{"id":51,"date":"2007-01-15T14:59:09","date_gmt":"2007-01-15T20:59:09","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/%c2%bfque-fue-la-autonomia-obrera-miguel-amoros.php"},"modified":"2007-01-23T13:44:15","modified_gmt":"2007-01-23T19:44:15","slug":"%c2%bfque-fue-la-autonomia-obrera-miguel-amoros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/%c2%bfque-fue-la-autonomia-obrera-miguel-amoros.php","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 fue la autonom\u00ed\u00ada obrera? (Miguel Amor\u00f3s)"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\">La palabra &#8220;autonom\u00ed\u00ada&#8221; ha estado relacionada con la causa de la emancipaci\u00f3n del proletariado desde hace tiempo. En el Manifiesto Comunista Marx defin\u00ed\u00ada al movimiento obrero como &#8220;el movimiento aut\u00f3nomo de la inmensa mayor\u00ed\u00ada en provecho de la inmensa mayor\u00ed\u00ada&#8221;. M\u00e1s tarde, pero bas\u00e1ndose en la experiencia de 1848, en &#8220;La Capacidad Pol\u00ed\u00adtica de la Clase Obrera&#8221; Proudhon afirmaba que para que una clase actuase de manera espec\u00ed\u00adfica hab\u00ed\u00ada de cumplir los tres requerimientos de la autonom\u00ed\u00ada: que tuviera consciencia de si misma, que como consecuencia afirmase &#8220;su idea&#8221;, es decir, que conociese &#8220;la ley de su ser&#8221;\u009d y que supiese &#8220;expresarla por la palabra y explicarla por la raz\u00f3n&#8221;\u009d, y que de esa idea sacase conclusiones pr\u00e1cticas. Tanto Marx como Proudhon hab\u00ed\u00adan sido testigos de la influencia de la burgues\u00ed\u00ada radical en los rangos obreros y trataban de que el proletariado se separase pol\u00ed\u00adticamente de ella. La autonom\u00ed\u00ada obrera qued\u00f3 definitivamente expresada en la f\u00f3rmula de la Primera Internacional: &#8220;la emancipaci\u00f3n de los trabajadores ser\u00e1 obra de ellos mismos&#8221;\u009d. M\u00e1s&#8230; <!--more--><br \/>\nEn la etapa posterior a la insurrecci\u00f3n de La Commune de Paris y dentro de la doble pol\u00e9mica entre legalistas y clandestinos, colectivistas y comunistas, que divid\u00ed\u00ada al movimiento anarquista, la cuesti\u00f3n de la autonom\u00ed\u00ada derivaba hacia el problema de la organizaci\u00f3n. En condiciones de retroceso revolucionario y de represi\u00f3n creciente, la publicaci\u00f3n anarquista de Sevilla La Autonom\u00ed\u00ada defend\u00ed\u00ada en 1883 la independencia absoluta de las Federaciones locales y su organizaci\u00f3n secreta. Los comunistas libertarios elevaban la negaci\u00f3n de la organizacion de masas a la categoria de principio. Los colectivistas catalanes escrib\u00ed\u00adan en la Revista Social que &#8220;los comunistas an\u00e1rquicos no aceptan m\u00e1s que la organizaci\u00f3n de grupos y no tienen organizadas secciones de oficios, federaciones locales ni comarcales [&#8230;]. La constituci\u00f3n de grupos aislados, tan completamente aut\u00f3nomos como sus individuos, que muchas veces no estando conformes con la opini\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada, se retiran de un grupo para constituir otro&#8230;&#8221;\u009d (n\u00b0 12. 1885, Sants). El concepto de la autonom\u00ed\u00ada se desplazaba hacia la organizaci\u00f3n revolucionaria. En 1890 exis\u00ed\u00adia en Londres un grupo anarquista de exiliados alemanes cuyo \u00f3rgano de expresion La Autonomia hac\u00ed\u00ada efectivamente hincapi\u00e9 en la libertad individual y en la independencia de los grupos. Frente al reformismo de la pol\u00ed\u00adtica socialista y el aventurerismo de la propaganda por el hecho que caracteriz\u00f3 un periodo concreto del anarquismo, volvi\u00f3 a plantearse la cuesti\u00f3n de la autonom\u00ed\u00ada obrera, es decir, del movimiento independiente de los trabajadores. As\u00ed\u00ad surgi\u00f3 el sindicalismo revolucionario, teoria que propugnaba la autoorganizaci\u00f3n obrera a trav\u00e9s de los sindicatos, libres de cualquier tutela ideol\u00f3gica o pol\u00ed\u00adtica. Mediante la t\u00e1ctica de la huelga general, los sindicatos revolucicnarios aspiraban a ser \u00f3rganos insurreccionales y de emancipaci\u00f3n social. Por otro lado, las revoluciones rusa y alemana levantaron un sistema de autogobierno obrero, los consejos de obreros y soldados. Tanto los sindicatos como los consejos eran organismos unitarios de clase, solo que los primeros eran m\u00e1s apropiados para la defensa y los segundos para el ataque, aunque unos y otros desempe\u00f1aron ambas funciones. Los dos conocieron sus limites hist\u00f3ricos y ambos sucumbieron a la burocratizaci\u00f3n y a la recuperaci\u00f3n. Tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de la autonomia alcanz\u00f3 los modos de expropiaci\u00f3n en el periodo revolucionario. En 1920 el marxista consejista Karl Korsch designaba la &#8220;autonom\u00ed\u00ada industrial&#8221;\u009d como una forma superior de socializaci\u00f3n que vendr\u00ed\u00ada a coincidir con la &#8220;colectivizaci\u00f3n&#8221; anarcosindicalista y con