{"id":23362,"date":"2020-09-05T01:22:39","date_gmt":"2020-09-04T23:22:39","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=23362"},"modified":"2020-09-05T01:37:47","modified_gmt":"2020-09-04T23:37:47","slug":"entre-la-plataforma-y-el-partido-las-tendencias-autoritarias-y-el-anarquismo-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/entre-la-plataforma-y-el-partido-las-tendencias-autoritarias-y-el-anarquismo-parte-2.php","title":{"rendered":"Entre la plataforma y el partido. Las tendencias autoritarias y el anarquismo (parte 2)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"lead\">&lt;los miembros de un comit\u00e9 de f\u00e1brica que son anarquistas act\u00faan dentro del mismo por su condici\u00f3n de trabajadores,><\/p>\n\n\n\n<p>&lt;pero no hablan ni act\u00faan en nombre de una organizaci\u00f3n, ni deben consultar a ese organismo cual ser\u00e1 la pol\u00edtica a adoptar.<br>Una organizaci\u00f3n -aunque carezca de l\u00edderes o jefes- que act\u00fae como un partido pol\u00edtico revolucionario dentro de las organizaciones obreras y comunales, devendr\u00e1 inevitablemente en un dirigente fantasma,&#8230;><\/p>\n\n\n\n<!--more Leer m\u00e1-->\n\n\n\n<p>Segunda entrega de este diario del libro \u201cEntre la plataforma y el partido. Las tendencias autoritarias y el anarquismo\u201d de Patrick Rossineri, publicado en los n\u00fameros 45 a 49 del peri\u00f3dico anarquista \u201clibertad\u201d de Buenos Aires, Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Para leer la parte 1 <a href=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/entre-la-plataforma-y-el-partido-las-tendencias-autoritarias-y-el-anarquismo-parte-1.php\">pincha aqu\u00ed.<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p>En este enlace ten\u00e9is el<a href=\"https:\/\/edicionescrimental.files.wordpress.com\/2014\/05\/entre-la-plataforma-y-el-partido.pdf\"> libro completo en pdf<\/a>. Tambi\u00e9n lo puedes encontrar en la Biblioteca anarquista \u201cLa Maldita\u201d, situada en calle las escuelas 8a del pueblo de Gamonal.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"175\" height=\"262\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/par.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-23349\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<ul><li><strong>Algunas cr\u00edticas a la concepci\u00f3n Leninista de Partido<\/strong><\/li><li><strong>En el comienzo, La Plataforma.<\/strong><\/li><li><strong>Las propuestas de La Plataforma Organizacional.<\/strong><\/li><li><strong>Las reacciones contra la Plataforma.<\/strong><\/li><li><strong>La cr\u00edtica de Volin, Fleshin y otros exiliados rusos.<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2><strong>Algunas cr\u00edticas a la concepci\u00f3n Leninista de Partido.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Dejando de lado las cr\u00edticas provenientes de elementos burgueses o autoritarios, las principales objeciones a las tesis de Lenin fueron formuladas desde el comunismo de consejos y desde el anarquismo. Si bien el comunismo de consejos se adscrib\u00eda dentro de la corriente marxista, renegaba de la concepci\u00f3n vanguardista y autoritaria de Lenin como del colaboracionismo socialdem\u00f3crata de Bernstein. Quiz\u00e1s una de las peculiaridades que presentan las cr\u00edticas al bolchevismo desde estos sectores comprometidos con una visi\u00f3n antiautoritaria de la revoluci\u00f3n social, sea el car\u00e1cter prof\u00e9tico de muchas de sus proposiciones con respecto a la posterior evoluci\u00f3n de la dictadura del proletariado, o mejor dicho, la dictadura del Partido Comunista sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que se hac\u00edan los comunistas de consejos alemanes y holandeses era: qui\u00e9n debe ejercer la dictadura, \u00bfel proletariado como clase o el Partido Comunista? Seg\u00fan su \u00f3ptica hab\u00eda dos partidos comunistas: el partido de los jefes (organiza y dirige la lucha desde arriba, participando del poder) y el partido de las masas (que lucha desde abajo rechazando el parlamentarismo y el colaboracionismo). Seg\u00fan uno de sus voceros, el alem\u00e1n Karl Erler, \u201cla clase obrera no puede destruir el Estado burgu\u00e9s sin aniquilar la democracia burguesa, y no puede aniquilar la democracia burguesa sin destruir los partidos\u201d (citado en, ibidem, p\u00e1g. 15). Para Lenin esta posici\u00f3n era un claro ejemplo de &#8220;infantilismo de izquierda&#8221;. El l\u00edder bolchevique respond\u00eda a estas cr\u00edticas con argumentos que a\u00fan hoy contin\u00faan pareciendo familiares: <br> &#8220;Negar la necesidad del partido y de la disciplina del partido, he aqu\u00ed el resultado a que ha llegado la oposici\u00f3n. Y esto equivale a desarmar completamente al proletariado en provecho de la burgues\u00eda. Esto da por resultado los vicios peque\u00f1o burgueses: dispersi\u00f3n, inconstancia, falta de capacidad para el dominio de s\u00ed mismo, para la uni\u00f3n de los esfuerzos, para la acci\u00f3n organizada que producen inevitablemente, si se es indulgente con ellos, la ruina de todo movimiento revolucionario del proletariado&#8221; (ibidem, pag. 33).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan cre\u00eda Lenin las diferencias entre los comunistas de consejos alemanes y las proposiciones anarquistas eran casi inexistentes. Pero los anarquistas no merec\u00edan el honor de ser blanco de sus ataques debido a que su rechazo al marxismo y a la dictadura del proletariado demostraba su esencia ideol\u00f3gica peque\u00f1o burguesa. &#8220;La concepci\u00f3n del mundo de los anarquistas es la concepci\u00f3n burguesa vuelta del rev\u00e9s. Sus teor\u00edas individualistas y su idea individualista est\u00e1n en oposici\u00f3n directa con el socialismo&#8221; Lenin, Socialismo y anarquismo, 1905).<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los te\u00f3ricos m\u00e1s brillantes del consejismo, el holand\u00e9s Ant\u00f3n Pannekoek, sosten\u00eda que: &#8220;El viejo movimiento obrero est\u00e1 organizado en partidos. La creencia en los partidos es la raz\u00f3n principal de la impotencia de la clase obrera; por lo tanto, nosotros evitamos la creaci\u00f3n un nuevo partido. No porque seamos demasiado pocos -un partido de cualquier tipo comienza con pocas personas-, sino porque un partido es una organizaci\u00f3n que apunta a dirigir y controlar a la clase obrera. En oposici\u00f3n a esto, nosotros mantenemos que la clase obrera s\u00f3lo puede alzarse a la victoria cuando afronta de modo independiente sus problemas y decide su propio destino. Los obreros no deben aceptar ciegamente las consignas de otros, ni de nuestros propios grupos, sino que deben pensar, actuar y decidir por s\u00ed mismos&#8221; (Partido y Clase, escrito en 1936, Edici\u00f3n Electr\u00f3nica por CICA, 2005).