{"id":14471,"date":"2015-01-27T23:00:47","date_gmt":"2015-01-27T22:00:47","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=14471"},"modified":"2015-01-27T23:25:53","modified_gmt":"2015-01-27T22:25:53","slug":"4f-algo-huele-a-podrido-en-barcelona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/4f-algo-huele-a-podrido-en-barcelona.php","title":{"rendered":"4F: Algo huele a podrido en Barcelona"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\">El 17 de enero de 2015 la televisi\u00f3n catalana emiti\u00f3, censurada y con un a\u00f1o de retraso, la pel\u00ed\u00adcula documental &#8220;Ciutat Morta&#8221;\u009d, que pese a aparecer en un canal secundario, goz\u00f3 de numerosa audiencia. La &#8220;ciudadan\u00ed\u00ada&#8221;\u009d dej\u00f3 de mirar para otro lado un instante y pudo constatar el calvario padecido por cinco j\u00f3venes inocentes en manos de matones corruptos y de tribunales arbitrarios. El montaje del 4F no ha sido el \u00fanico que ha revelado la connivencia entre pol\u00ed\u00adticos c\u00f3mplices, polic\u00ed\u00adas torturadores y jueces prevaricadores. Recu\u00e9rdese el 9F, el caso Raval, el del ojo de Esther Quintana, el de la muerte del actor Alfonso Bayard, el del ciudadano rumano Lucian Paduraru, el de las palizas de los tres j\u00f3venes de Gracia o la reciente Operaci\u00f3n Pandora, por s\u00f3lo mencionar los m\u00e1s ruidosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-14472\" title=\"Ciutat-morta_ARAIMA20140329_0172_5\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Ciutat-morta_ARAIMA20140329_0172_5.jpg\" alt=\"Ciutat-morta_ARAIMA20140329_0172_5\" width=\"324\" height=\"182\" srcset=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Ciutat-morta_ARAIMA20140329_0172_5.jpg 900w, https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Ciutat-morta_ARAIMA20140329_0172_5-300x168.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 324px) 100vw, 324px\" \/><\/p>\n<p>Tampoco es el \u00fanico donde la polic\u00ed\u00ada ha actuado violentamente con total impunidad, ha manipulado atestados y ha mentido en los juicios; se sabe que adem\u00e1s \u00e9sta se ha visto premiada con indultos, ascensos y recompensas por esa clase de servicios.<!--more--><br \/>\nAlgo huele a podrido en Barcelona, pero que nadie se escandalice por ello m\u00e1s de la cuenta. Lo verdaderamente escandaloso no son las denuncias falsas, las vejaciones gratuitas infligidas a los detenidos o la sa\u00f1a criminal de los &#8220;protocolos de actuaci\u00f3n&#8221;\u009d de los verdugos uniformados; mucho menos, la complicidad y el encubrimiento de los pol\u00ed\u00adticos, las coacciones a los testigos, la desestimaci\u00f3n de pruebas y los procesos judiciales sin garant\u00ed\u00adas. Lo indignante es que todo este universo kafkiano forma parte de la normalidad ciudadana. A d\u00ed\u00ada de hoy, tal tipo de conductas es normal, est\u00e1 legitimado, puesto que para los responsables de tanto atropello es la \u00fanica forma de garantizar con eficacia el mantenimiento del orden establecido a escala municipal.<\/p>\n<p>Las revueltas ocurren cuando los gobernantes pierden toda credibilidad y su autoridad no inspira respeto a quienes gobiernan. Es as\u00ed\u00ad de sencillo. En tal situaci\u00f3n, aunque la gente obedezca por costumbre, el &#8220;Sistema&#8221;\u009d se sabe fr\u00e1gil; no le basta con disponer de un cuerpo pol\u00ed\u00adtico y judicial sin fisuras para aplastar el menor atisbo de vida independiente, sino que necesita un espacio p\u00fablico domesticado donde el trapicheo ambulante, la fiesta aut\u00f3noma (que no era precisamente el caso de la &#8220;Anarco Pe\u00f1a Cultural&#8221;\u009d), la deriva opaca y sobre todo la libertad p\u00fablica -ese gusto por hablar, discutir, respirar y actuar- no puedan ni siquiera asomar. Los dirigentes conciben a los s\u00fabditos d\u00ed\u00adscolos como amenaza, o sea, como un &#8220;enemigo&#8221;\u009d capaz de colarse por cualquier resquicio. La naturaleza de dicho enemigo resulta f\u00e1cil de elucidar con s\u00f3lo mirar a las v\u00ed\u00adctimas del celo policial: indigentes, inmigrantes, j\u00f3venes &#8220;de est\u00e9tica okupa&#8221;\u009d, manifestantes, miembros de piquetes de huelga, y, en general, cualquiera que se cruce en el camino de los mercenarios del orden &#8220;c\u00ed\u00advico&#8221;\u009d.