lo que en los a\u00f1os sesenta se llamo autogesti\u00f3n.Tambi\u00e9n el pensamiento burgu\u00e9s recurri\u00f3 al concepto. Kant hablaba de autonom\u00ed\u00ada en referencia al individuo consciente. &#8220;Aut\u00f3nomo&#8221; era el burgu\u00e9s idealizado como lo es hoy el hombre de Castoriadis. Al ciudadano responsable de una sociedad capaz de dotarse de sus propias leyes este gelatinoso ide\u00f3logo le llama &#8220;aut\u00f3nomo&#8221;\u009d (como los diccionarios). Adem\u00e1s, a las palabras &#8220;autonom\u00ed\u00ada&#8221; o &#8220;aut\u00f3nomo&#8221; se las puede encontrar en boca de un ciudadanista o de un nacionalista, pronunciadas por un universitario toninegrista o dicha por un okupa&#8230;. Definen pues realidades diferentes y responden a conceptos distintos. Los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas se llamaron asi en 1976 para se\u00f1alar su car\u00e1cter no jer\u00e1rquico y sus distancias con ETA, pero en otros \u00e1mbitos, &#8220;aut\u00f3nomo&#8221;\u009d es como se llama aqu\u00e9l que rehuye calificarse de anarquista para evitar el reduccionismo que implica esa marca, y &#8220;aut\u00f3nomo&#8221;\u009d es ademas el entusiasta de Hakim Sey o el partidario de una moda italiana de la que existen vanas y muy desiguales versiones, la peor de todas inventada por el profesor Negri en 1977 cuando era leninista creativo&#8230; La autonom\u00ed\u00ada obrera tiene un significado inequ\u00ed\u00advoco que se muestra durante un periodo de la historia concreto: como tal, aparece en la pen\u00ed\u00adnsula a principios de los setenta en tanto que conclusi\u00f3n fundamental de la lucha de clases de la decada anterior.<\/p>\n<p>LOS A\u00d1OS PREAUTON\u00ed\u201cMICOS<\/p>\n<p>No es casual que cuando los obreros comenzaban a radicalizar su movimiento reivindicaran su &#8220;autonom\u00ed\u00ada&#8221;, es decir, la independencia frente a representaciones exteriores, bien fueran la burocracia vertical del Estado, los partidos de oposici\u00f3n o los grupos sindicales clandestinos. Pues para ellos de eso se trataba, de actuar en conjunto, de llevar directamente sus propios asuntos con sus propias normas, de tomar sus propias decisiones y de definir su estrategia y su t\u00e1ctica de lucha, en suma, de constituirse como clase revolucionana. El movimiento obrero moderno, es decir, el que apareci\u00f3 tras la guerra civil, arranc\u00f3 en los a\u00f1os sesenta una vez agotado el que representaban las centrales CNT y UGT. Lo formaron mayoritariamente obreros de extracci\u00f3n campesina, emigrados a las ciudades y alojados en barrios perif\u00e9ricos de &#8220;casas baratas&#8221;, bloques de patronatos y chabolas. Desde 1958, inicio del primer Plan de Desarrollo franquista, la industria y los servicios experimentaron un fuerte auge que se tradujo en una oferta generalizada de trabajo. Sobrevino la despoblaci\u00f3n de las \u00e1reas rurales y la muerte de la agricultura tradicional, alumbr\u00e1ndose en los n\u00facleos urbanos barriadas obreras de nuevo cu\u00f1o. Las condiciones de explotaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n obrera de entonces -bajos salarios, horarios prolongados, malos alojamientos, lugar de trabajo alejado, deficientes infraestructuras, analfabetismo, h\u00e1bitos de servidumbre- hac\u00ed\u00adan de ella una clase abandonada y marginal que, no obstante, supo abrirse camino y defender su dignidad a bocados. La protesta se col\u00f3 por las iglesias y por los resquicios del Sindicato Vertical que pronto se revelaron estrechos y sin salida. En Madrid, Vizcaya, Asturias, Barcelona y otros lugares, lxs obrerxs, junto con sus representantes elegidos en el marco de la ley de jurados, comenzaron a reunirse en asambleas para tratar cuestiones laborales, estableciendo una red informal de contactos que dio pie a las originales &#8220;Comisiones Obreras&#8221;. Dichas comisiones se mov\u00ed\u00adan dentro de la legalidad, aunque, dados sus l\u00ed\u00admites, se sal\u00ed\u00adan frecuentemente de ella o se la saltaban si era necesario. La estructura informal de las Comisiones Obreras, su autolimitaci\u00f3n reivindicativa y su cobertura catolicovertical, en una \u00e9poca intensamente represiva, fueron eficaces en los primeros momentos; a la sombra de la ley de convenios, las Comisiones llevaron a cabo importantes huelgas, creadoras de una nueva conciencia de clase. Pero en la medida en que dicha conciencia ganaba en solidez, se contemplaba la lucha obrera no simplemente contra el patr\u00f3n, sino contra el capital y el Estado encarnado en la dictadura de Franco. El objetivo final de la lucha no era m\u00e1s que el &#8220;socialismo&#8221;, o sea, la apropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n por parte de los mismos trabajadores. Despues de Mayo del 68 ya se habl\u00f3 de &#8220;autogesti\u00f3n&#8221;. Las Comisiones Obreras hab\u00ed\u00adan de asumir ese objetivo y radicalizar sus m\u00e9todos abri\u00e9ndose a todos los trabajadores. Pronto se dio cuenta el r\u00e9gimen franquista del peligro y las reprimi\u00f3; pronto se dieron cuenta los partidos con militantes obreros -el PCE y el FLP- de su utilidad como instrumento pol\u00ed\u00adtico y las recuperaron.