<br>\nDespu\u00e9s de ver la lucha de clases como una lucha de partidos -argumentaba Pannekoek- se hace dif\u00edcil considerarla como una lucha de clases. Adem\u00e1s, es una ficci\u00f3n la identidad entre un partido (personas que est\u00e1n de acuerdo en sus concepciones sobre los problemas sociales) y una clase (el papel de las personas en el proceso de producci\u00f3n) que proponen los bolcheviques, ya que las contradicciones no tienden a resolverse entre ellos, como lo muestra la realidad inexcusable de encontrar partidos obreros vac\u00edos de obreros y partidos burgueses integrados por obreros. Este problema es expuesto por Pannekoek mediante la sentencia: &#8220;la clase obrera no es d\u00e9bil porque est\u00e9 dividida, sino que est\u00e1 dividida porque es d\u00e9bil&#8221;. Una de las causas de esta debilidad es el accionar de las organizaciones de tipo partidario sal interior de la clase obrera. Existe una contradicci\u00f3n en el t\u00e9rmino partido revolucionario, ya que por su forma, contenidos y objetivos estos partidos nunca pueden serlo. &#8220;Podemos decirlo de otra manera: en el t\u00e9rmino partido revolucionario, revolucionario siempre significa una revoluci\u00f3n burguesa. Siempre que las masas derrocan un gobierno y entonces permiten a un nuevo partido tomar el poder, tenemos una revoluci\u00f3n burguesa -la sustituci\u00f3n de una casta gobernante por una nueva casta gobernante.&#8221; El objetivo de los partidos es tomar el poder para ellos y declamar que la revoluci\u00f3n consiste en ese acto, en lugar de ayudar a auto-emancipar a la clase proletaria. Con una magistral claridad describe Pannekoek a los partidos revolucionarios:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;deben ser estructuras r\u00edgidas con l\u00edneas de demarcaci\u00f3n claras a trav\u00e9s de fichas de afiliaci\u00f3n, estatutos, disciplina de partido y procedimientos de admisi\u00f3n y expulsi\u00f3n. Pues ellos son instrumentos del poder -luchan por el poder, refrenan a sus miembros por la fuerza y buscan constantemente extender el alcance de su poder-. Su tarea no es desarrollar la iniciativa de los obreros; en lugar de eso, aspiran a entrenar a miembros leales e incondicionales de su fe. Mientras la clase obrera en su lucha por el poder y la victoria necesita de la libertad intelectual ilimitada, la dominaci\u00f3n del partido tiene que suprimir todas las opiniones excepto la suya propia. En los partidos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d, la supresi\u00f3n est\u00e1 velada; en los partidos dictatoriales es una supresi\u00f3n abierta y brutal&#8221; (ibidem).<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el partido es un obst\u00e1culo para la revoluci\u00f3n porque no sirve como medio de propaganda y esclarecimiento, sino que por el contrario el gobierno es su funci\u00f3n principal. Y toda autoproclamada vanguardia revolucionaria cuya intenci\u00f3n sea dirigir y dominar a las masas a trav\u00e9s del partido revolucionario es un elemento reaccionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos son formas burguesas de organizaci\u00f3n y -como sostiene Roi Ferreiro en Por qu\u00e9 necesitamos ser anti-partido- estos partidos no son otra cosa que el ala izquierda del reformismo de izquierda, la extrema izquierda del capital. Los partidos existen en lucha y oposici\u00f3n a otros partidos y justifican su existencia precisamente en ese punto; de este modo, pretenden convertirse en los sujetos ejecutivos de un poder de clase. Los partidos no surgen de la lucha de clases sino desde la creencia en una teor\u00eda acerca de la lucha de clases, desde un punto de vista exterior a la misma. Y agrega Ferreiro: &#8220;Al luchar por cambiar las relaciones de poder, el partido lucha impl\u00edcitamente por ocupar un lugar en esas relaciones de poder cambiadas -incluso aunque, en teor\u00eda, se pueda plantear renunciar al poder-.&#8221; Y cierra con la f\u00f3rmula de: a mayor poder del partido, menor poder real tiene la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo punto es especialmente importante porque comprende algunos planteamientos de sectores anarco-partidistas -que ya mencionamos anteriormente- que creen que con solo quitar de su programa la toma del poder, ya han conjurado al fantasma del leninismo y el autoritarismo dentro de su organizaci\u00f3n. No se trata de una cuesti\u00f3n de palabras, o acepciones de una misma palabra. Se trata de concepciones diametralmente opuestas, podr\u00edamos decir excluyentes, de concebir un proyecto revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el anarquismo las cr\u00edticas al bolchevismo han sido pr\u00f3digas, pero aqu\u00ed solo mencionaremos algunas de las referidas al partido revolucionario. Quiz\u00e1s la cr\u00edtica mejor formulada a toda la concepci\u00f3n leninista haya sido la de Luigi Fabbri en su imprescindible obra Dictadura y Revoluci\u00f3n; aunque estaba enfocada m\u00e1s que nada a refutar las tesis marxista-leninsta sobre la dictadura del proletariado, m\u00e1s que en criticar el car\u00e1cter partidario del bolchevismo. No obstante, Fabbri desmiente rotundamente las afirmaciones de los anarco-partidistas a las que nos referimos anteriormente, sobre la viabilidad de conformar organizaciones partidarias anarquistas:&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Los anarquistas tienen escaso esp\u00edritu de partido; no se proponen ning\u00fan fin inmediato que no sea la extensi\u00f3n de su propaganda. No son un partido de gobierno ni un partido de intereses -a menos que por inter\u00e9s se entienda el del pan y la libertad para todos los hombres-, sino s\u00f3lo un partido de ideas. Es \u00e9sta su debilidad, por cuanto les est\u00e1 vedado todo \u00e9xito material, y los otros, m\u00e1s astutos o m\u00e1s fuertes, explotan y utilizan los resultados parciales de su obra.Pero \u00e9sta es tambi\u00e9n la fuerza de los anarquistas, pues s\u00f3lo afrontando las derrotas, ellos -los eternos vencidos- preparan la victoria final, la verdadera victoria. No teniendo intereses propios, personales o de grupo para hacer valer, y rechazando toda pretensi\u00f3n de dominio sobre las multitudes en cuyo medio viven y con las cuales comparten las angustias y las esperanzas, no dan \u00f3rdenes que ellas deban obedecer, no les piden nada, pero les dicen: Vuestra suerte ser\u00e1 tal cual la forj\u00e9is; la salvaci\u00f3n est\u00e1 en vosotros mismos; conquistadla con vuestro mejoramiento espiritual, con vuestro sacrificio y vuestro riesgo. Si quer\u00e9is, vencer\u00e9is. Nosotros no queremos ser, en la lucha, m\u00e1s que una parte de vosotros&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de citar tan extensamente a Fabbri, casi no har\u00eda falta agregar que cuando los italianos Malatesta, Fabbri