{"id":1747,"date":"2008-08-14T17:19:05","date_gmt":"2008-08-14T16:19:05","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/amadeu-casellas-libertad-o-muerte.php"},"modified":"2008-08-14T17:19:05","modified_gmt":"2008-08-14T16:19:05","slug":"amadeu-casellas-libertad-o-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/amadeu-casellas-libertad-o-muerte.php","title":{"rendered":"Amadeu Casellas: libertad o muerte"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\"><img id=\"image154\" title=\"anarquiallave.jpg\" alt=\"anarquiallave.jpg\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2007\/02\/anarquiallave.miniatura.jpg\" align=\"right\" \/>Libertad, o muerte. Es la disyuntiva. Tras veintitr\u00e9s a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s le pueden pedir? Amadeu es v\u00ed\u00adctima de nuestra hipocres\u00ed\u00ada, de nuestras leyes injustas. S\u00ed\u00ad, m\u00ed\u00adas; s\u00ed\u00ad, tuyas. Porque, en la medida que callamos, cuanto m\u00e1s callamos, somos m\u00e1s culpables.<!--more--><\/p>\n<p>La madre de Amadeu Casellas (cabellos blancos, m\u00e1s de setenta a\u00f1os, adem\u00e1n decidido) tiene su misma expresi\u00f3n despierta. &#8220;\u00a1Est\u00e1 tan delgado!&#8221;\u009d dice nada m\u00e1s sale de verlo, y se le llenan de l\u00e1grimas los ojos. Es un momento. Enseguida vuelve a sonre\u00ed\u00adr al lado de la gente, joven y no tan joven que, ante el m\u00f3dulo penitenciario del hospital de Terrassa, este s\u00e1bado, hemos desplegado una pancarta reclamando su libertad. Y yo pienso en el largo calvario de esta mujer, que se ha tenido que tragar tantas l\u00e1grimas: su largo (\u00bfinacabable?) peregrinaje de prisi\u00f3n en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si los jueces, cuando dictan sentencias de prisi\u00f3n que se convierten, de hecho, en cadena perpetua o poco menos, piensan alguna vez en las madres, las novias, los padres, los hermanos de los condenados. No s\u00e9 si piensan alguna vez en la larga condena paralela que les imponen; que les obligar\u00e1 a largos viajes en los que tendr\u00e1n que invertir lo poco que tienen y en que, a veces, acabar\u00e1n muriendo, v\u00ed\u00adctimas de accidentes de tr\u00e1fico. No s\u00e9 si piensan en los caprichos de los carceleros d\u00e9spotas que habr\u00e1n de sufrir, d\u00ed\u00ada s\u00ed\u00ad y d\u00ed\u00ada tambi\u00e9n. De hecho, no s\u00e9 si piensan, los jueces. Si lo hicieran, si no actuaran como aut\u00f3matas, seguramente no podr\u00ed\u00adan dormir.<\/p>\n<p>Hoy no ha sido una excepci\u00f3n. &#8220;Usted no tiene hora, no podr\u00e1 pasar a verlo&#8221;\u009d. &#8220;Ya ha agotado las dos visitas semanales&#8221;\u009d. &#8220;Vuelva ma\u00f1ana&#8221;\u009d dice el carcelero de turno, imperturbable, as\u00e9ptico, bien planchado, encefalograma plano. Discutimos sin levantar la voz, pulcramente, trag\u00e1ndonos la rabia. &#8220;\u00bfNo ve que es una se\u00f1ora mayor?&#8221;\u009d &#8220;\u00bfNo ve que viene de lejos? D\u00e9jela entrar cinco minutos, s\u00f3lo&#8221;\u009d, insistimos. Debe consultarlo. Lo consulta. Har\u00e1n una excepci\u00f3n. Gracias, gracias.