<\/p>\n<p>La \u00fanica posibilidad de sindicalismo era la ofrecida por el r\u00e9gimen, por lo que el PCE y sus aliados cat\u00f3licos aprovecharon la ocasi\u00f3n construyendo un sindicato dentro de otro, el oficial. El ascenso de la influencia del PCE a partir de 1968 asent\u00f3 el reformismo y conjur\u00f3 la radicalizaci\u00f3n de Comisiones. Las consecuencias habr\u00ed\u00adan sido graves si la incrustaci\u00f3n del PCE no hubiera sido relativa: por un lado la representaci\u00f3n obrera se separaba de las asambleas y escapaba al control de la base. El protagonismo reca\u00ed\u00ada en exclusiva sobre los supuestos lideres. Por otro lado el movimiento obrero se circunscrib\u00ed\u00ada en una pr\u00e1ctica legalista, soslayando en lo posible el recurso a la huelga, solamente empleado como demostraci\u00f3n de fuerza de los dirigentes. La lucha obrera perd\u00ed\u00ada su car\u00e1cter anticapitalista reci\u00e9n adquirido. Finalmente se despolitizaba la lucha al tutelar los comunistas la orientaci\u00f3n del movimiento. Los objetivos pol\u00ed\u00adticos pasaban de ser los del &#8220;socialismo&#8221; a los de la democracia burguesa. La jugada estaba clara: las &#8220;Comisiones Obreras&#8221; se erig\u00ed\u00adan en interlocutores \u00fanicos de la patronal en las negociaciones laborales, ninguneando a los trabajadores. Ese pretendido di\u00e1logo sindical no era m\u00e1s que el reflejo del di\u00e1logo pol\u00ed\u00adtico-institucional perseguido por el PCE. El reformismo estalinista no triunf\u00f3, pero provoc\u00f3 la divisi\u00f3n del movimiento obrero arrastrando a la fracci\u00f3n m\u00e1s moderada y proclive al aburguesamiento; sin embargo, la conciencia de clase se hab\u00ed\u00ada desarrollado lo suficiente como para que los sectores obreros m\u00e1s avanzados defendieran primero dentro, y despu\u00e9s fuera de Comisiones, t\u00e1cticas m\u00e1s congruentes, impulsando organizaciones de base m\u00e1s combativas llamadas seg\u00fan los lugares &#8220;comisiones obreras de f\u00e1brica&#8221;, &#8220;plataformas de comisiones&#8221;, &#8220;comites obreros&#8221; o &#8220;grupos obreros aut\u00f3nomos&#8221;. Por primera vez la palabra &#8220;aut\u00f3nomo&#8221; surg\u00ed\u00ada en el area de Barcelona para subrayar la independencia de un grupo partidario de la democracia directa de los trabajadores frente a los partidos y a cualquier organizaci\u00f3n vanguardista. Adem\u00e1s habiendo permitido los resquicios de una ley la creaci\u00f3n de asociaciones de vecinos, la lucha se traslad\u00f3 a los barrios y entr\u00f3 en el ambito de la vida cotidiana. Del mismo modo, en las barriadas y los pueblos , se plante\u00f3 la alternativa de permanecer en el marco institucional de las asociaciones o de organizar comites de barrio e ir a la asamblea de barrio como \u00f3rgano representaivo.<\/p>\n<p>EL MOMENTO DE LA AUTONOM\u00ed\u008dA<\/p>\n<p>La resistencia del r\u00e9gimen franquista a cualquier veleidad reformista hizo que las huelgas a partir de la del sector de la construcci\u00f3n en Granada, en 1969, fuesen siempre salvajes y duras, imposibles de desarrollarse bajo la legalidad que quer\u00ed\u00adan mantener los estalinistas. Los obreros anticapitalistas entend\u00ed\u00adan que lejos de amontonarse a las puertas de la CNS esperando los resultados de las gestiones de los representantes legales, lo que hab\u00ed\u00ada que hacer era celebrar asambleas en las mismas f\u00e1bricas, en el tajo o en el barrio y elegir all\u00ed\u00ad a sus delegados, que no hab\u00ed\u00adan de ser permanentes, sino revocables en todo momento. Aunque solo fuera para resistir a la represi\u00f3n, un delegado deb\u00ed\u00ada durar el tiempo entre dos asambleas, y un comit\u00e9 de huelga, el tiempo de una huelga. La asamblea era soberana porque representaba a todos los trabajadores. La vieja t\u00e1ctica de obligar al patr\u00f3n a negociar con delegados asamblearios &#8220;ilegales&#8221;\u009d extendiendo la lucha a todo el ramo productivo o convirtiendo la huelga en huelga general mediante los &#8220;piquetes&#8221;, es decir la &#8220;acci\u00f3n directa&#8221;\u009d, conquistaba cada vez m\u00e1s adeptos. Con la solidaridad la conciencia de clase hac\u00ed\u00ada progresos, mientras que las manifestaciones verificaban ese avance cada vez m\u00e1s escandaloso. Los obreros hab\u00ed\u00adan perdido el miedo a la represi\u00f3n y le hac\u00ed\u00adan frente en la calle. Cada manifestaci\u00f3n era no s\u00f3lo una protesta contra la patronal sino que, al ser tenida como una alteraci\u00f3n del orden p\u00fablico, era una desautorizaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica del Estado. Ahora, el proletariado si quer\u00ed\u00ada avanzar ten\u00ed\u00ada que separarse de todos los que hablaban en su nombre -que con la aparici\u00f3n de los grupos y partidos a la izquierda del PCE eran