o Berneri utilizan el t\u00e9rmino partido, no se refieren a organizaciones pol\u00edticas partidarias sino al mencionado partido de ideas. Nada m\u00e1s lejano de la concepci\u00f3n leninista acerca del papel de la vanguardia, las organizaciones revolucionarias y la actuaci\u00f3n de las masas. La lectura de la obra de Fabbri, adem\u00e1s de esclarecedora sobre la calidad reaccionaria del bolchevismo, es sorprendentemente actual, debido al car\u00e1cter casi premonitorio de muchas de sus proposiciones acerca de c\u00f3mo se iba a desarrollar la revoluci\u00f3n rusa, y que a\u00fan hoy encuentran validez extraordinaria cuando aplicadas a supuestos &#8220;procesos revolucionarios&#8221; como el caso cubano o el bolivariano en la Venezuela de Ch\u00e1vez.Durante la revoluci\u00f3n rusa los anarquistas mantuvieron una actitud cr\u00edtica hacia el Partido Comunista y a su actuaci\u00f3n gubernativa. Uno de los voceros m\u00e1s radicalizados del anarquismo ruso fue Golos Truda, peri\u00f3dico dirigido por Volin. Los anarquistas publicaban rabiosamente las arbitrariedades de los bolcheviques, interviniendo en la autonom\u00eda de los comit\u00e9s de f\u00e1bricas y de talleres, impidiendo el control obrero de la producci\u00f3n. Los anarcosindicalistas de Mosc\u00fa denunciaban al partidismo bolchevique proclamando \u00a1abajo la lucha partidista!; \u00a1Abajo la Asamblea Constituyente, donde los partidos volver\u00e1n una y otra vez sobre &#8220;criterios&#8221;, &#8220;programas&#8221;, &#8220;consignas&#8221; -y sobre el poder pol\u00edtico!; \u00a1Vivan los soviets locales, reorganizados, de nuevo, sobre una l\u00ednea verdaderamente revolucionaria, obrera y no-partidista! (En Paul Avrich, Los anarquistas rusos, P\u00e1g. 165).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la revoluci\u00f3n de octubre, los partidos pod\u00edan estar representados en los soviets y consejos de trabajadores por delegados individuales, reemplazando de hecho a los soviets de campesinos, obreros y soldados por soviets de partidos pol\u00edticos (finalmente quedando tan solo el partido bolchevique). &#8220;Oradores como Lenin y Trotsky no eran por cierto obreros ni soldados, y mucho menos campesinos. Llegaron a ser l\u00edderes de sus consejos en virtud de que eran l\u00edderes de su partido. Su ascenso al poder se cumpli\u00f3 a trav\u00e9s de a\u00f1os de intrigas partidarias. Como periodistas (si esa era su profesi\u00f3n) ten\u00edan una escasa chance de representar a los soviets de tip\u00f3grafos. Como l\u00edderes de su partido eran figuras prominentes&#8221; (A. Meltzar-S. Christie, Anarquismo y lucha de clases, P\u00e1g. 141). M\u00e1s que periodistas, revolucionarios profesionales, nos permitimos agregar.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad es inevitable alg\u00fan tipo de organizaci\u00f3n exterior a los comit\u00e9s de f\u00e1brica, sindicatos, consejos, comunas, sociedades de resistencia, soviets, o como quiera que se llame a la unidad organizativa popular de base. No se pueden cerrar los ojos y simplemente afirmar que la propaganda pol\u00edtica no existe. Para los anarquistas se hace importante una organizaci\u00f3n exterior de apoyo, pero eso no implica la necesidad de conformar partidos. Es decir, los miembros de un comit\u00e9 de f\u00e1brica que son anarquistas act\u00faan dentro del mismo por su condici\u00f3n de trabajadores, con adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica anarquista; pero no hablan ni act\u00faan en nombre de una organizaci\u00f3n, ni deben consultar a ese organismo cual ser\u00e1 la pol\u00edtica a adoptar. Una organizaci\u00f3n -aunque carezca de l\u00edderes o jefes- que act\u00fae como un partido pol\u00edtico revolucionario dentro de las organizaciones obreras y comunales, devendr\u00e1 inevitablemente en un dirigente fantasma, en un titiritero oculto tras el decorado, en un l\u00edder invisible alimentado por el culto a la organizaci\u00f3n como fin en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dicen los anarquistas brit\u00e1nicos Meltzer y Christie, cierto grado de sectarismo no solo es necesario sino que tambi\u00e9n es positivo. La pretensi\u00f3n de unidad con otras organizaciones de izquierda con mayor caudal de afiliados tiende a diluir la revoluci\u00f3n, no a intensificarla. &#8220;La lucha que cuenta es la que ayuda a construir una nueva sociedad, y esto s\u00f3lo puede hacerse mediante una acci\u00f3n revolucionaria individual o de grupo que propague persistentemente su propaganda mediante la palabra y la acci\u00f3n. Por nuestro sectarismo podemos estar en la actualidad separados del resto del mundo. Pero en caso contrario ser\u00edamos parte de ese mundo. No aceptamos la absurda afirmaci\u00f3n del trotskismo de que es necesario unirse al partido Laborista para estar en contacto con la clase trabajadora&#8221; (ibidem, P\u00e1g. 144).<\/p>\n\n\n\n<p>Pr\u00e1cticamente podr\u00edamos decir que est\u00e1 impl\u00edcito en la definici\u00f3n del vocablo anarquista, la imposibilidad de conformar organizaciones partidarias. Cabe aclarar que eso no significa rechazar toda forma de organizaci\u00f3n, como sostiene el individualismo trasnochado. M\u00e1s bien, dir\u00edamos que la organizaci\u00f3n es un medio que debe asumir el car\u00e1cter de los fines por los que se la ha erigido: una organizaci\u00f3n anarquista es un medio que debe promover fines anarquistas, es decir, debe prefigurar la nueva sociedad revolucionaria. &#8220;El revolucionario libertario no puede tener nada que ver con la organizaci\u00f3n pol\u00edtica partidaria. Esta s\u00f3lo puede ser un lugar estrat\u00e9gico para alcanzar el poder o un monumento recordatorio de pasadas batallas o un ghetto espiritual. Est\u00e1 sujeta a los peligros impl\u00edcitos de la burocracia o del copamiento. El control democr\u00e1tico no es ninguna salvaguardia, pues aunque la decisi\u00f3n mayoritaria se acepte como una manera adecuada de hacer las cosas, en la pr\u00e1ctica se controla lo que entra, de manera que la mayor\u00eda pueda estar de acuerdo con las decisiones a tomar&#8221; (ibidem, P\u00e1g. 145). Cuando examinemos m\u00e1s detenidamente la pr\u00e1ctica real de ciertos nucleamientos anarco-partidistas y neo-plataformistas probaremos como en nombre de la unidad ideol\u00f3gica y de los mecanismos de autocontrol, se hace pr\u00e1cticamente imposible cualquier tipo de disidencia al interior de estas organizaci\u00f3nes.<\/p>\n\n\n\n<h2><strong>En el comienzo, la plataforma.