{"id":3032,"date":"2009-06-10T01:58:45","date_gmt":"2009-06-10T00:58:45","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=3032"},"modified":"2009-06-11T12:53:34","modified_gmt":"2009-06-11T11:53:34","slug":"metido-hasta-las-cejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/metido-hasta-las-cejas.php","title":{"rendered":"Metido hasta las cejas"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\"><em><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-3033\" title=\"514332_66798275mini\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/514332_66798275mini-300x225.jpg\" alt=\"514332_66798275mini\" width=\"188\" height=\"142\" srcset=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/514332_66798275mini-300x225.jpg 300w, https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/514332_66798275mini.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/>Puede decirse que aquella fue una de las persecuciones m\u00e1s alocadas en las que jam\u00e1s me hab\u00ed\u00ada visto envuelto. Tic,tiac, tic, tac el coraz\u00f3n estaba a punto de sal\u00ed\u00adrseme por la boca. Lo ten\u00ed\u00ada bien merecido, en su ascensi\u00f3n hasta las cavidades exteriores mis v\u00ed\u00adsceras protestaban por el maltrato a las que \u00faltimamente les estaba sometiendo<\/em>&#8230;Un nuevo relato de nuestro amigo <strong>Modesto Agust\u00ed\u00ad<\/strong>.<!--more--><\/p>\n<p>Para cuadro sucios duros que llevaba la vieja en el bolso me estaba pegando una carrera de miedo, y lo peor de todo es que ten\u00ed\u00ada a dos bofios justo a mis espaldas que me iban ganando terreno. Siempre me hab\u00ed\u00adan dado grima ese tipo de trabajos, demasiado esc\u00e1ndalo, demasiada l\u00e1grima, pero cuando el mono aprieta, y aquella ma\u00f1ana lo estaba haciendo de una manera incre\u00ed\u00adble, su ronroneo llega a conseguir que los principios resuenen algo menos en la conciencia.<\/p>\n<p>-Al ladr\u00f3n, al ladr\u00f3n.\u00a0 -\u00a1Alto polic\u00ed\u00ada! Det\u00e9ngase inmediatamente. Det\u00e9ngase o disparo&#8230;<\/p>\n<p>Siempre me ha llamado la atenci\u00f3n ese repertorio de frases t\u00ed\u00adpicas con las que te dan el alto. Por mi parte ten\u00ed\u00ada claro que desde que me encerraron en el reformatorio con apenas16 a\u00f1os jam\u00e1s volver\u00ed\u00ada a pararme en una persecuci\u00f3n. En las tantas veces en las que desde entonces me hab\u00ed\u00adan vuelto a trincar siempre hab\u00ed\u00ada vendido caro mi pellejo. Tambi\u00e9n es cierto que a los bofios no les gusta demasiado que les lleven la contraria y mi af\u00e1n escapista me hab\u00ed\u00ada ocasionado alguna que otra somanta de hostias. Pero hoy no iba a ser una excepci\u00f3n, adem\u00e1s parec\u00ed\u00ada que los bofios no estaban por la labor de correr demasiado.<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana el paseo del Espol\u00f3n ten\u00ed\u00ada ese aire mortecino de los d\u00ed\u00adas finales de agosto en los que la promesa de fr\u00ed\u00ado venidero dejaba en los transe\u00fantes una suerte de morri\u00f1a anticipada por el oto\u00f1o al caer . No me fue dif\u00ed\u00adcil dar esquinazo a los maderos, una vez alcanzada la Plaza del Rey San Fernando pude sumergirme en la marea de turistas franceses que por aquellas fechas abarrotaban la ciudad. Todos con ese aire desenfado de quien se muestra ajeno a otras tribulaciones que no fuesen las propias de unas vacaciones ex\u00f3ticas en una ciudad a la que su catedral proporcionaba una eterna aureola beat\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n se lo iba a decir a mi padre, Don Francisco Javier Otaola ilustre catedr\u00e1tico de Historia por la Universidad de Valladolid que su hijo se perder\u00ed\u00ada en el oscuro laberinto de las drogas y la mala vida.