legi\u00f3n- y pretend\u00ed\u00adan controlarlo. Debia &#8220;autoorganizarse&#8221;\u009d, o sea, &#8220;conquistar su autonom\u00ed\u00ada&#8221;\u009d, como se dijo en Mayo del 68 y rechazar las pretensiones dirigentes que se atribu\u00ed\u00adan el PCE y las dem\u00e1s organizaciones leninistas. Entonces empez\u00f3 a hablarse de la &#8220;autonom\u00ed\u00ada proletaria&#8221;, de &#8220;luchas aut\u00f3nomas&#8221;\u009d, entendiendo por ello las luchas realizadas al margen de los partidos y sindicatos y de &#8220;grupos aut\u00f3nomos&#8221;, grupos de trabajadores revolucionarios llevando una actividad pr\u00e1ctica aut\u00f3noma en el seno de la clase obrera con el objetivo claro de contribuir a su &#8220;toma de conciencia&#8221;. Salvando las distancias hist\u00f3ricas e ideol\u00f3gicas, los grupos aut\u00f3nomos no pod\u00ed\u00adan ser diferentes de aquellos grupos de &#8220;afinidad&#8221; de la antigua FAI la de antes de 1937. Solo que aquellos &#8220;sindicatos \u00fanicos&#8221; entre los que se mov\u00ed\u00adan ni eran posibles ni tampoco deseables.<\/p>\n<p>Los primeros setenta acabaron el proceso de industrializaci\u00f3n emprendido por los tecn\u00f3cratas franquistas con el resultado no deseado de la cristalizaci\u00f3n de una nueva clase obrera cada vez m\u00e1s convencida de sus posibilidades hist\u00f3ricas y m\u00e1s dispuesta a la lucha. El miedo al proletariado empujaba el r\u00e9gimen franquista al autoritarismo perp\u00e9tuo contra el que conspiraban incluso los nuevos valores burgueses y religiosos. La muerte del dictador afloj\u00f3 la represi\u00f3n justo lo suficiente como para que se desencadenase un proceso imparable de huelgas en todo el pa\u00ed\u00ads. El reformismo sindical estalinista fue completamente desbordado. La continua celebraci\u00f3n de asambleas con la finalidad de resolver los problemas reales de los trabajadores en la empresa, en el barrio y hasta en su casa de acuerdo con sus intereses de clase m\u00e1s elementales , no ten\u00ed\u00ada ante s\u00ed\u00ad a ning\u00fan aparato burocr\u00e1tico que la frenase. Los enlaces de Comisiones y los responsables comunistas no eran tolerados sino en la medida en que no incomodaban, vi\u00e9ndose obligados a fomentar las asambleas si quer\u00ed\u00adan ejercer el menor control. Las masas trabajadoras empezaban a ser conscientes del papel de sujeto principal en el desarrollo de los acontecimientos y rechazaban una reglamentaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtico-sindical de los problemas que concern\u00ed\u00adan a su vida real. En 1976 las ideas de autoorganizaci\u00f3n, autogesti\u00f3n generalizada y revoluci\u00f3n social pod\u00ed\u00adan revestir f\u00e1cilmente una expresi\u00f3n de masas inmediata. As\u00ed\u00ad, las v\u00ed\u00adas que conduc\u00ed\u00adan a las mismas quedaban abiertas. La din\u00e1mica social de las asambleas empujaba a los obreros a tomar en sus manos todos los asuntos que les concern\u00ed\u00adan, empezando por el de la autonom\u00ed\u00ada. Numerosos consejos de f\u00e1brica se constituyeron, conectados con los barrios. Ese modo de acci\u00f3n aut\u00f3noma que llevaba a las masas a salir del medio laboral y a pisar sembrados que hasta entonces parec\u00ed\u00adan ajenos debi\u00f3 causar verdadero p\u00e1nico en la clase dominante, puesto que ametrall\u00f3 a los obreros en Vitoria, liquid\u00f3 la reforma continuista del franquismo, disolvi\u00f3 el sindicato vertical con las Comisiones adentro y legaliz\u00f3 a los partidos y sindicatos. El Pacto de La Moncloa de todos los partidos y sindicatos fue un pacto contra las asambleas. No nos detendremos a narrar las peripecias del movimiento asambleario, ni en contar el n\u00famero de obreros caidos: baste con afirmar que el movimiento fue derrotado en 1978 despu\u00e9s de tres a\u00f1os de arduos combates. El Estatuto de los Trabajadores promulgado por el nuevo r\u00e9gimen &#8220;dem\u00f3cratico&#8221;\u009d en 1980 sentenci\u00f3 legalmente las asambleas. Las elecciones sindicales proporcionaron un contingente de profesionales de la representaci\u00f3n que con la ayuda de asambleistas contemporizadores secuestraron la direcci\u00f3n de las luchas. Eso no significa que las asambleas desapareciesen, lo que realmente desapareci\u00f3 fueron su independencia y su capacidad defensiva, y tal extravio fue seguido de una degradaci\u00f3n irreversible de la conciencia de clase que ni la resistencia a la reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica de los ochenta pudo detener.