<\/p>\n<p>Amadeu Casellas cumple hoy, el martes 12 de agosto de 2008, cincuenta y dos d\u00ed\u00adas de huelga de hambre. Casi dos meses. Cincuenta y dos d\u00ed\u00adas y cincuenta y dos noches de soledad, luchando contra el propio cuerpo, contra la oscuridad, contra las paredes, contra la desesperanza. No me lo puedo imaginar. Ha perdido vein-ti-cinco kilos, pero no la sonrisa.<\/p>\n<p>Libertad, o muerte. Es la disyuntiva. Tras veintitr\u00e9s a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s le pueden pedir? Amadeu es v\u00ed\u00adctima de nuestra hipocres\u00ed\u00ada, de nuestras leyes injustas. S\u00ed\u00ad, m\u00ed\u00adas; S\u00ed\u00ad, tuyas. Porque, en la medida que callamos, cuanto m\u00e1s callamos, somos m\u00e1s culpables.<\/p>\n<p>Ni siquiera har\u00ed\u00adan falta consideraciones pol\u00ed\u00adticas, que tambi\u00e9n. Porque Amadeu no es s\u00f3lo una v\u00ed\u00adctima, tambi\u00e9n es un luchador. Pero ahora se ha aferrado a la \u00faltima posibilidad de un preso al que han silenciado todas las voces: la voz tortuosa de los recursos legales, la voz peque\u00f1a de las instancias, la voz \u00ed\u00adnfima que ha cerrado en tantas cartas, durante tantos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Amadeu nos ve desde la ventana. &#8220;\u00bfQu\u00e9, qu\u00e9?&#8221;\u009d Miramos arriba. Los vidrios ahumados deslumbran, reflejan el sol, no se ve nada, no es ninguna casualidad. &#8220;S\u00ed\u00ad, mira&#8221;\u009d. Es una silueta borrada: la mano en alto apoyada al vidrio, (con un brazalete blanco que de hecho es v\u00ed\u00ada intravenosa abierta) ahora un pu\u00f1o.<\/p>\n<p>Mediod\u00ed\u00ada. Mucho calor. Nos acercamos m\u00e1s, de hecho entramos al recinto del m\u00f3dulo penitenciario del hospital (\u00a1qu\u00e9 manera m\u00e1s elegante de decirlo!), la puerta met\u00e1lica est\u00e1 abierta; acercamos la pancarta a la ventana. Enseguida tenemos los carceleros encima, con la pregunta t\u00ed\u00adpica: &#8220;\u00bfQui\u00e9n es el responsable del grupo?&#8221;\u009d. Sonrisas. Todos, todos. Todos y todas. Todos y cada uno. &#8220;S\u00f3lo queremos que nos vea&#8221;\u009d. Aguantamos algo. Pero somos tan pocos, de hecho, que debemos salir, no sin haber tenido que escuchar amenazas, no s\u00f3lo contra nosotros, sino contra Amadeu mismo. &#8220;Esto constar\u00e1 en el expediente&#8221;\u009d.<\/p>\n<p>Mucho calor. D\u00ed\u00ada de sol y de playa, de piscinas. Qu\u00e9 imprudencia, Amadeu, una huelga de hambre como esta, en Agosto. Un grito como este, en medio de nuestra placidez hip\u00f3crita, de las vacaciones, la vida sin estorbos, la vida peque\u00f1a.<\/p>\n<p>Un grito que es una herida, Amadeu. En las prisiones, no hacen vacaciones. Nunca. La rueda gira, implacable, pero t\u00fa, al menos, la has hecho visible. \u00a1A qu\u00e9 precio!<\/p>\n<p>Recogemos la pancarta, vamos a comer, te dejamos solo, la vida f\u00e1cil contin\u00faa.<br \/>\nPero volveremos.<\/p>\n<p><strong>Roser Iborra<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Extraido de <a title=\"Solidaridad Amadeu\" href=\"http:\/\/www.klinamen.org\/article4865.html\">Klinamen<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libertad, o muerte. Es la disyuntiva. Tras veintitr\u00e9s a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s le pueden pedir? Amadeu es v\u00ed\u00adctima de nuestra hipocres\u00ed\u00ada, de nuestras leyes injustas. S\u00ed\u00ad, m\u00ed\u00adas; s\u00ed\u00ad, tuyas. 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