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se puede afirmar que pr\u00e1cticamente todas las variantes de anarco-leninismo, anarco-bolchevismo y anarco-partidismo tienen su origen en la Plataforma Organizacional de los Comunistas Libertarios que publicaran en 1926 los anarquistas ucranianos y rusos exiliados en Par\u00eds, y que se agrupaban alrededor del peri\u00f3dico bimestral Dielo Truda (La Causa de los Trabajadores). Los dos integrantes m\u00e1s notorios del grupo eran Piotr Archinov y N\u00e9stor Machno, el c\u00e9lebre comandante guerrillero ucraniano. <\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el documento fue firmado por el colectivo editorial de Dielo Truda, fue redactado pr\u00e1cticamente en su totalidad por Piotr Archinov, lo cual se deduce de cotejar la redacci\u00f3n del texto de La Plataforma con otros de sus art\u00edculos. Igualmente el programa redactado por Archinov reflejaba sinceramente la posici\u00f3n de todo el colectivo editorial de Dielo Truda, que sol\u00eda firmar tambi\u00e9n como Grupo de Anarquistas Rusos en el Extranjero. En verdad la publicaci\u00f3n del panfleto fue la presentaci\u00f3n oficial de una serie de art\u00edculos y discusiones previas donde se analizaban las causas de la derrota del movimiento anarquista ruso por los bolcheviques y se criticaba con rudeza la propuesta de conformar organizaciones mixtas y de s\u00edntesis, es decir, que agruparan en su interior las tres corrientes principales del pensamiento anarquista, y que hab\u00eda sido patrocinada por Volin, Sebasti\u00e1n Faure y otros anarquistas de renombre. Esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a una agria disputa entre Volin, Fleshin y otros anarquistas rusos con Archinov, Machno y el grupo Dielo Truda, que no estar\u00eda exenta de difamaciones e injurias entre sus protagonistas. Las cr\u00edticas hacia la Plataforma fueron contundentes e involucraron a las figuras m\u00e1s prominentes del anarquismo internacional, baste mencionar a Errico Malatesta, Luigi Fabbri, Camilo Berneri, Sebasti\u00e1n Faure, Max Nettlau, Alexander Berkman y Emma Goldman. Veamos entonces qu\u00e9 era lo que propon\u00eda la Plataforma Organizacional que provoc\u00f3 una reacci\u00f3n tan encendida.<\/p>\n\n\n\n<h2><strong>Las propuestas de la plataforma organizacional<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El documento que public\u00f3 Dielo Truda comenzaba afirmando que la debilidad del movimiento anarquista internacional se deb\u00eda a un n\u00famero de causas, de las cuales la m\u00e1s importante, la principal, es la ausencia de principios y pr\u00e1cticas organizativas en el movimiento anarquista. En todos los pa\u00edses, el anarquismo est\u00e1 representado por una serie de organizaciones locales que advocan teor\u00edas y pr\u00e1cticas contradictorias, sin tener perspectivas de futuro, ni una constancia en el trabajo militante, y habitualmente desapareciendo , dejando dif\u00edcilmente la m\u00e1s m\u00ednima huella tras de s\u00ed. Tomado como un todo, tal estado del anarquismo revolucionario s\u00f3lo puede ser descrito como \u201cdesorganizaci\u00f3n cr\u00f3nica\u201d. Como la fiebre amarilla, esta enfermedad de desorganizaci\u00f3n se introdujo en el organismo del movimiento anarquista y le ha sacudido por docenas de a\u00f1os. (\u2026) Fue durante la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 que la necesidad de una organizaci\u00f3n general fue sentida m\u00e1s hondamente y m\u00e1s urgentemente. <\/p>\n\n\n\n<p>Fue durante esta revoluci\u00f3n que el movimiento libertario mostr\u00f3 el m\u00e1s alto grado de seccionalismo y confusi\u00f3n. Sosten\u00edan que este estado ca\u00f3tico se deb\u00eda a una falsa interpretaci\u00f3n del principio de individualidad, confundi\u00e9ndolo con el ego\u00edsmo, la indiferencia pol\u00edtica y la ausencia de responsabilidad. Todas estas afirmaciones si bien ten\u00edan su parte de verdad, eran generalizaciones que los autores de La Plataforma exageraban rabiosamente con el fin de reforzar su posici\u00f3n. Por otro lado, para hacer esta clase de generalizaciones se basaban en su propia experiencia del fracaso organizativo del movimiento anarquista ruso. No podr\u00eda en verdad calificarse como un estado de &#8220;desorganizaci\u00f3n cr\u00f3nica&#8221; a la situaci\u00f3n del movimiento anarquista en los pa\u00edses con fuerte tradici\u00f3n anarcosindicalista, siendo el caso m\u00e1s notable el de el movimiento espa\u00f1ol. <\/p>\n\n\n\n<p>No solo los anarquistas individualistas eran blanco de las cr\u00edticas del grupo Dielo Truda. Tambi\u00e9n rechazaban el modelo organizativo propuesto por Volin y Faure, conocido como organizaciones de s\u00edntesis, que hab\u00edan funcionado durante un tiempo en la revoluci\u00f3n rusa como la Confederaci\u00f3n Nabat y que tambi\u00e9n exist\u00edan en pa\u00edses como Francia. Incluso los anarcosindicalistas fueron el blanco de sus cr\u00edticas. <\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Rechazamos como inepta, pr\u00e1ctica y te\u00f3ricamente, la idea de crear una organizaci\u00f3n con la receta de la &#8220;s\u00edntesis&#8221;, esto es, con reunir los representantes de diferentes tendencias del anarquismo. Tal organizaci\u00f3n, habiendo incorporado elementos heterog\u00e9neos te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente, s\u00f3lo ser\u00eda un ensamblaje mec\u00e1nico de individualidades cada cual teniendo una diferente concepci\u00f3n de todas las cuestiones respecto al movimiento anarquista, un ensamblaje el cual llevar\u00eda inevitablemente a la desintegraci\u00f3n en el encuentro con la realidad. El m\u00e9todo anarcosindicalista no resuelve el problema de la organizaci\u00f3n anarquista, ya que no le da prioridad a este problema, interes\u00e1ndose solamente en penetrar y ganar fuerzas en el proletariado industrial. <\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Propon\u00edan en cambio una uni\u00f3n general de anarquistas en base a posiciones precisas en lo t\u00e1ctico, te\u00f3rico, organizativo y f\u00e9rreamente disciplinada bajo el principio de responsabilidad colectiva, en base un programa definido y homog\u00e9neo. El objetivo del documento era establecer una plataforma m\u00ednima sobre la cual deliberar para dar forma a dicha organizaci\u00f3n. Los principales puntos que Archinov, Machno y sus camaradas propon\u00edan como ineludibles eran: <\/p>\n\n\n\n<p>1.La noci\u00f3n de lucha de clases como principal de la ideolog\u00eda anarquista. Es en esta afirmaci\u00f3n donde la influencia de Archinov -quien hab\u00eda militado en las filas bolcheviques hasta 1906- se manifestaba en todo su peso. Adem\u00e1s, se evidenciaban las influencias marxistas que conviv\u00edan con su pensamiento anarquista, en una suerte de anarco-bolchevismo no declarado.