclerc que su división se dirigiera a la ciudad y que llegaran antes que los americanos.

Pese a que estaban previsto que fuese el ejército estadounidense el que “liberara” Parí­s, fue uno de los mandos de “La Nueve” quien decidió dirigirse directamente a la capital francesa para apoyar el llamamiento de la Resistencia de Parí­s a la población ante la proximidad de las tropas aliadas.

Finalmente, el 24 de agosto de 1944, “La Nueve” entró en Parí­s. El dí­a 26 desfilarí­an por los Campos Elí­seos escoltando a De Gaulle. Pero aún quedaba mucho para el fin de la guerra y pocos fueron los españoles que sobrevivieron. Además, sus esperanzas de ver derrocado el fascismo en España se perdieron con el comienzo de la Guerra Frí­a, convirtiéndose el régimen franquista en aliado de las “democracias occidentales”.

El olvido sufrido por estos hombres fue promovido desde un primer momento: la prensa, los “aliados”, los nuevos gobernantes, el nuevo lí­der De Gaulle, en su discurso sobre la liberación de Francia alcanzada “gracias al pueblo francés”… todos obviaron el sacrificio voluntario y consciente de los centenares de miles de partisanos antifascistas, guerrilleros, exiliados, tropas negras y coloniales… en un esbozo temprano de lo que, de ahí­ en adelante, iba a entenderse por “mundo libre”.

Fuente: Apoyo-Mutuo.org

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