{"id":5442,"date":"2010-10-12T08:30:54","date_gmt":"2010-10-12T07:30:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=5442"},"modified":"2010-10-11T20:22:20","modified_gmt":"2010-10-11T19:22:20","slug":"los-visitantes-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/los-visitantes-ii.php","title":{"rendered":"Los visitantes II"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-5443\" title=\"Bertrandt-Solaris-art\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Bertrandt-Solaris-art-150x150.jpg\" alt=\"Bertrandt-Solaris-art\" width=\"150\" height=\"150\" \/>Desde que un extra\u00f1o cometa se situ\u00f3 en el cielo de Burgos la ciudad parece encontrarse en un estado de histeria colectiva. El espectro de <strong>Eladio Perlado Cadaviego<\/strong>,\u00a0 un antiguo gobernador civil visita la estancia de las m\u00e1s altas autoridades locales. Un relato-ficci\u00f3n de <strong>Modesto Agust\u00ed\u00ad <\/strong>que concluye la intrigante saga de <a title=\"Los Visitantes I\" href=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/los-visitantes.php\">Los Visitantes.<\/a><!--more--><\/p>\n<p>Ahora las noches son diferentes. Trat\u00e9 de convencerme de que todo hab\u00ed\u00ada sido un sue\u00f1o, terriblemente real, pero un sue\u00f1o al fin y al cabo.\u00a0 Las pastillas me ayudaban a dormir pero no consegu\u00ed\u00adan que me creyera mi propia mentira. Mi chofer y yo sab\u00ed\u00adamos que algo hab\u00ed\u00ada sucedido desde que aquel cometa apareci\u00f3 en el cielo de Burgos. Apenas hablamos del asunto pero ambos sab\u00ed\u00adamos que desde aquella noche nada volver\u00ed\u00ada ser igual.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de aquello el silencio de las calles de Burgos en las noches en las que ni los somn\u00ed\u00adferos serv\u00ed\u00adan me resultaba angustioso. La ciudad parec\u00ed\u00ada desplazarse quedamente con el bisbiseo opaco de una tar\u00e1ntula que incuba sus huevos.\u00a0 Aquella era una de esas noches.<\/p>\n<p>Los profesionales que hab\u00ed\u00adan tratado mi caso no encontraron nada anormal en los an\u00e1lisis. Se limitaron a recomendarme descanso, como si eso sirviera de algo. En el fondo sab\u00ed\u00ada que todas las alima\u00f1as que habitaban en mi conciencia se hab\u00ed\u00adan conjurado para eclosionar esa noche. Esta ciudad de provincias las alimentaba, las mec\u00ed\u00ada con delicada ternura sabedora que se alimentaban de su misma podredumbre. La misma asquerosa sab\u00ed\u00ada que se hab\u00ed\u00ada engendrado tras cientos de siglos de renuncias y amarguras. Si, estaba claro. Era una de esas noches.<\/p>\n<p>Desde que comenz\u00f3 ese fen\u00f3meno en el cielo de Burgos los casos de violencia se hab\u00ed\u00adan multiplicado. Reinaba una especie de histeria colectiva y me apresure en dar orden de que la polic\u00ed\u00ada patrullase constantemente l.\u00a0 En la soledad de mi cuarto no hab\u00ed\u00ada patrulla alguna y los contornos brumosos del cometa que se hab\u00ed\u00ada detenido sobre nuestras cabezas sumerg\u00ed\u00adan la\u00a0 ciudad con su luz mortecina.<\/p>\n<p>-Buenas noches, se\u00f1ora subdelegada- La medicaci\u00f3n casi hab\u00ed\u00ada logrado que las alucinaciones remitieran, pero aquella noche promet\u00ed\u00ada rescatarlas intactas del remoto caj\u00f3n donde presupon\u00ed\u00ada haberlas encerrado. Lo cierto es que me lo esperaba.<\/p>\n<p>-Esto no esta pasando, esto no es real- trat\u00e9 de convencerme en un \u00faltimo intento por mantener la cordura.<\/p>\n<p>-Esta usted segura se\u00f1ora Ruperta a estas alturas de lo que es real o no.<\/p>\n<p>-M\u00e1rchate- grit\u00e9 casi desga\u00f1it\u00e1ndome-m\u00e1rchate de mi cabeza.