<br \/>\nEsas figuras del enemigo p\u00fablico han relevado a las del &#8220;desafecto&#8221;\u009d, &#8220;ateo&#8221;\u009d, &#8220;comunista&#8221;\u009d o &#8220;anarquista&#8221;\u009d, mediante las cuales la pasada dictadura de Franco exorcizaba a sus oponentes y justificaba una represi\u00f3n implacable. El r\u00e9gimen partitocr\u00e1tico nacido de la reconversi\u00f3n pactada de la dictadura no modific\u00f3 un \u00e1pice la relaci\u00f3n hostil entre gobernantes y gobernados; tampoco derog\u00f3 la legislaci\u00f3n punitiva anterior, ni purg\u00f3 sus aparatos policial y judicial. La &#8220;peligrosidad social&#8221;\u009d, que caracterizaba al &#8220;enemigo&#8221;\u009d, se encarn\u00f3 a su vez en el &#8220;terrorista&#8221;\u009d, el &#8220;traficante&#8221;\u009d, el &#8220;delincuente habitual&#8221;\u009d y, finalmente, en el &#8220;antisistema&#8221;\u009d, legitimando as\u00ed\u00ad una involuci\u00f3n legal que suprim\u00ed\u00ada derechos y permit\u00ed\u00ada el acoso policial en nombre de los &#8220;valores democr\u00e1ticos&#8221;\u009d y la &#8220;seguridad ciudadana&#8221;\u009d. De modo semejante, la dictadura lo hab\u00ed\u00ada hecho en nombre de la &#8220;paz&#8221;\u009d, la &#8220;religi\u00f3n&#8221;\u009d y el &#8220;orden p\u00fablico&#8221;\u009d. La partitocracia no hab\u00ed\u00ada desarrollado instituciones capaces de integrar la protesta social, ni hab\u00ed\u00ada conseguido que los colectivos disidentes se dejaran instrumentalizar o corromper, por lo que la cuesti\u00f3n social -la condici\u00f3n humana bajo un capitalismo en constante reestructuraci\u00f3n- se iba contemplando desde la perspectiva dirigente como una cuesti\u00f3n de orden.<\/p>\n<p>Como pasa siempre, los abusos policiales precedieron a la ley, indic\u00e1ndole el camino. Y con enorme facilidad, la partitocracia ha vaciado la carcasa liberal constitucionalista para reproducir condiciones pol\u00ed\u00adtico-sociales t\u00ed\u00adpicas de los reg\u00ed\u00admenes autoritarios. Tiene demasiados puntos vulnerables, por eso se ha de proteger contra un enemigo multirreincidente, que lo mismo surge en forma de desahuciado, que en forma de enfermo de hepatitis C. Realmente la violencia policial indiscriminada es el primer paso de una guerra contra la poblaci\u00f3n s\u00fabdita, a la que la conflictividad convierte en &#8220;sospechosa&#8221;\u009d. Y como en toda guerra, la fuerza es empleada para aniquilar al contrario, no para persuadirle de lo inapropiado de su proceder. Ah\u00ed\u00ad el &#8220;Sistema&#8221;\u009d tiene siempre raz\u00f3n: las v\u00ed\u00adctimas inocentes son culpables de haberse encontrado en el lugar equivocado, en el momento equivocado.<\/p>\n<p>Paradigma de los nuevos fundamentos represivos de la sociedad capitalista son las aglomeraciones urbanas modernas, que hoy conforman un modo de vida obediente a los imperativos de la econom\u00ed\u00ada y de la pol\u00ed\u00adtica. En ellas no existe espacio p\u00fablico que pueda funcionar como \u00e1gora; el dominio de la decisi\u00f3n queda recluido en pasillos y despachos, fuera de los cuales &#8220;los fuertes se comportan como quieren y los d\u00e9biles sufren como deben&#8221;\u009d (Tuc\u00ed\u00addides). Una \u00e9lite constituida por pol\u00ed\u00adticos, promotores culturales, banqueros, constructores, hoteleros y especuladores, administra las conurbaciones como si fueran empresas, impulsando procesos de &#8220;esponjamiento&#8221;\u009d, gentrificaci\u00f3n y museificaci\u00f3n. El objetivo no es otro que convertirlas en espacios explotables a semejanza de las grandes superficies comerciales y los parques tem\u00e1ticos. Dicha transformaci\u00f3n requiere no solamente desplazamientos importantes del vecindario con escasos recursos, sino el control total de la calle y la expulsi\u00f3n por todos los medios de aquellos recalcitrantes, cuya presencia resulta molesta al nuevo usuario de la misma, a saber, el artista dise\u00f1ador, el comprador o el turista.