{"id":13115,"date":"2014-07-16T09:21:31","date_gmt":"2014-07-16T08:21:31","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=13115"},"modified":"2014-07-16T09:21:31","modified_gmt":"2014-07-16T08:21:31","slug":"en-guerra-contra-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/en-guerra-contra-la-tierra.php","title":{"rendered":"En guerra contra la tierra"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\">La destrucci\u00f3n de los espacios naturales de la que puede darse cuenta cualquier observador medianamente atento es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s dolorosa de c\u00f3mo el capitalismo salvaje devora la tierra, cada vez m\u00e1s r\u00e1pido, en su af\u00e1n por incrementar los beneficios econ\u00f3micos de unos pocos. Ya lo indic\u00f3 hace unos a\u00f1os el ge\u00f3grafo David Harvey:\u00a0<em>&#8220;El capitalismo busca permanentemente crear un paisaje social y f\u00ed\u00adsico a su propia imagen y de acuerdo con sus propias necesidades en un momento particular del tiempo, e igualmente menoscaba, perturba e incluso destruye ese mismo paisaje en un momento posterior&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13116\" title=\"defensatierra-450x372\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/defensatierra-450x372.jpg\" alt=\"defensatierra-450x372\" width=\"315\" height=\"260\" srcset=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/defensatierra-450x372.jpg 450w, https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/defensatierra-450x372-300x248.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><\/em><!--more--><\/p>\n<p>La lista de los ejemplos hist\u00f3ricos, incluso previos al capitalismo, que confirman esta afirmaci\u00f3n es extensa. Pensemos en la isla de Pascua y sus grandes moais de piedra mirando hacia el horizonte en medio de un paisaje sin \u00e1rboles y sin apenas recursos naturales. La devastaci\u00f3n de la isla comenz\u00f3 al poco de llegar los primeros pobladores hacia el a\u00f1o 1200: explotaron el entorno de forma insostenible y en menos de cuatro siglos hubo un colapso ecol\u00f3gico. Cuando en 1722 llegaron los holandeses no hallaron rastro de los 20 millones de palmeras que lleg\u00f3 a albergar la isla.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de la civilizaci\u00f3n maya cl\u00e1sica tambi\u00e9n est\u00e1 vinculada, seg\u00fan distintos estudios arqueol\u00f3gicos, al consumo desmedido de los recursos naturales, lo que caus\u00f3 deforestaci\u00f3n y da\u00f1os en el sistema agr\u00ed\u00adcola, impidiendo cultivar la suficiente cantidad de alimentos para mantener a una poblaci\u00f3n que para esa \u00e9poca llegaba alrededor de un mill\u00f3n de habitantes en la zona que hoy ocupan Guatemala y el sur de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Pero por desgracia, parece que no hemos sido capaces de aprender de errores pasados, m\u00e1s bien seguimos empecinados en repetirlos como si quisi\u00e9ramos poner a prueba la capacidad de resistencia de la naturaleza y del planeta. La crisis financiera mundial ha hecho que la crisis ambiental haya pasado a un segundo plano y que cuestiones como el calentamiento global, la contaminaci\u00f3n de los mares o la p\u00e9rdida de biodiversidad se olviden en las negociaciones internacionales. Al igual que la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica de la crisis es la excusa para privatizar los servicios p\u00fablicos, la ambiental sirve de excusa para privatizar la naturaleza. Las patentes sobre organismos vivos (especialmente sangrantes cuando privan a culturas ind\u00ed\u00adgenas de sus plantas medicinales), la biopirater\u00ed\u00ada, el acaparamiento de tierras en pa\u00ed\u00adses empobrecidos, la privatizaci\u00f3n del agua, el comercio de derechos de emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, los organismos modificados gen\u00e9ticamente, la destrucci\u00f3n de selvas y bosques para generar pastos o monocultivos por parte de la industria maderera, ganadera o energ\u00e9tica (aceite de palma para biodi\u00e9sel), la especulaci\u00f3n en bolsa sobre los producciones futuras de alimentos,&#8230; todo vale para poner precio y hacer negocio con especies y ecosistemas de los que depende nuestra vida como especie humana.