\u00a0 C\u00f3mo pensar que el v\u00e1stago que con tanta contrici\u00f3n hab\u00ed\u00ada educado, y en el que hab\u00ed\u00ada cre\u00ed\u00addo atisbar ciertas aptitudes para la poes\u00ed\u00ada, quiz\u00e1s las que a \u00e9l le faltaban, se acabar\u00ed\u00ada perdiendo en el negro pantano de la delincuencia de baja estofa.<\/p>\n<p>Cuando el fallo del concurso literario que anualmente convocaba la caja de ahorros municipal hizo recaer en su hijo el galard\u00f3n honor\u00ed\u00adfico, casi logr\u00f3 perdonarme el que con tanto desd\u00e9n hubiese abandonado a las primeras de cambio los estudios universitarios a los que \u00e9l hab\u00ed\u00ada consagrado su vida. Pero la atracci\u00f3n por el abismo hab\u00ed\u00ada echo que su hijo declinase un hipot\u00e9tico brillante por venir en la literatura por los encantos de las m\u00e1s variadas adicciones; la hero\u00ed\u00adna lleg\u00f3 de rebote tras pasar sin transici\u00f3n por el \u00e9xtasis y la coca.<\/p>\n<p>La ruina de su hijo se hab\u00ed\u00ada fraguado a espaldas de su progenitor, una ruina que ven\u00ed\u00ada precedida de ese rosario de turbias amistades que presagiaban el naufragio, una zozobra que tan solo el viejo no hab\u00ed\u00ada sido capaz de prever. El deseo de realizar sus truncadas aspiraciones de juventud en su d\u00ed\u00adscolo cachorro la produc\u00ed\u00ada una profunda ceguera sin visos de curaci\u00f3n. Ni tan siquiera cuando aquella noche de borrachera salvaje a mi pandilla le dio por robar un coche que yo mismo empotr\u00e9 contra la primera pared que se cruz\u00f3 en nuestro camino. Ni con esas mi padre se dio cuenta de la pendiente fatal por la que me estaba precipitando.<\/p>\n<p>De aquella aventura me qued\u00f3 una resaca de a\u00f1o y medio de internamiento en\u00a0 un reformatorio. Mi madre no vino jam\u00e1s a visitarme, estaba demasiado ocupada en denunciar a mi padre por impago de la pensi\u00f3n alimenticia. De aquel periodo de internamiento a\u00fan conservo la adicci\u00f3n a los tranquilizantes con los religiosamente nos atiborraban, adem\u00e1s del mote con el que ya siempre mis haza\u00f1as se ventilaban en la prensa local. La jaur\u00ed\u00ada de periodistas que se ocupaban de mis m\u00faltiples casos se encargaron de crear una especie de mitolog\u00ed\u00ada sobre lo pronto se vino a conocer como Las correr\u00ed\u00adas del Corta\u00fa\u00f1as. Sospecho que, a pesar de la capacidad inventiva que demostraban los plum\u00ed\u00adferos,\u00a0 el que ser\u00ed\u00ada ya para siempre mi nombre de referencia en las portadas de los peri\u00f3dicos locales les fue sugerido por el agente de menores encargado de mis seguimientos. Aun recuerdo la cara que se le qued\u00f3 al bofio en cuesti\u00f3n cuando descubri\u00f3 cu\u00e1l era el sutil m\u00e9todo que empleaba con las cerraduras de los coches que, tras algunas horas de diversi\u00f3n, terminaban inevitablemente siniestrados.