<\/p>\n\n\n\n<p>En el dominio social toda la historia humana representa una cadena ininterrumpida de luchas de las masas laboriosas por sus derechos, libertad y por una mejor vida. En la historia de la sociedad humana esta lucha de clases ha sido siempre el factor primario que determin\u00f3 la forma y estructura de estas sociedades. El r\u00e9gimen social y pol\u00edtico de todos los Estados es por sobre todo el producto de la lucha de clases. La estructura fundamental de toda sociedad nos muestra el estado que alcanz\u00f3 y en que se encuentra en la lucha de clases. El m\u00e1s m\u00ednimo cambio en el curso de la lucha de clases, en la posici\u00f3n relativa de las fuerzas en la lucha de clases, produce modificaciones continuas en el tejido y estructura social. Tal es el alcance y significado universal, general de la lucha de clases en la vida de las sociedades de clases. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta postura no se diferencia de la famosa afirmaci\u00f3n del Manifiesto Comunista de Marx y Engels acerca de que la Historia de la humanidad es la Historia de la lucha de clases entre explotadores y oprimidos. Si bien esta es una verdad indiscutible, no es menos cierto que esa no es toda la verdad, sino que m\u00e1s bien es una versi\u00f3n extremadamente estrecha, determinista y reduccionista de la Historia. Esta actitud favorable a un clasismo restringido mayormente a la clase obrera urbana e industrializada, revelaba una cierta estrechez de miras, restando importancia a la situaci\u00f3n campesina en un pa\u00eds con poblaci\u00f3n mayoritariamente rural. No obstante, en La Plataforma las alusiones a la clase trabajadora suelen ser confusas y cambiantes, porque a veces parece referirse a la clase obrera espec\u00edficamente, mientras que en otros casos lo hace en un sentido m\u00e1s amplio, que incluir\u00eda a los campesinos y asalariados en general, o como referencia gen\u00e9rica a las masas laboriosas. <\/p>\n\n\n\n<p>2.La idea de las masas como portadoras de una capacidad creativa y an\u00e1rquica natural. El anarquismo ser\u00eda una actitud inherente a las masas, que los pensadores anarquistas, es decir, Bakunin, Kropotkin y otros, &#8220;habi\u00e9ndola descubierto en las masas, simplemente ayudaron con la fuerza de su pensamiento y su conocimiento a especificarla y divulgarla&#8221;. El documento declara expresamente diferenciarse de los bolcheviques quienes &#8220;consideran que las masas poseen s\u00f3lo instintos revolucionarios destructivos, siendo incapaces de la actividad creativa y constructiva- raz\u00f3n principal por la cual estas actividades deben ser concentradas en manos de los hombres que conforman el Estado y el Comit\u00e9 Central del Partido&#8221;. Esta tesis de los editores de Dielo Truda ser\u00e1 incongruente con otras proposiciones que sustentar\u00e1n en el mismo documento, y que no los diferencian de la reprochada visi\u00f3n de los bolcheviques.<\/p>\n\n\n\n<p>3.El Comunismo Libertario como la idea troncal del movimiento. El grupo liderado por Archinov consideraba al individualismo anarquista como refractario a la organizaci\u00f3n, a la disciplina y al compromiso, por lo cual sus adherentes ni siquiera eran tenidos en cuenta para la conformaci\u00f3n de una Uni\u00f3n General de Anarquistas, mientras que el anarco-sindicalismo era considerado como un medio para llegar a un fin (el comunismo anarquista). Por eso cre\u00edan -y no sin razones de peso- que era imposible llegar a una s\u00edntesis como la que propon\u00eda Volin, por ser arbitraria esta divisi\u00f3n del anarquismo en tres ramas (Dielo Truda N\u00ba 10, marzo de 1926). Esta actitud de los plataformistas ser\u00eda criticada por los propios anarco-comunistas como Luigi Fabbri, por pretender excluir del movimiento anarquista a todas las otras tendencias que no concordaban con la suya. Otro problema que generaba la adhesi\u00f3n excluyente al comunismo libertario era que fracasaba en su intento de unificar al movimiento, precisamente por no incluir a las otras tendencias, y entonces perd\u00eda su principal raz\u00f3n de existir. Recordemos que el documento sosten\u00eda que &#8220;las fuerzas de todos los militantes anarquistas deben estar orientadas hacia la creaci\u00f3n de esta organizaci\u00f3n&#8221;, es decir, la Uni\u00f3n General de Anarquistas.<\/p>\n\n\n\n<p>4.Conformar una Uni\u00f3n General de Anarquistas, fundada en la unidad ideol\u00f3gica, la unidad t\u00e1ctica y la responsabilidad colectiva; e implementar un programa de acci\u00f3n a cumplir. Esta era una de las cuestiones que gener\u00f3 mayores rechazos e impugnaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos tres puntos tan conflictivos eran definidos escuetamente por los plataformistas, y debieron ser ampliados en posteriores documentos. Los principios fundamentales de la organizaci\u00f3n de la Uni\u00f3n General de Anarquistas eran: <\/p>\n\n\n\n<p>1- Unidad Te\u00f3rica: La teor\u00eda representa la fuerza que dirige las actividades de las personas y de las organizaciones a lo largo de un sendero definido hacia un determinado fin. Naturalmente, debe ser com\u00fan a todas las personas y organizaciones adherentes a la Uni\u00f3n General, tanto en lo general como en sus detalles, deben estar en perfecto acuerdo con los principios te\u00f3ricos profesados por la Uni\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>2- Unidad T\u00e1ctica o M\u00e9todo de Acci\u00f3n Colectivo: Del mismo modo, los m\u00e9todos t\u00e1cticos empleados por miembros separados y por las organizaciones en la Uni\u00f3n deben ser unitarios, esto es, estar en riguroso acuerdo tanto entre s\u00ed y con las teor\u00edas y t\u00e1cticas generales de la Uni\u00f3n. Una l\u00ednea t\u00e1ctica com\u00fan en el movimiento es de decisiva importancia para la existencia de la organizaci\u00f3n y para el movimiento todo: remueve los desastrosos efectos de muchas t\u00e1cticas en oposici\u00f3n unas con otras, concentra todas las fuerzas del movimiento, les da una direcci\u00f3n com\u00fan llevando al objetivo fijado. <\/p>\n\n\n\n<p>3- Responsabilidad Colectiva: La pr\u00e1ctica de actuar bajo la \u00fanica responsabilidad individual debe ser decisivamente condenada y rechazada en las filas del movimiento anarquista. Las \u00e1reas de la vida revolucionaria, social y pol\u00edtica, son, por sobre todo, profundamente colectivas por naturaleza. La actividad social revolucionaria en estas \u00e1reas no puede estar basada en la responsabilidad personal de los militantes individuales. El \u00f3rgano ejecutivo del movimiento anarquista general, la Uni\u00f3n Anarquista, tomando una l\u00ednea firme en contra de la t\u00e1ctica del individualismo irresponsable, introduce en sus filas el principio de la responsabilidad colectiva: La Uni\u00f3n entera ser\u00e1 responsable de la actividad pol\u00edtica y revolucionaria de cada uno de sus miembros; del mismo modo, cada miembro ser\u00e1 responsable de la actividad pol\u00edtica y revolucionaria de la Uni\u00f3n como un todo. <\/p>\n\n\n\n<p>4- Un cuarto punto sosten\u00eda la necesidad del Federalismo, la independencia de los individuos y la descentralizaci\u00f3n, pero a continuaci\u00f3n argumentaba que &#8220;con frecuencia el principio federativo se ha deformado en las filas anarquistas: ha sido reiteradamente entendido como el derecho, por sobre todo, a manifestar el \u201cego\u201d individual, sin la obligaci\u00f3n a los deberes de los cuales requiere la organizaci\u00f3n. Esta falsa interpretaci\u00f3n, desorganiz\u00f3 a nuestro movimiento en el pasado. Es tiempo de ponerle fin en forma irreversible y firme. Federaci\u00f3n significa el libre acuerdo de los individuos y organizaciones para trabajar colectivamente hacia un objetivo com\u00fan.