<\/p>\n<p>En este contexto, asistimos a la proliferaci\u00f3n de solicitudes de permisos para realizar extracciones de petr\u00f3leo y gases mediante la t\u00e9cnica de fractura hidr\u00e1ulica. Un perverso m\u00e9todo que consiste en inyectar agua, arena y productos qu\u00ed\u00admicos a presi\u00f3n en el subsuelo para ampliar las grietas en el sustrato rocoso y permitir la liberaci\u00f3n de los gases no convencionales o el petr\u00f3leo, con el consiguiente riesgo de contaminaci\u00f3n y agotamiento de acu\u00ed\u00adferos o de se\u00ed\u00adsmos. Esta t\u00e9cnica, introducida por primera vez en territorio espa\u00f1ol en 2011 por el Gobierno Vasco presidido entonces por el PSOE, es una de las mayores agresiones al medio con las que nos enfrentamos en la actualidad en nuestro entorno m\u00e1s inmediato. Y ha faltado tiempo para que los monaguillos del poder econ\u00f3mico hayan salido en defensa de los agresores en vez de defender a las v\u00ed\u00adctimas. Gobiernos auton\u00f3micos, organizaciones empresariales e incluso sindicales, no han dudado en salir a defender a las empresas extractivas con la excusa de la creaci\u00f3n de puestos de trabajo, dejando de lado el m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo principio de precauci\u00f3n. Por si acaso, los tribunales ya han dictaminado que la competencia para la autorizaci\u00f3n corresponde al gobierno central, no vaya a ser que nos salga alg\u00fan territorio &#8220;disidente&#8221;\u009d. De hecho, el Ministerio de Medio Ambiente, tiene desde julio de 2013 un informe elaborado por el Instituto Geol\u00f3gico y Minero de Espa\u00f1a sobre las medidas de correcci\u00f3n y prevenci\u00f3n que deben seguir las empresas que pretendan extraer gas mediante la fractura hidr\u00e1ulica, donde se recogen los peligros sobre las sustancias que se inyectan en la perforaci\u00f3n, la contaminaci\u00f3n de acu\u00ed\u00adferos, terremotos, etc., que mantiene oportunamente oculto.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, contin\u00faa vigente el problema que provoca la generaci\u00f3n de energ\u00ed\u00ada nuclear y los residuos resultantes. Las empresas energ\u00e9ticas, verdaderos grupos de presi\u00f3n, chantajean al Gobierno, con el argumento del mantenimiento de puestos de trabajo, para mantener en funcionamiento instalaciones obsoletas y sobradamente amortizadas, que son un peligro para miles de ciudadanos y para el medio ambiente. Three Miles, Chernobil, Fukushima,&#8230; son las evidencias mas conocidas del poder devastador de esta pr\u00e1ctica. Pero el modelo es muy rentable para las empresas: los costes externos se trasladan al conjunto de la sociedad, que paga con sus impuestos y su salud los planes de emergencia nuclear, la gesti\u00f3n de residuos, la construcci\u00f3n de &#8220;cementerios&#8221;\u009d nucleares&#8230; mientras que los beneficios pasan a engrosar los balances de las empresas.<\/p>\n<p>La forma de afrontar las distintas problem\u00e1ticas medioambientales no debe ser parcial, tratadas como si fueran cuestiones puntuales de contaminaci\u00f3n o destrucci\u00f3n paisaj\u00ed\u00adstica. Los desastres ecol\u00f3gicos son una manifestaci\u00f3n de la ausencia de una aut\u00e9ntica ecolog\u00ed\u00ada social y el problema ecol\u00f3gico es una las caras de un problema m\u00e1s grave y profundo que es el social. La destrucci\u00f3n y el deterioro de la naturaleza son un fiel reflejo del desprecio y sometimiento del hombre por el hombre. Tenemos que ser capaces de desenmascarar y enfrentar a los poderes econ\u00f3micos que tratan \u00fanicamente de incrementar sus beneficios a cualquier precio siempre que lo paguen otros, c\u00f3mo dictan instrucciones a los representantes pol\u00ed\u00adticos para favorecer sus intereses y c\u00f3mo utilizan los medios de comunicaci\u00f3n para tratar de que nos creamos sus mentiras una y mil veces repetidas.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.apoyo-mutuo.org\/en-guerra-contra-la-tierra\/\">Apoyo-Mutuo.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La destrucci\u00f3n de los espacios naturales de la que puede darse cuenta cualquier observador medianamente atento es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s dolorosa de c\u00f3mo el capitalismo salvaje devora la tierra, cada vez m\u00e1s r\u00e1pido, en su af\u00e1n por incrementar los beneficios econ\u00f3micos de unos pocos. 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