<\/p>\n<p>AUTONOM\u00ed\u008dA Y CONSEJOS OBREROS<\/p>\n<p>La teor\u00ed\u00ada que mejor pod\u00ed\u00ada servir a la autonom\u00ed\u00ada obrera no era el anarcosindicalismo sino la teor\u00ed\u00ada consejista. En efecto, la formaci\u00f3n de &#8220;sindicatos \u00fanicos&#8221; correspond\u00ed\u00ada a una fase del capitalismo espa\u00f1ol completamente superada en la que predominaba la peque\u00f1a empresa y una mayor\u00ed\u00ada campesina subsist\u00ed\u00ada al margen. El capitalismo espa\u00f1ol estaba entonces en expansi\u00f3n y el sindicato era un organismo proletario eminentemente defensivo. Los que conocen la historia previa a la guerra civil saben los problemas que caus\u00f3 la mentalidad sindical cuando los obreros tuvieron que defenderse del terrorismo patronal en 1920-24, o cuando hubieron de resistirse a los organisnos estatales corporativos que quiso implantar la Dictadura de Primo de Rivera; y tambi\u00e9n en el periodo 1931-33, cuando los obreros trataron de pasar a la ofensiva mediante insurrecciones. Organizar sindicatos en 1976, aunque fuesen &#8220;\u00fanicos&#8221;\u009d, con un capitalismo desarrollado y en crisis, significaba integrar a los trabajadores en el mercado laboral a la baja. Prolongar la tarea de las Comisiones Obreras en el franquismo. El sindicalismo, si se llamaba revolucionario, no ten\u00ed\u00ada otra opci\u00f3n que actuar dentro del capitalismo a la defensiva. La &#8220;acci\u00f3n directa&#8221;\u009d, la &#8220;democracia directa&#8221; ya no eran posibles a la sombra de los sindicatos. Las condiciones modernas de lucha exig\u00ed\u00adan otra forma de organizaci\u00f3n de acuerdo con los nuevos tiempos porque ante una ofensiva capitalista paralizada el proletariado ten\u00ed\u00ada que pasar al ataque. Las asambleas, los piquetes y los comites de huelga eran los organismos unitarios adecuados. Lo que les faltaba para llegar a Consejos Obreros era una mayor y m\u00e1s estable coordinaci\u00f3n y la conciencia de lo que estaban haciendo. En alg\u00fan momento se consigui\u00f3: en Vitoria, en Elche, en Gav\u00e1&#8230; pero no fue suficiente. \u00bfEn qu\u00e9 medida pues la teoria consejista en tanto que expresi\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s real del movimiento obrero sirvi\u00f3 para que &#8220;la clase llamada a la acci\u00f3n&#8221;\u009d tomase conciencia de la naturaleza de su proyecto indic\u00e1ndole el camino? En muy poca. La teoria de los Consejos tuvo muchos m\u00e1s practicantes inconscientes que partidarios. Las asambleas y los comit\u00e9s representativos eran \u00f3rganos espontaneos de lucha todav\u00ed\u00ada sin conciencia plena de ser, al mismo tiempo \u00f3rganos efectivos de poder obrero. Con la extensi\u00f3n de las huelgas las funciones de las asambleas se ampliaban y abarcaban cuestiones extralaborales. El poder de las asambleas afectaba a todas las instituciones del Capital y el Estado, incluidos los partidos y sincicatos, que trabajaban conjuntamente para desactivarlo. Parece que los \u00fanicos en no darse cuenta de ello fueron los propios obreros. La consigna &#8220;Todo el poder a las asambleas&#8221; o significaba &#8220;ning\u00fan poder a los partidos, a los sindicatos y al Estado&#8221;\u009d, o no significaba nada. Al no plantearse seriamente los problemas que su propio poder levantaba, la ofensiva obrera no acababa de cuajar. Los trabajadores pod\u00ed\u00adan con menos desgaste renunciar a su antisindicalismo primario y servirse de los intermediarios habituales entre Capital y Trabajo, los sindicatos. En ausencia de perspectivas revolucionarias las asambleas acaban por ser in\u00fatiles y aburridas, y los Consejos Obreros, inviables. El sistema de Consejos no funciona sino como forma de lucha de una clase obrera revolucionaria, y en 1973 la clase volv\u00ed\u00ada la espalda a una segunda revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>LAS MALAS AUTONOM\u00ed\u008dAS<\/p>\n<p>Un error estrat\u00e9gico descomunal que sin duda contribuy\u00f3 a la derrota, fue la decisi\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada de activistas aut\u00f3nomos de las f\u00e1bricas y los barrios de participar en la reconstrucci\u00f3n de la CNT con la ingenua convicci\u00f3n de crear un aglutinante de todos los antiautontarios. Un mont\u00f3n de trabajo colectivo de coordinaci\u00f3n se evapor\u00f3. La experiencia result\u00f3 fallida en muy corto espacio de tiempo pero el precio que se pag\u00f3 en desmovilizaci\u00f3n fue alto. La CNT trat\u00f3 de sindicalizar el asambleismo obrero de diversas maneras seg\u00fan de qu\u00e9 fracci\u00f3n se tratara, contribuyendo a su asfixia. Tambi\u00e9n puso su grano de arena en la derrota mencionada el obrerismo obtuso que se manifest\u00f3 en la tendencia &#8220;por la autonom\u00ed\u00ada de la clase&#8221;\u009d, partidaria de colaborar con los sindicatos y de encajonar las asambleas en el terreno sindical de las reivindicaciones parciales separadas. La \u00faltima palabra de esa linea militante fue la autogesti\u00f3n de la miseria (trasformaci\u00f3n de f\u00e1bricas en quiebra en cooperativas, candidaturas electorales &#8220;aut\u00f3nomas&#8221;, representaci\u00f3n &#8220;mixta&#8221; asamblea-sindicato, lenguaje conciliador, tolerancia con la religi\u00f3n, etc.). Es propio de los tiempos en que los revolucionarios tienen raz\u00f3n que los mayores enemigos del proletariado se presenten como partidarios de las asambleas para mejor sabotearlas. Ese fue el caso de docenas de grup\u00fasculos y &#8220;movimientos&#8221; seudoaut\u00f3nomos y seudoconsejistas que aspiraban a ejercer de mediadores entre los obreros asamblearios y los sindicatos. Sin embargo, poca influencia tuvo la autonom\u00ed\u00ada &#8220;a la italiana&#8221;, pues su importaci\u00f3n como ideolog\u00ed\u00ada leninistoide tuvo lugar al final del periodo asambleario y la intoxicaci\u00f3n ocurri\u00f3 post festum. En realidad, lo que se import\u00f3 no fueron las pr\u00e1cticas del movimiento de 1977 en varias ciudades italianas bautizado como Autonomia Operaia, sino la parte m\u00e1s retardataria y espectacular de dicha &#8220;autonom\u00ed\u00ada&#8221;, la que correspond\u00ed\u00ada a la descomposici\u00f3n del bolchevismo milan\u00e9s -Potere Operaio- especialmente las masturbaciones literarias de los que fueron se\u00f1alados por la prensa como l\u00ed\u00adderes, a saber, Negri, Piperno, Scalzone&#8230; En resumen, muy pocos grupos fueron consecuentes en la defensa activa de la autonomia obrera aparte de los Trabajadores por la Autonom\u00ed\u00ada Proletaria (consejistas libertarios), algunos colectivos de f\u00e1brica (por ejemplo, los de FASA-Renault, los de Roca radiadores, los estibadores del puerto de Barcelona&#8230;) y los Grupos Aut\u00f3nomos. Deteng\u00e1monos en estos \u00faltimos.<\/p>\n<p>LA AUTONOM\u00ed\u008dA ARMADA<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n &#8216;1000&#8217; o &#8220;MIL&#8221;\u009d (Movimiento Ib\u00e9rico de Liberaci\u00f3n) pionera en tantas cosas, se autodenomin\u00f3 en 1972 &#8220;Grupos Aut\u00f3nomos de Combate&#8221;\u009d (GAC). La lucha armada debutaba con la finalidad de apoyar a la clase obrera para radicalizarla, no para sustituirla. Asi de &#8220;aut\u00f3nomos&#8221; se consideraron despu\u00e9s los grupos que se coordinaron en 1974 para sostener y liberar a los presos del MIL- que la polic\u00ed\u00ada denomin\u00f3 OLLA- y los grupos que siguieron en 1976, quienes tras un debate en la prision de Segovia adoptaron el nombre de &#8220;Grupos Aut\u00f3nomos&#8221; o GGAA (en 1979). Sin \u00e1nimo de dar lecciones a toro pasado se\u00f1alaremos no obstante que el considerarse una parte del embri\u00f3n del futuro &#8220;ej\u00e9rcito de la revoluci\u00f3n&#8221; o la &#8220;fracci\u00f3n armada del proletariado revolucionario&#8221; era algo, adem\u00e1s de criticable, falso de principio. Todos los grupos, practicasen o no la lucha armada, eran grupos separados que no se representaban m\u00e1s que a si mismos, eso es lo que realmente quiere decir ser &#8220;aut\u00f3nomos&#8221;. Autonom\u00ed\u00ada que, dicho sea de paso, hab\u00ed\u00ada que poner en entredicho al existir en el MIL una especializaci\u00f3n de tareas que divid\u00ed\u00ada a sus miembros en te\u00f3ricos y activistas. El proletariado se representa a si mismo como clase a trav\u00e9s de sus propios \u00f3rganos. Y nunca se arma sino cuando lo necesita, cuando se dispone a destruir el Estado. Pero entonces no se arma una fracci\u00f3n sino toda la clase, formando sus milicias, &#8220;el proletariado en armas&#8221;. La existencia de grupos armados, incluso al servicio de las huelgas salvajes, no aportaba nada a la autonom\u00ed\u00ada de la lucha por cuanto que se trataba de gente al margen de la decisi\u00f3n colectiva y fuera del control de las asambleas. Eran un poder separado, y m\u00e1s que una ayuda un peligro si eran infiltrados por alg\u00fan confidente o provocador. En la fase en que se encontraba la lucha, bastaban los piquetes. La identificaci\u00f3n entre lucha armada y radicalizaci\u00f3n era abusiva. La pr\u00e1ctica m\u00e1s radical de la lucha de clases no eran las expropiaciones o los petardos en empresas y sedes de organismos oficiales. Lo realmente radical era aquello que ayudaba al proletariado a pasar a la ofensiva: la generalizaci\u00f3n de la insubordinaci\u00f3n contra toda jerarqu\u00ed\u00ada, el sabotaje de la producci\u00f3n y el consumo capitalistas, las huelgas salvajes, los delegados revocables, la coordinaci\u00f3n de las luchas, su autodefensa, la creaci\u00f3n de medios informativos especificamente obreros, el rechazo del nacionalismo y del sindicalismo, las ocupaciones de f\u00e1bricas y edificios publicos, las barricadas&#8230; La aportaci\u00f3n a la autonom\u00ed\u00ada del proletariado de los grupos mencionados quedaba limitada por su posici\u00f3n voluntarista en la cuesti\u00f3n de las armas.