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un trabajo acostumbraba a matar el tiempo de la mejor manera que me lo permit\u00ed\u00ada el pachar\u00e1n y otras sustancias. Siempre me hab\u00ed\u00ada sentido a gusto en aquella tasca maloliente del barrio de R\u00ed\u00ado Vena. All\u00ed\u00ad nunca hab\u00ed\u00adan puesto demasiados reparos en que me liara los porros en p\u00fablico. Me sentaba siempre rodeado por la misma clientela mastuerza que trasegaba su fracaso entre consumici\u00f3n y consumici\u00f3n, siempre las mismas historias de podredumbre que los parroquianos no se cansaban de repetir.<\/p>\n<p>En estos devaneos me encontraba cuando una placa de polic\u00ed\u00ada se me planto en medio de las narices.<\/p>\n<p>-\u00a1Hombre!, \u00bfpero qui\u00e9n tenemos aqu\u00ed\u00ad?. Si es el mism\u00ed\u00adsimo Corta\u00fa\u00f1as, hoy has corrido como un gamo majete, pero ya ves que de nada te ha servido. Para lo poco que te cuidas cada d\u00ed\u00ada est\u00e1s m\u00e1s en forma chaval. Al final va a resultar que en vez de poeta tendr\u00ed\u00adas que haberte hecho deportista.<\/p>\n<p>Dos garrulos de la secreta se hab\u00ed\u00adan echado encima de m\u00ed\u00ad y ya me hab\u00ed\u00adan puesto las esposas.\u00a0 Sin casi transici\u00f3n me sacaron en volandas del bar sin que su ab\u00falica clientela hiciese otra cosa que no fuera bajar la cabeza y mirar para otro lado no fuese que aquel marr\u00f3n chungo les salpicase. Los hechos transcurr\u00ed\u00adan como una de aquellas pel\u00ed\u00adculas de cine mudo, aquellas en las que en el \u00faltimo momento un caballero de fino bigote desata a una expresiva doncella antes de que el tren la arroye;\u00a0 pero mi fotograma se hab\u00ed\u00ada detenido un segundo antes y para mi no hab\u00ed\u00ada vuelta atr\u00e1s<\/p>\n<p>-Pareces un principiante Corta\u00fa\u00f1as,\u00a0 sabes de sobra que este antro lo tenemos controlado, \u00bfc\u00f3mo se te ocurre venir a esconderte aqu\u00ed\u00ad?.<\/p>\n<p>-Pues ya ve usted se\u00f1or agente, uno que es un animal de costumbres.<\/p>\n<p>-Tira palante desgraciado que en breve vas a reencontrarte con tus colegas del reformatorio.<\/p>\n<p>Ni siquiera les hizo falta meterme en el coche, a la carrera recorrimos los apenas doscientos metros que nos separaban de la comisar\u00ed\u00ada. Alguien desde el interior abri\u00f3 las puertas y nos adentramos en las entra\u00f1as del edificio. Todos aquellos funcionarios parec\u00ed\u00adan muy contentos por recibirme. Inmediatamente despu\u00e9s me condujeron a la sala donde me tomar\u00ed\u00adan las huellas dactilares y me sacar\u00ed\u00adan las fotograf\u00ed\u00adas de rigor.<\/p>\n<p>&#8211; Ya veras Corta\u00fa\u00f1as, vas a quedar la mar de guapo, y no te quejar\u00e1s, esta vez no te hemos tocado un pelo.<\/p>\n<p>-P\u00ed\u00addele que luego te firme la fotograf\u00ed\u00ada, ya sabes que este p\u00e1jaro es un gran poeta y qui\u00e9n sabe lo que valdr\u00e1 en el futuro su firma.<\/p>\n<p>Todos parec\u00ed\u00adan muy divertidos con aquella situaci\u00f3n, y todos me daban recuerdos para mi padre, alguno incluso se jactaba de haber\u00a0 estudiado en la misma universidad.\u00a0 Lastima, dec\u00ed\u00adan, que hubiera engendrado un desgraciado de mi condici\u00f3n. Terminado todo el papelo me condujeron al despacho del inspector que se encargaba de\u00a0 menores.<\/p>\n<p>-Ya veo Corta\u00fa\u00f1as que sigues en las andadas. Sab\u00ed\u00ada yo que no tardar\u00ed\u00adamos demasiado en vernos de nuevo por aqu\u00ed\u00ad. Pero si\u00e9ntate hombre, no te quedes ah\u00ed\u00ad mirando.<\/p>\n<p>Aquel hombre encorbatado y de rostro cetrino se me quedo mirando, no era la primera vez que me las ten\u00ed\u00ada que ten\u00ed\u00ada que ver con \u00e9l, pero tanta amabilidad me ten\u00ed\u00ada desconcertado.