<\/p>\n<p>En ese contexto de reordenaci\u00f3n urban\u00ed\u00adstica, la guardia urbana desempe\u00f1a un papel higi\u00e9nico semejante al de la polic\u00ed\u00ada armada del franquismo: ha de limpiar los lugares de poblaci\u00f3n indeseable, pobre y fuera de control, aplicando sin trabas garantistas las pol\u00ed\u00adticas de tolerancia cero que se desprenden de las ordenanzas municipales restrictivas. De este modo, un fen\u00f3meno m\u00e1s bien de alcance menor como el de los mendigos, okupas fiesteros y migrantes indocumentados, por producirse donde no debe, se convierte en un problema urbano de primera magnitud. Eso explicar\u00ed\u00ada de manera suficiente la existencia de cuerpos de dudosa legalidad como la unidad UPAS de la Guardia Urbana de Barcelona -compuesta por dos centenares de sicarios especializados tanto en la cacer\u00ed\u00ada de vagabundos y j\u00f3venes con pintas llamativas, como en la disoluci\u00f3n violenta de concentraciones y actos festivos irregulares. En consecuencia, tambi\u00e9n resultar\u00ed\u00ada obvia la protecci\u00f3n incondicional que disfrutan aquellos por parte de los alcaldes y concejales, as\u00ed\u00ad como la comprensi\u00f3n benevolente de jueces y fiscales, cosa que les otorga carta blanca para la comisi\u00f3n de toda clase de atropellos.<\/p>\n<p>Esa mezcla de matonismo policial, connivencia procesal y conchabamiento pol\u00ed\u00adtico no es otra cosa que el &#8220;Sistema&#8221;\u009d, que desde Catalu\u00f1a se promociona como &#8220;modelo Barcelona&#8221;\u009d, marca pionera en su g\u00e9nero, cuyo rigor ha despertado la admiraci\u00f3n de las \u00e9lites urbanas peninsulares. Al original le han surgido imitadores, pero Barcelona sigue siendo la capital europea de la intolerancia y los malos tratos, algo de lo que sin duda sus pol\u00ed\u00adticos, sus magistrados y sus esbirros se sentir\u00e1n orgullosos.<\/p>\n<p>El montaje del 4F no fue una an\u00e9cdota, sino un dato m\u00e1s en el haber del &#8220;Sistema&#8221;\u009d. Por eso el intento de revisi\u00f3n que propone &#8220;Ciutat Morta&#8221;\u009d, apoy\u00e1ndose en la explotaci\u00f3n medi\u00e1tico-sentimental del sufrimiento de las v\u00ed\u00adctimas y en la existencia de un &#8220;verdadero&#8221;\u009d culpable, nos parece errado. El culpable es de todos conocido de sobra: es el mism\u00ed\u00adsimo &#8220;Sistema&#8221;\u009d. \u00ed\u2030ste es el torturador, el montajista, el prevaricador. Pedirle a \u00e9ste una retractaci\u00f3n, una compensaci\u00f3n moral, o incluso una depuraci\u00f3n de sus instituciones, solamente servir\u00e1 para calmar la mala conciencia ciudadana del espectador, horrorizado ante las pr\u00e1cticas cotidianas con las que los guardianes del statu quo garantizan la estabilidad de su modo de vida sumiso. Entrar en el juego de los medios de comunicaci\u00f3n pidiendo justicia y verdad a quien es por naturaleza injusto y falsario \u00fanicamente beneficia al &#8220;Sistema&#8221;\u009d, que con s\u00f3lo echar mano de unas cuantas cabezas de turco quedar\u00e1 s\u00f3lidamente legitimado ante sus ac\u00f3litos y electores. No es ese el camino. A quien quiera encontarlo, s\u00f3lo si realmente se le quiere encontrar, le bastar\u00e1 con mirar hacia todo lo que el montaje quiso suprimir.<br \/>\n<strong><br \/>\nRevista Argelaga, 27 de enero de 2015<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 17 de enero de 2015 la televisi\u00f3n catalana emiti\u00f3, censurada y con un a\u00f1o de retraso, la pel\u00ed\u00adcula documental &#8220;Ciutat Morta&#8221;\u009d, que pese a aparecer en un canal secundario, goz\u00f3 de numerosa audiencia. La &#8220;ciudadan\u00ed\u00ada&#8221;\u009d dej\u00f3 de mirar para otro lado un instante y pudo constatar el calvario padecido por cinco j\u00f3venes inocentes en&#8230;  <a href=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/4f-algo-huele-a-podrido-en-barcelona.php\" class=\"more-link\" title=\"Read 4F: Algo huele a podrido en Barcelona\">Read more &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[77,8,17,7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14471"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14471"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14474,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14471\/revisions\/14474"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}