<\/p>\n<p>En el caso particular de los Grupos Aut\u00f3nomos consta que deseaban situarse en el interior de las masas y que persegu\u00ed\u00adan su radicalizaci\u00f3n m\u00e1xima, pero las condiciones de clandestinidad que impon\u00ed\u00ada la lucha armada les alejaban de ellas. Eran plenamente l\u00facidos en cuanto a lo que pod\u00ed\u00ada servir a la exprensi\u00f3n de la lucha de clases, es decir, en cuanto a la autonom\u00ed\u00ada proletaria. Conoc\u00ed\u00adan la herencia de Mayo del 68 y condenaban toda ideolog\u00ed\u00ada como elemento de separaci\u00f3n, incluso la ideolog\u00ed\u00ada de la autonom\u00ed\u00ada, puesto que en los periodos ascendentes los enemigos de la autonom\u00ed\u00ada son los primeros en declararse por la autonom\u00ed\u00ada. Seg\u00fan uno de sus comunicados, la autonom\u00ed\u00ada del grupo simplemente era &#8220;no s\u00f3lo una pr\u00e1ctica com\u00fan basada en un m\u00ed\u00adnimo de acuerdos para la acci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en una teor\u00ed\u00ada aut\u00f3noma correspondiente a nuestra manera de vivir, de luchar y de nuestras necesidades concretas&#8221;\u009d. Se llegaron a sacar la &#8220;L&#8221; de libertarios para evitar ser etiquetados y caer en la oposici\u00f3n espectacular anarquismo-marxismo. Tambi\u00e9n para no ser recuperados por la CNT en tanto que anarquistas, organizaci\u00f3n a la que por sindical corsideraban burocr\u00e1tica, integradora y favorabe a la existencia del trabajo asalariado y en consecuencia, del capital. No ten\u00ed\u00adan vocaci\u00f3n de permanencia como los partidos porque rechazaban el poder; todo grupo verdaderamente aut\u00f3nomo se organizaba para unas tareas concretas y se disolv\u00ed\u00ada cuando dichas tareas finalizaban. La represi\u00f3n les puso abrupto fin pero su pr\u00e1ctica resulta, tanto en sus aciertos como en sus fallos, ejemplar y por lo tanto, pedag\u00f3gica.<\/p>\n<p>LA T\u00ed\u0081CTICA AUT\u00ed\u201cNOMA<\/p>\n<p>Entre los ambientes proletarios de los sesenta y setenta y el mundo tecnificado y globalizado media un abismo. Vivimos una realidad hist\u00f3rica radicalmente diferente creada sobre las ruinas de la anterior. El movimiento obrero se esfum\u00f3, por eso hablar de &#8220;autonom\u00ed\u00ada&#8221;\u009d, ib\u00e9rica o no, no tiene sentido si con ello tratamos de adherirnos a una figura inexistente del proletariado y edificar sobre ella un programa de acci\u00f3n fantasmag\u00f3rico, basada en una ideolog\u00ed\u00ada hecha de pedazos de otras. En el peor de los casos significar\u00ed\u00ada la resurrecci\u00f3n del cad\u00e1ver leninista y de la idea de &#8220;vanguardia&#8221;, lo m\u00e1s opuesto a la autonom\u00ed\u00ada. Tampoco se trata de distraerse en el ciberespacio, ni en el &#8220;movimiento de movimientos&#8221;, exigiendo la democratizaci\u00f3n del orden establecido mediante la participaci\u00f3n en sus instituciones de los pretendidos representantes de la sociedad civil. No hay sociedad civil, dicha &#8220;sociedad&#8221;\u009d se halla disgregada en sus componentes b\u00e1sicos: los individuos, y \u00e9stos no s\u00f3lo est\u00e1n separados de los resultados y productos de su actividad, sino que est\u00e1n separados unos de otros. Toda la libertad que la sociedad capitalista pueda ofrecer reposa, no en la asociaci\u00f3n entre individuos aut\u00f3nomos sino en su separaci\u00f3n y desposesi\u00f3n m\u00e1s completa, de forma que un individuo descubra en otro no un apoyo a su libetad sino un competidor y un obst\u00e1culo. Esa separaci\u00f3n la t\u00e9cnica digital viene a consumarla en tanto que comunicaci\u00f3n virtual. Los individuos entonces para relacionarse dependen absolutamente de los medios t\u00e9cnicos, pero lo que obtienen no es un contacto real sino una relacion en el \u00e9ter. En el extremo los individuos adictos a los aparatos son incapaces de mantener relaciones directas con sus semejantes. Las tecnolog\u00ed\u00adas de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n han llevado a cabo el viejo proyecto burgu\u00e9s de la separaci\u00f3n total de los individuos entre si y a su vez han creado la ilusi\u00f3n de una autonom\u00ed\u00ada individual gracias al funcionamiento en red que aquellas han hecho posible. Por una parte crean un individuo totalmente dependiente de las m\u00e1quinas, y por lo tanto perfectamente controlable; por la otra, imponen las condiciones en las que se desenvuelve toda actividad social, le marcan los ritmos y exigen una adaptaci\u00f3n permanente a los cambios. Quien ha conquistado la autonom\u00ed\u00ada no es pues el individuo sino la t\u00e9cnica. A pesar de todo , si la autonom\u00ed\u00ada individual es imposible en las condiciones productivas actuales, la lucha por la autonom\u00ed\u00ada no lo es, aunque no deber\u00e1 reducirse a un descuelgue del modo de sobrevivir capitalista t\u00e9cnicamente equipado. Negarse a trabajar, a consumir, a usar artefactos, a ir en veh\u00ed\u00adculo privado, a vivir en ciudades, etc., constituye de por si un vasto programa, pero la supervivencia bajo el capitalismo impone sus reglas. La autonom\u00ed\u00ada personal no es simple autosuficiencia pagada con el aislamiento y la marginaci\u00f3n de los que se escape con la telefon\u00ed\u00ada m\u00f3vil y el correo electr\u00f3nico. La lucha contra dichas reglas y constricciones es hoy el abecedario de la autonom\u00ed\u00ada individual y tiene ante si muchas v\u00ed\u00adas, todas leg\u00ed\u00adtimas. El sabotaje ser\u00e1 complementario del aprender un oficio extinguido o del practicar el trueque. Lo que define la autonom\u00ed\u00ada de alguien respecto al Poder dominante, es su