&#8221; Esta exagerada salvedad que hac\u00edan los plataformistas los habilitaba para afirmar que el \u00fanico federalismo bien entendido era suyo. <\/p>\n\n\n\n<p>5- Instauraci\u00f3n de un Comit\u00e9 Ejecutivo; gu\u00eda ideol\u00f3gica, vanguardismo, dirigismo y toma de decisiones con preponderancia de las mayor\u00edas. Aunque en La Plataforma se declara expresamente que no se aspira al poder pol\u00edtico ni al gobierno, sino que la principal aspiraci\u00f3n del anarquismo debe ser ayudar a las masas a lograr su emancipaci\u00f3n para la construcci\u00f3n del socialismo, en seguida se contradice con esta afirmaci\u00f3n y con la noci\u00f3n expresada anteriormente acerca de la capacidad natural creativa las masas: <\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que las masas se expresan profundamente en los movimientos sociales en t\u00e9rminos de las tendencias y principios libertarios, estas tendencias y principios, permanecen dispersos, descoordinados, y consecuentemente, no llevan a la organizaci\u00f3n del poder conductor de las ideas libertarias, el cual es necesario para preservar la orientaci\u00f3n anarquista y los objetivos de la Revoluci\u00f3n Social. Esta fuerza conductora te\u00f3rica, s\u00f3lo puede ser expresada por una colectividad especialmente creada por las masas para \u00e9ste prop\u00f3sito. Los elementos anarquistas organizados constituyen exactamente \u00e9sta colectividad. <\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)En todas estas cuestiones, y en muchas otras, las masas demandan una clara y precisa respuesta por parte de los anarquistas. Y desde el momento en que los anarquistas declaran una concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n y de la estructura de la sociedad, est\u00e1n obligados a dar a \u00e9stas cuestiones una clara respuesta, para relacionar la soluci\u00f3n de estos problemas con la concepci\u00f3n general del comunismo libertario, y para abocar todas sus fuerzas para la realizaci\u00f3n de \u00e9ste. S\u00f3lo en este sentido la Uni\u00f3n General de Anarquistas y el movimiento anarquista completo aseguran su funci\u00f3n como fuerza conductora te\u00f3rica de la Revoluci\u00f3n Social (subrayado nuestro). <\/p>\n\n\n\n<p>Son estas pretensiones de convertirse en una organizaci\u00f3n &#8220;creada por las masas&#8221; que act\u00fae como gu\u00eda te\u00f3rica de las masas dispersas y desorganizadas, las cuales &#8220;demandan&#8221; una &#8220;clara y precisa respuesta&#8221; de los anarquistas, las que aproximan los planteos plataformistas con los leninistas. Aqu\u00ed vemos reaparecer la funci\u00f3n de la organizaci\u00f3n partidaria en toda su dimensi\u00f3n, como conductora del instinto revolucionario de las masas y como \u00fanica l\u00ednea te\u00f3rica admisible. Es decir, la tan ponderada creatividad de las masas y su capacidad innata para el socialismo libertario, no parecen jugar ning\u00fan rol de importancia sino es bajo la gu\u00eda de la organizaci\u00f3n partidaria anarquista; aqu\u00ed el anarco-leninismo se manifiesta veladamente dentro de una ret\u00f3rica anarquista artificiosa. Esta idea de conducci\u00f3n y gu\u00eda que propon\u00edan los plataformistas, se manifiesta en el formato organizativo centralizado en un comit\u00e9 ejecutivo de clara vocaci\u00f3n jer\u00e1rquica, en flagrante contradicci\u00f3n con los principios federalistas. <\/p>\n\n\n\n<p>Cada organizaci\u00f3n adherida a la uni\u00f3n representa una c\u00e9lula vital del organismo com\u00fan. Toda c\u00e9lula debe tener su secretario, ejecutando y guiando te\u00f3ricamente el trabajo pol\u00edtico y t\u00e9cnico de la organizaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Con vista a la coordinaci\u00f3n de las actividades de todas las organizaciones adherentes a la Uni\u00f3n, ser\u00e1 creado un \u00f3rgano especial: el comit\u00e9 ejecutivo de la Uni\u00f3n. El comit\u00e9 tendr\u00e1 a su cargo las siguientes funciones: la ejecuci\u00f3n de las decisiones tomadas por la Uni\u00f3n que se les haya confiado; la orientaci\u00f3n te\u00f3rica y organizacional de las actividades de los grupos aislados de forma consistente con las posiciones te\u00f3ricas y con la l\u00ednea t\u00e1ctica general de la Uni\u00f3n; la mantenci\u00f3n de los lazos de trabajo y organizativos entre las organizaciones en la Uni\u00f3n y las otras organizaciones. <\/p>\n\n\n\n<p>La Uni\u00f3n General de Anarquistas no se diferenciaba mucho de cualquier partido pol\u00edtico, salvo la expresa negativa a formar un gobierno, pero sin renunciar a un rol dirigente sobre las masas, sobre los sindicatos y consejos de trabajadores, mediante un comit\u00e9 ejecutivo centralizado. <\/p>\n\n\n\n<p>6.El rol del sindicalismo. Para los plataformistas el sindicalismo era el principal medio de lucha, pero al no tener una teor\u00eda revolucionaria propia, era indispensable inclinarlo en una direcci\u00f3n libertaria. El anarcosindicalismo se presentaba a ojos de los plataformistas como incompleto e incapaz de anarquizar al movimiento obrero. La t\u00e1ctica de La Plataforma para los sindicatos no se diferenciaba de la aplicada por los partidos leninistas.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea de los anarquistas en las filas del movimiento de trabajadores revolucionarios puede s\u00f3lo ser cumplida en condiciones tales que su trabajo se vea \u00edntimamente ligado y asociado con la actividad de la organizaci\u00f3n anarquista por fuera del sindicato. En otras palabras, debemos ingresar al movimiento sindical revolucionario como una fuerza organizada, responsable de cumplir su trabajo en el sindicato ante la organizaci\u00f3n general de los anarquistas, y orientada por \u00e9sta \u00faltima. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin restringirnos a la creaci\u00f3n de sindicatos anarquistas, debemos buscar ejercer nuestra influencia te\u00f3rica en todos los sindicatos, en todas sus formas (los IWW, las TU rusas). S\u00f3lo podemos alcanzar \u00e9ste fin trabajando en grupos anarquistas rigurosamente organizados; pero nunca en peque\u00f1os grupos emp\u00edricos, sin ligaz\u00f3n organizativa ni acuerdo te\u00f3rico entre ellos (subrayado nuestro). Esta propuesta no se diferencia del dirigismo que aplicaron los bolcheviques sobre los soviets, convirti\u00e9ndolos en ap\u00e9ndices del Partido Comunista. En otras palabras, los trabajadores no son quienes deciden libremente en condici\u00f3n de tales, sino que la l\u00ednea es inducida, infiltrada o impuesta desde una organizaci\u00f3n exterior al gremio o al consejo obrero.