<\/p>\n<p>-Y bien muchacho, no tienes nada que decirme. \u00bfNo?, ya veo que no. Voy a refrescarte un poco la memoria. \u00bfQui\u00e9n dio el palo el otro d\u00ed\u00ada a la caja?<\/p>\n<p>-No se de que me est\u00e1 usted hablando se\u00f1or Inspector.<\/p>\n<p>-Si, ya se, todos dec\u00ed\u00ads lo mismo. Mira Corta\u00fa\u00f1as, si colaboras lo del tir\u00f3n a la vieja puede quedarse en una cosa de pocos meses. El asunto de la caja es m\u00e1s complicado, hay un herido por arma de fuego y se est\u00e1 rifando una buena, de ti depende que no te toque.<\/p>\n<p>-Le repito se\u00f1or\u00a0 Inspector que no se absolutamente nada de ese asunto.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 jodido Corta\u00fa\u00f1as!. Te he dado una oportunidad y no te has querido ayudar. Peor para t\u00ed\u00ad, descuida\u00a0 que pronto descubriremos de d\u00f3nde hostias han salido las armas para el atraco. Si descubro que me has mentido date por perdido, \u00bfme entiendes mocoso?.<\/p>\n<p>Ahora los fotogramas de la pel\u00ed\u00adcula parec\u00ed\u00adan transcurrir a c\u00e1mara lenta como si mi mente encontrase cierto m\u00f3rbido placer\u00a0 asom\u00e1ndose al abismo por el que pronto me precipitar\u00ed\u00ada. Los mismos agentes que me hab\u00ed\u00adan detenido me trasladaron hasta las celdas donde esperar\u00ed\u00ada hasta pasar a disposici\u00f3n del juzgado de menores.<\/p>\n<p>-P\u00f3rtate bien Corta\u00fa\u00f1as, no vaya a ser que tengamos que estropearte un poco m\u00e1s esa cara de yonki que se te esta quedando.\u00a0 Te dejamos al lado del Amancio que es otro que tal baila<\/p>\n<p>El ritual se volv\u00ed\u00ada a repetir, me recost\u00e9 contra la pared de la celda intentando no pensar en nada hasta que se decidiesen a trasladarme al juzgado. Desde la celda contigua o\u00ed\u00ad como alguien me llamaba.<\/p>\n<p>-Eh, colega,\u00a0 soy el Amancio llevo ya dos d\u00ed\u00adas metido aqu\u00ed\u00ad \u00bfpor qu\u00e9 te han trincado a ti?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, puede decirse que me ha salido mal un trabajo con un bolso. \u00bfy t\u00fa?<\/p>\n<p>-Mira tronko, soy miembro de las Juventudes Libertarias, hace dos\u00a0 noches mis compa\u00f1eros y yo \u00ed\u00adbamos pegando c\u00e1rteles contra la corona. Aparecieron los maderos y echamos a correr, al final despu\u00e9s de la carrera me pillaron a m\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9 hostias dices que eres?<\/p>\n<p>&#8211; Joder, nunca has o\u00ed\u00addo hablar de los anarquistas, si tenemos una sede en la Flora, tienes que haberla visto alguna vez.<\/p>\n<p>-La verdad es que la pol\u00ed\u00adtica es algo que no me interesa demasiado, \u00bfy solo por pegar unos carteles te han tra\u00ed\u00addo aqu\u00ed\u00ad?<\/p>\n<p>-Seg\u00fan dicen los maderos son carteles bastante subidos de tono y que injurian al rey. Estoy a la espera de que me bajen a Madrid a la Audiencia Nacional. Pero no te preocupes, mis compa\u00f1eros har\u00e1n todo lo posible por sacarme de aqu\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>Aquel anarco se me antojaba bastante ingenuo. Si sus compa\u00f1eros lo hab\u00ed\u00adan dejado solo mientras hu\u00ed\u00adan de la pasma, me costaba trabajo creer que ahora lo ayudaran de alguna manera. Mientas aquel chalado me explicaba sus ideales, rajaba y rajaba sobre el apoyo mutuo y la autogesti\u00f3n, me empez\u00f3 a vencer el sue\u00f1o. La verdad es que tanta pasi\u00f3n desbordante a mi me produc\u00ed\u00ada somnolencia. Antes de bajarme a las celdas los bofios me hab\u00ed\u00adan quitado el reloj, sin embargo dir\u00ed\u00ada que eran en torno a las cuatro de la tarde.