<\/p>\n<p>-No estoy en su cabeza, pero le aconsejo que no encienda la luz, no es necesario que se moleste, los espectros no tenemos rostro. Pero disculpe, a\u00fan no me he presentado, mi nombre es Eladio Perlado Cadaviego.<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfEladio Perlado, uno de los \u00faltimos gobernadores civiles preconstitucionales?<\/p>\n<p>-Bueno, si usted prefiere llamarlo as\u00ed\u00ad. En mi \u00e9poca se dec\u00ed\u00ada de otra manera, pero todo queda en casa.<\/p>\n<p>-No puede ser, esto no est\u00e1 pasando. No es m\u00e1s que un sue\u00f1o, no eres m\u00e1s que una marioneta de mi conciencia.<\/p>\n<p>&#8211; Qui\u00e9n est\u00e1 so\u00f1ando a qui\u00e9n, se\u00f1ora Ruperta, quiz\u00e1 usted sea mi propia marioneta y como todas las marionetas cree que es humana. Ese es el sue\u00f1o de toda marioneta: ser humana<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 me atorment\u00e1is de esta manera, qu\u00e9 es lo que quer\u00e9is de mi?<\/p>\n<p>-No hay respuestas, se\u00f1ora subdelegada, solo opciones. Acomp\u00e1\u00f1eme si es tan amable le mostrar\u00e9 algo que puede ayudarla.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s me ve\u00ed\u00ada transportada por uno de esos visitantes que poblaban mis noches desde que ese maldito cometa apareciera en nuestro cielo. Para m\u00e1s inri \u00e9ste afirmaba ser Eladio Perlado, jefe de la Falange y uno de los \u00faltimos gobernadores civiles que tuvo Burgos bajo la dictadura.<\/p>\n<p>-Hasta aqu\u00ed\u00ad llega nuestro primer viaje. Solo trate de escuchar se\u00f1ora Ruperta, asistimos a una reuni\u00f3n importante. No se moleste en hablar a los presentes, no olvide que solo somos sombras.<\/p>\n<p>Parec\u00ed\u00adamos encontrarnos en la finca particular del conocido empresario Men\u00e9ndez Gozo, conoc\u00ed\u00ada de sobra aquel lugar al que me hab\u00ed\u00adan llevado los numerosos desplazamientos oficiales desde subdelegaci\u00f3n y las cenas habituales en las que sol\u00ed\u00ada reunirse lo m\u00e1s granado de las \u00e9lites burgalesas. El empresario estaba reunido con el se\u00f1or Aparquicio, alcalde de la ciudad desde hac\u00ed\u00ada a\u00f1os y sobre la mesa un enorme callejero de Burgos serv\u00ed\u00ada de separaci\u00f3n entre las dos figuras. Desde la esquina en la que contempl\u00e1bamos la\u00a0 estancia la escena ten\u00ed\u00ada aires de conclave clandestino<\/p>\n<p>-F\u00ed\u00adjate, este terreno de aqu\u00ed\u00ad lo pod\u00e9is revalorizar desde el consistorio y en unos a\u00f1os tenemos el negocio cerrado.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes Men\u00e9ndez que desde el Gobierno Central se nos pueden echar encima, las cosas andan revueltas en Madrid.<\/p>\n<p>-Pero que ingenuo eres, cualquiera dir\u00ed\u00ada que el se\u00f1or Aparquicio no sabe como funcionan las cosas en Burgos. T\u00fa deja que yo me encargue del asunto y cumple tu palabra.<\/p>\n<p>-Puede haber problemas con la subdelegaci\u00f3n y &#8230;.<\/p>\n<p>-Por favor, no me hagas re\u00ed\u00adr. Tengo ya los sobres preparados y si esa remilgada de Ruperta no los acepta se har\u00e1 por las buenas o por las malas. Ya sabes que cuento con los recursos necesarios.<\/p>\n<p>Dos de los hombres m\u00e1s influyentes de Burgos se repart\u00ed\u00adan la ciudad como si de su republica bananera se tratara. El espectro me tom\u00f3 de la mano.<\/p>\n<p>-Se da cuenta se\u00f1ora Ruperta, tiene dos opciones: por las &#8220;buenas o por la malas&#8221;\u009d. \u00bfSon ahora m\u00e1s n\u00ed\u00adtidos los hilos o prefiere seguir observando?