<\/p>\n\n\n\n<p>7.La cuesti\u00f3n de la Defensa de la Revoluci\u00f3n. Basados en su experiencia durante la revoluci\u00f3n rusa y su participaci\u00f3n en la guerra revolucionaria en Ucrania, el grupo de Machno y Archinov propon\u00eda la creaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito para la defensa de la revoluci\u00f3n contra la inevitable reacci\u00f3n de la burgues\u00eda (no como estrategia excluyente para lograr la revoluci\u00f3n, como han pretendido algunos). Como en todas las guerras, la guerra civil no puede ser emprendida por los trabajadores con \u00e9xito a menos que apliquen los dos principios fundamentales de toda acci\u00f3n militar: unidad en el plan de operaciones y unidad del mando com\u00fan. El momento m\u00e1s cr\u00edtico de la Revoluci\u00f3n vendr\u00e1 cuando la burgues\u00eda marche en contra de la revoluci\u00f3n como fuerza organizada. Este momento cr\u00edtico obliga a los trabajadores a adoptar \u00e9stos principios de la estrategia militar.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal modo, en vista de las necesidades impuestas por la estrategia militar, adem\u00e1s de la estrategia de la contrarrevoluci\u00f3n, las fuerzas armadas de la revoluci\u00f3n deben estar inevitablemente basadas en un ej\u00e9rcito general revolucionario con un mando com\u00fan y con un plan de operaciones. <\/p>\n\n\n\n<p>En teor\u00eda, este ej\u00e9rcito estar\u00eda sometido a la jurisdicci\u00f3n de las organizaciones productivas de obreros y campesinos, lo que no deja de sonar como un formalismo inaplicable. Seg\u00fan advert\u00edan los firmantes del documento, la creaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito deber\u00eda ser tomada no como una cuesti\u00f3n de principio sino m\u00e1s bien de tipo estrat\u00e9gica, a la que los trabajadores se ver\u00edan &#8220;fatalmente forzados&#8221; a recurrir en defensa de revoluci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos repasado sucintamente los argumentos b\u00e1sicos que propon\u00eda la Plataforma Organizacional de los Comunistas Libertarios. Las respuestas no se hicieron esperar, no solo dentro del c\u00edrculo de los exiliados rusos sino tambi\u00e9n entre camaradas de otros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<h2><strong>Las reacciones contra la plataforma.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El documento de Dielo Truda provoc\u00f3 una catarata de respuestas cr\u00edticas, algunas destempladas y otras mesuradas. Entre los anarquistas rusos exiliados el alboroto tom\u00f3 ribetes escandalosos cuando comenzaron las acusaciones cruzadas entre antiguos camaradas de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el grupo de Volin se explicit\u00f3 que la Plataforma era tributaria de la ideolog\u00eda bolchevique y se hac\u00eda referencia al pasado de Archinov, que antes de integrarse al anarquismo en 1906 hab\u00eda militado en las filas bolcheviques; seg\u00fan ellos, su autor nunca se hab\u00eda distanciado de las ideas de Lenin. Como contrapartida, Makhno sugiri\u00f3 que Volin se hab\u00eda pasado a los comunistas en 1919, en ocasi\u00f3n de ser tomado prisionero por el Ej\u00e9rcito Rojo. Alexander Berkman sali\u00f3 en defensa de Volin acusando a Makhno de poseer un temperamento militarista y que estaba moralmente dominado por Archinov. De \u00e9ste opinaba que &#8220;su car\u00e1cter es enteramente bolchevique&#8221;; &#8220;tiene un car\u00e1cter dominante, arbitrario y tir\u00e1nico. Todo ello arroja alguna nueva luz tambi\u00e9n sobre la Plataforma Organizativa&#8221; (P. Avrich; Los anarquistas rusos: 247). La Plataforma era vista como una desviaci\u00f3n anarco-bolchevique y que pregonaba un anarquismo de corte partidario.<\/p>\n\n\n\n<p>La derrota, el penoso exilio y la certeza de un futuro ominoso carcom\u00edan por dentro al grupo de exiliados rusos: las rivalidades personales estallaban entre los viejos revolucionarios; la discordia hab\u00eda ocupado el espacio de la camarader\u00eda, dando un penoso golpe de tel\u00f3n al accionar del anarquismo ruso.<\/p>\n\n\n\n<h2><strong>La cr\u00edtica de Volin, Fleshin y otros exiliados rusos.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En abril de 1927 se public\u00f3 en ruso y en franc\u00e9s la Respuesta al documento de Dielo Truda, primera intervenci\u00f3n en una larga serie de debates acerca del rol de la organizaci\u00f3n anarquista. La Respuesta se inauguraba con la siguiente frase: &#8220;No estamos de acuerdo con las afirmaciones de la Plataforma\u2026&#8221; revelando el tenor cr\u00edtico que tendr\u00eda el documento de all\u00ed en m\u00e1s. Continuaba con un rechazo expl\u00edcito de las motivaciones sobre las que el grupo Dielo Truda se basaba para fundamentar su propuesta: que la debilidad del movimiento anarquista se deb\u00eda a la ausencia de principios organizativos. Sin rechazar la necesidad de organizarse, el grupo de Volin consideraba que la Plataforma &#8220;sobre enfatizaba la importancia del rol de la organizaci\u00f3n&#8221;, estableciendo una partido centralizado que insertar\u00eda una l\u00ednea pol\u00edtica y t\u00e1ctica para el movimiento anarquista.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de rechazar la idea de anarquismo de s\u00edntesis seg\u00fan estaba explicitada en la Plataforma, el grupo de Volin sosten\u00eda que proponer a la idea de lucha de clases como la \u00fanica v\u00e1lida para el anarquismo, rechazando los principios humanistas e individualistas implicaba constre\u00f1ir la idea, limitarla a un solo punto de vista.&#8221;El anarquismo es m\u00e1s complejo, sint\u00e9tico y diverso, como lo es la vida misma. Su componente de clase consiste principalmente en la lucha por la liberaci\u00f3n; su car\u00e1cter humanitario constituye su aspecto \u00e9tico y la base de la sociedad humana; su individualismo, el ser humano como finalidad&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto al rol de las masas, la Respuesta sosten\u00eda que la tesis de la Plataforma pod\u00eda resumirse en: las masas deben ser dirigidas. Por el contrario, sosten\u00eda Volin y compa\u00f1\u00eda que los anarquistas no deb\u00edan dirigir a las masas sino actuar desde las masas. La perspectiva plataformista no se diferenciaba de la de los partidos pol\u00edticos en este punto de vista, porque compart\u00eda con ellos presupuestos similares: a) las masas deben ser dirigidas, b) la minor\u00eda conciente separada de las masas debe llevar la iniciativa, c) este colectivo debe organizarse en un partido que debe tomar la iniciativa en todas las \u00e1reas de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Los anarquistas y las organizaciones espec\u00edficas (grupos, federaciones, confederaciones) solo pueden ofrecer asistencia ideol\u00f3gica, sin asumir el rol de l\u00edderes.