capacicad de defensa frente al mismo. En cuanto a la acci\u00f3n colectiva, hoy resultan imposibles los movimientos conscientes de masas, porque no hay conciencia de clase. Las masas son exactamente lo contrario de las clases. Sin clase obrera es absurdo hablar de &#8220;autonom\u00ed\u00ada obrera&#8221;, pero no lo es hablar de grupos aut\u00f3nomos. Las condiciones actuales no son tan desastrosas como para no permitir la organizaci\u00f3n de grupos con vistas a acciones concretas defensivas. El avance del capitalismo espectacular se efectua siempre como agresi\u00f3n, a la que hay que responder donde se pueda: contra el TAV, los parques e\u00f3licos, las incineradoras, los campos de golf, los planes hidrol\u00f3gicos, los puertos deportivos, las autopistas, las lineas de alta tensi\u00f3n, las segundas residencias, las pistas de esqu\u00ed\u00ad, los centros comerciales, la especulaci\u00f3n inmobiliaria, la precariedad, los productos transg\u00e9nicos&#8230; Se trata de establecer lineas de resistencia desde donde reconstruir un medio refractario al capital en el que cristalice de nuevo la conciencia revolucionaria. Si el mundo no est\u00e1 para grandes estrategias, s\u00ed\u00ad lo est\u00e1 en cambio para acciones de guerrilla y la f\u00f3rmula organizativa m\u00e1s conveniente son los grupos aut\u00f3nomos. Esa es la autonom\u00ed\u00ada que interesa.<br \/>\nla tecnolog\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>Lo que no se entiende es esa cr\u00ed\u00adtica de la teconolog\u00ed\u00ada que &#8220;refuerza el aislamiento de los individuos&#8221;, escrita precisamente en un medio imposible sin esa teconolog\u00ed\u00ada. A mi me parece, precisamente, que esta tecnolog\u00ed\u00ada que nos viene de fuera (parece que tiene origen en el ej\u00e9rcito de EEUU, \u00bfno?) y de la que tanto dependemos, es un instrumento fundamental para la coordinaci\u00f3n de grupos, colectivos, individuos. Yo me relaciono a trav\u00e9s de la tecnolog\u00ed\u00ada con gente con la que tambi\u00e9n (y sobre todo) me relaciono cara a cara, en contacto directo. La tecnolog\u00ed\u00ada no es m\u00e1s que una prolongaci\u00f3n de nuestros miembros (un carro de mulas es tecnolog\u00ed\u00ada, los oficios antiguos son tecnolog\u00ed\u00ada). Y no sirve solo para el correo electr\u00f3nico, tambi\u00e9n para que con un port\u00e1til y un proyector se puedan hacer charlas o fiestas sin depender de salas, mediadores, promotores o dem\u00e1s intermediarios del capital.<\/p>\n<p>Otra cosa es que exista una contradicci\u00f3n real: \u00bfc\u00f3mo vamos a ser aut\u00f3nomos si dependemos de ordenadores fabricados en condiciones de explotaci\u00f3n a miles de quil\u00f3metros de aqu\u00ed\u00ad?\u00bfVamos a poder construir nuestros propios ordenadores como si en cambio podemos m\u00e1s o menos tener nuestros huertos y ser m\u00e1s o menos aut\u00f3nomos en la alimentaci\u00f3n y otras cosas?\u00bfO vamos a contruir sat\u00e9lites o infraestructuras de cables? Est\u00e1 claro que no, pero tambi\u00e9n que esta tecnolog\u00ed\u00ada no es intr\u00ed\u00adnsecamente mala y que al contrario contribuye mucho a la coordinaci\u00f3n, difusi\u00f3n de las luchas, etc. Pero es sobre esta contradicci\u00f3n sobre la que se debe estar ya pensando y trabajando para con el tiempo hallarle alg\u00fan tipo de salida. De momento determinados sabotajes, o el uso fraudulento (de cara a las compa\u00f1\u00ed\u00adas), el robo, la conexi\u00f3n pirata, etc. pueden ser formas de hacer. Seamos par\u00e1sitos de los medios de un sistema que tiende a chuparnos la sangre. Desangr\u00e9mosolo nosotros.<\/p>\n<p>Internet no es la panacea, pero tampoco es el diablo. Al fin y al cabo para luchar &#8220;contra el TAV, los parques e\u00f3licos, las incineradoras, los campos de golf, los planes hidrol\u00f3gicos, los puertos deportivos, las autopistas, las lineas de alta tensi\u00f3n, las segundas residencias, las pistas de esqu\u00ed\u00ad, los centros comerciales, la especulaci\u00f3n inmobiliaria, la precariedad, los productos transg\u00e9nicos&#8230;&#8221;, hoy en d\u00ed\u00ada internet y los ordenadores son fundamentales, junto con la lucha local a pie de calle, con el cuerpo, con el trabajo conjunto de vecinos y amigos, claro est\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra &#8220;autonom\u00ed\u00ada&#8221; ha estado relacionada con la causa de la emancipaci\u00f3n del proletariado desde hace tiempo. En el Manifiesto Comunista Marx defin\u00ed\u00ada al movimiento obrero como &#8220;el movimiento aut\u00f3nomo de la inmensa mayor\u00ed\u00ada en provecho de la inmensa mayor\u00ed\u00ada&#8221;. M\u00e1s tarde, pero bas\u00e1ndose en la experiencia de 1848, en &#8220;La Capacidad Pol\u00ed\u00adtica de la&#8230;  <a href=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/%c2%bfque-fue-la-autonomia-obrera-miguel-amoros.php\" class=\"more-link\" title=\"Read \u00bfQu\u00e9 fue la autonom\u00ed\u00ada obrera? (Miguel Amor\u00f3s)\">Read more &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}