<\/p>\n<p>-Creo que ya he visto demasiado<\/p>\n<p>-Sabia decisi\u00f3n. El tiempo apremia y nos aguarda otra cita a la que no podemos llegar con retraso. Abr\u00ed\u00adguese, ya sabe que las noches de finales de agosto en Burgos resultan fr\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Mientras los contornos de la estancia se difuminaban sent\u00ed\u00ad nauseas de aquellas personas que consideraba honrados ciudadanos a los que siempre hab\u00ed\u00ada tenido en cuenta en lo referente a mi cargo. Mientras estos pensamientos cruzaban mi mente una avenida se dibujo ante nosotros. El trazado ca\u00f3tico de los edificios me resultaba familiar, no cab\u00ed\u00ada duda de que aquello solo pod\u00ed\u00ada ser Gamonal, uno de los barrios m\u00e1s poblados de Burgos levantado\u00a0 a toda prisa a finales del franquismo por empresarios de la construcci\u00f3n como el mismo aue contra mi conspiraba desde su finca privada.<\/p>\n<p>-Se da cuenta se\u00f1ora Ruperta. Nos encontramos en la avenida que lleva mi nombre, Eladio Perlado. Aunque las cosas ya no funcionan como las dej\u00e9 y si no mire usted misma todo ese populacho enardecido<\/p>\n<p>Cientos de personas se agolpaban en la calle mientras la polic\u00ed\u00ada avanzaba agitando sus porras sin distinguir sobre quien las sacud\u00ed\u00ada. De un lado para otro volaban botellas que se entremezclaban con las pelotas de goma que los agentes disparaban a bocajarro. Los contenedores ard\u00ed\u00adan y se suced\u00ed\u00adan las carreras en una secuencia de im\u00e1genes de una noche que de sobra conoc\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>-Como puede ver se\u00f1ora Ruperta al menos sus agentes cumplen su ordenes. Usted les orden\u00f3 cargar y eso es lo que est\u00e1n haciendo. F\u00ed\u00adjese, de un pelotazo han dejado a una persona tirada en la acera.<\/p>\n<p>-Yo no les orden\u00e9 hacer esto. Mis instrucciones era que cargasen solo contra los antisistema, esos radicales que se infiltraron entre los vecinos. Yo no les ped\u00ed\u00ad que golpearan a la gente normal.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 entiende usted por gente normal? \u00bflos que hemos visto hace un momento repartirse la ciudad son tan bien gente normal?<\/p>\n<p>El fragor de la batalla retumbaba en mis o\u00ed\u00addos mientras ve\u00ed\u00ada como desde las ventanas de los edificios la poblaci\u00f3n arrojaba todo tipo de objetos a la polic\u00ed\u00ada que avanzaba como doscientos a\u00f1os antes lo hab\u00ed\u00adan hecho por eso mismo lugar las tropas de Napole\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; A fin de cuentas tiene usted raz\u00f3n se\u00f1ora subdelegada, todas las batallas son la misma batalla. Cambian los intereses pero el populacho es siempre carne de ca\u00f1\u00f3n. Y f\u00ed\u00adjese, aquel hombrecillo acaba de coger la pistola que se le ha ca\u00ed\u00addo a uno de sus agentes. \u00bfQu\u00e9 hubiera hecho usted en su lugar? Recuerde: solo hay opciones.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>En la oficina se respiraba el ajetreo diario de una ma\u00f1ana cualquiera de trabajo. El tel\u00e9fono sonaba con la insistencia taladrante de las malas noticias.<\/p>\n<p>-Subdelegaci\u00f3n del Gobierno, \u00bfen que puedo atenderle- Lo siento la se\u00f1ora subdelegada no puede ponerse, esta ma\u00f1ana se encuentra indispuesta-. -No, le puedo pasar con ella por muy importante que sea.- Ya le he dicho que no es posible, no insista- -\u00bfC\u00f3mo que ha habido un herido por arma de fuego?-\u00a0 -Pero, \u00bfse puede saber quien es usted?-\u00a0 -\u00bfQuine dice?-\u00a0 -\u00bf\u00bf\u00bfEl almirante Carrero Blanco????- -Venga ya, y yo el cura Merino, no le fastidia- D\u00e9jese de\u00a0 bromas est\u00fapidas-\u00a0 -\u00bfMe esta usted oyendo?- -\u00bfMe escucha?-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que un extra\u00f1o cometa se situ\u00f3 en el cielo de Burgos la ciudad parece encontrarse en un estado de histeria colectiva. 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