&#8221; La m\u00e1s leve insinuaci\u00f3n de caudillaje, superioridad o liderazgo sobre las masas, conducir\u00eda a una aceptaci\u00f3n y sometimiento a una direcci\u00f3n separada de las bases.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los puntos de la Plataforma que rechazaba la Respuesta era la obligatoriedad de la aceptaci\u00f3n de ciertas decisiones, cuyo rechazo conllevaba la aplicaci\u00f3n de sanciones; esto significar\u00eda &#8220;el comienzo de la coerci\u00f3n, la violencia y los castigos&#8221;. <\/p>\n\n\n\n<p>Consecuentemente, el grupo de Volin rechazaba la idea de controlar &#8220;en momentos espec\u00edficos&#8221; la libertad de expresi\u00f3n y de prensa en defensa de la revoluci\u00f3n, como propon\u00edan los plataformistas. \u00bfQuienes impondr\u00eda estos l\u00edmites, quienes determinar\u00edan los momentos espec\u00edficos cuando llegase el caso, qui\u00e9nes tendr\u00edan esa capacidad de decisi\u00f3n?: la autoridad y el poder se rehabilitar\u00edan, aunque se los calificase con otros nombres. <\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a la defensa de la revoluci\u00f3n, el grupo de Volin sosten\u00eda que en la propuesta de la Plataforma acerca de un ej\u00e9rcito dirigido por un comando centralizado, se evidenciaba un error t\u00e9cnico y un error pol\u00edtico. El error t\u00e9cnico consist\u00eda en creer que un ej\u00e9rcito de esas caracter\u00edsticas es id\u00f3neo para la defensa de la revoluci\u00f3n, por el simple hecho de su centralizaci\u00f3n. El despliegue de un plan general de acci\u00f3n ideado por un comando centralizado no est\u00e1 a exceptuado de llevar la revoluci\u00f3n a la derrota. Un ej\u00e9rcito centralizado podr\u00eda ser tan nefasto e ineficaz como unidades descoordinadas aisladas y desperdigadas. El error pol\u00edtico consistir\u00eda en que un comando centralizado desalentar\u00eda las iniciativas regionales e individuales; adem\u00e1s, engendrar\u00eda un aparato militar aplastante y una tendencia a considerar al centro de mando especializado como infalible. Como consecuencia, el ej\u00e9rcito centralizado tendr\u00eda muchas probabilidades de dejar de ser &#8220;revolucionario&#8221;, para convertirse en una herramienta de la reacci\u00f3n, tal cual hab\u00eda ocurrido con el Ej\u00e9rcito Rojo. Si las masas pierden la iniciativa de su accionar, nada puede reemplazarlas. Ning\u00fan ej\u00e9rcito, aparato o Cheka -como es la concepci\u00f3n bolchevique- salvar\u00e1n a la revoluci\u00f3n de los complots de la burgues\u00eda, si el pueblo en armas autoorganizado fracasa.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente las cr\u00edticas se enfocaron sobre las formas y el rol que deb\u00eda asumir la organizaci\u00f3n anarquista. La Plataforma propon\u00eda acabar con las contradicciones te\u00f3rico-pr\u00e1cticas, con la incoherencia ideol\u00f3gica y la dispersi\u00f3n organizativa que percib\u00eda en el movimiento anarquista abrazando la unidad te\u00f3rica y la unidad t\u00e1ctica. Esta se lograr\u00eda acordando aquello que se deb\u00eda conservar y abandonar de la variedad de ideas anarquistas, reduciendo las &#8220;contradicciones te\u00f3ricas&#8221;, para conformar una ideolog\u00eda homog\u00e9nea y coherente. As\u00ed se lograr\u00eda una organizaci\u00f3n \u00fanica que excluir\u00eda a aquellos que no acordaran con su programa. Pero el plan plataformista de lograr la unidad ideol\u00f3gica y t\u00e1ctica de los anarquistas fracasar\u00eda precisamente porque lejos de lograr la unidad, m\u00e1s bien generar\u00eda relaciones hostiles con aquellas organizaciones anarquistas que estuviesen en discrepancia. En lugar de producirse la unidad y el entendimiento, prevalecer\u00edan la discordia y el enfrentamiento. Y entonces fracasar\u00eda el prop\u00f3sito principal de la Plataforma, que consist\u00eda en conformar una organizaci\u00f3n que agrupara a todos los anarquistas sobre una misma base: continuar\u00edan existiendo no una sino varias organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Una organizaci\u00f3n que pretendiera ser tomada seriamente deber\u00eda prestar atenci\u00f3n a definir su rol y sus objetivos con claridad. <br>\nSeg\u00fan la Plataforma, el rol de la organizaci\u00f3n espec\u00edfica es el de dirigir a las masas. &#8220;Yuxtaponer el t\u00e9rmino dirigir con el adverbio ideol\u00f3gicamente no cambia sustancialmente la posici\u00f3n de los autores de la Plataforma, porque conciben a la organizaci\u00f3n como un partido disciplinado. Rechazamos cualquier pensamiento de que los anarquistas deban dirigir a las masas&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores de la Respuesta se\u00f1alaban adem\u00e1s una contradicci\u00f3n flagrante. Si bien las concepciones de la Plataforma se asemejan a las de cualquier partido pol\u00edtico, es decir, la presencia de un comit\u00e9 ejecutivo centralizado que asume la direcci\u00f3n ideol\u00f3gica y t\u00e1ctica, &#8220;al mismo tiempo afirma su fe en el principio federativo, lo cual est\u00e1 en absoluta contradicci\u00f3n con las ideas citadas previamente&#8221; ya que el federalismo significa autonom\u00eda en las bases, los grupos locales y regionales. Mientras se exalta la necesidad del centralismo, la disciplina partidaria, el rol directivo sobre las masas, la unidad te\u00f3rica y t\u00e1ctica delineada por un comit\u00e9 y la necesidad de un ej\u00e9rcito centralizado, se invoca al federalismo para conjurar el fantasma de la centralizaci\u00f3n. Como se\u00f1alaron Volin y compa\u00f1\u00eda, los autores de la Plataforma &#8220;est\u00e1n apenas a un paso del bolchevismo, un paso que no se atrevieron a dar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&lt;los miembros de un comit\u00e9 de f\u00e1brica que son anarquistas act\u00faan dentro del mismo por su condici\u00f3n de trabajadores,> &lt;pero no hablan ni act\u00faan en nombre de una organizaci\u00f3n, ni deben consultar a ese organismo cual ser\u00e1 la pol\u00edtica a adoptar.Una organizaci\u00f3n -aunque carezca de l\u00edderes o jefes- que act\u00fae como un partido pol\u00edtico revolucionario&#8230;  <a href=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/entre-la-plataforma-y-el-partido-las-tendencias-autoritarias-y-el-anarquismo-parte-2.php\" class=\"more-link\" title=\"Read Entre la plataforma y el partido. 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