<\/p>\n<p>Tendr\u00ed\u00ada tiempo de reflexionar en el reformatorio sobre todo lo que hab\u00ed\u00ada pasado. Tendr\u00ed\u00ada tiempo de preguntarme qu\u00e9 era lo que me hab\u00ed\u00ada llevado a aquella situaci\u00f3n. Hab\u00ed\u00ada tocado fondo,\u00a0 sobre mi pesaba la sombra de un atraco con un herido que ni siquiera hab\u00ed\u00ada cometido. No sab\u00ed\u00ada si llorar de rabia o hacer que mi cabeza se estrellase contra la pared de la celda. Todo estaba perdido, y me deje vencer por el sue\u00f1o con la esperanza de no despertar. Recod\u00e9 con amargura en\u00a0 aquella \u00e9poca en\u00a0 la\u00a0 en circunstancias similares hubiese compuesto un poema, ya no hab\u00ed\u00ada nada que hacer ni por mi ni por la poes\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Un estruendo atronador sacudi\u00f3 el edifico, las paredes temblaban como si de un momento a otro fuesen a venirse a bajo. Parec\u00ed\u00ada como si desde las regiones infernales Cathulu regresase a la tierra para sembrar la destrucci\u00f3n a su paso. El techo de mi celda se hab\u00ed\u00ada desplomado y sobre mis ojos se abr\u00ed\u00ada el cielo azul de aquella tarde de agosto. Me incorpor\u00e9 como pude y sub\u00ed\u00ad a la superficie escalando entre la pila de escombros. En la celda de al lado Amancio gritaba- ha sido un atentado- a\u00f1adiendo aullidos desesperados en una jerga indescifrable, quien sabe si pose\u00ed\u00addo por el mism\u00ed\u00adsimo esp\u00ed\u00adritu del averno que hab\u00ed\u00ada causado aquella debacle.<\/p>\n<p>Por fin estaba fuera, avance como puedo viendo el dantesco espect\u00e1culo que me rodeaba, y comprend\u00ed\u00ad que quiz\u00e1s aquella explosi\u00f3n era una espacie de segunda oportunidad que me otorgaba la vida. Esta libre, la cabeza\u00a0 me daba vueltas pero estaba libre, quien sab\u00ed\u00ada si la poes\u00ed\u00ada se hab\u00ed\u00ada servido de aquel gesto terror\u00ed\u00adfico para darme otra oportunidad. No quise esperar para comprobarlo, apret\u00e9 a correr todo lo que mis pulmones abrasados me permit\u00ed\u00adan.<br \/>\nEl ambiento on\u00ed\u00adrico se completaba con la imagen de cientos de personas cubiertas totalmente por el polvo de la explosi\u00f3n y que se arrastraban por el suelo llev\u00e1ndose las manos a la cabeza. Como un mal augurio de entre los escombros reson\u00f3 gutural la voz del inspector de menores:<\/p>\n<p>-Te has escapado de esta Corta\u00fa\u00f1as, pero no volveremos a vernos pronto, ya lo creo, est\u00e1s metido hasta las cejas.<\/p>\n<p>Caminaba despacio por la Avenida de la Paz esquivando la marea de curiosos que se acercaban hasta el lugar de la explosi\u00f3n. Algunos se daban al pillaje despu\u00e9s que los cristales de todas las tiendas se hubieran hecho a\u00f1icos. El sol de agosto incendiaba la tarde, alguien me ofreci\u00f3 un cigarrillo. Deb\u00ed\u00ada tener peor aspecto de lo que imaginaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede decirse que aquella fue una de las persecuciones m\u00e1s alocadas en las que jam\u00e1s me hab\u00ed\u00ada visto envuelto. Tic,tiac, tic, tac el coraz\u00f3n estaba a punto de sal\u00ed\u00adrseme por la boca. 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