{"id":6820,"date":"2011-08-01T16:19:47","date_gmt":"2011-08-01T15:19:47","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=6820"},"modified":"2011-08-01T16:25:56","modified_gmt":"2011-08-01T15:25:56","slug":"sobre-la-autonomia-obrera-en-barcelona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/sobre-la-autonomia-obrera-en-barcelona.php","title":{"rendered":"Sobre la autonom\u00ed\u00ada obrera en Barcelona"},"content":{"rendered":"<p class=\"lead\">Continuamos con nuestra secci\u00f3n de textos sobre el movimiento asambleario y aut\u00f3nomo que se desarroll\u00f3 con fuerza en el Estado Espa\u00f1ol durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta.\u00a0 Para esta ocasi\u00f3n presentamos estos <em>Apuntes sobre la autonom\u00ed\u00ada obrera en Barcelona<\/em>, realizados por el <strong>colectivo etc\u00e9tera <\/strong>en 1979. Lejos de tratarse de una recopilaci\u00f3n erudita de textos que nos hablan de un pasado ya lejano para contemplarlo con anhelo, lo que busca esta &#8220;carpeta&#8221;\u009d es aprender de las metodolog\u00ed\u00adas, de los errores y de los aciertos que otras luchas llevaron a cabo para dotarnos de las herramientas necesarias para incidir de manera transformadora en los conflictos sociales de nuestro presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6821\" title=\"etcbanner8g\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/etcbanner8g.jpg\" alt=\"etcbanner8g\" width=\"489\" height=\"115\" srcset=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/etcbanner8g.jpg 620w, https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/etcbanner8g-300x70.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 489px) 100vw, 489px\" \/><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Sobre la Autonom\u00ed\u00ada Obrera en Barcelona<\/strong><\/p>\n<p>El objeto de estas notas es situar lo que el concepto de autonom\u00ed\u00ada obrera ha revestido durante estos \u00faltimos a\u00f1os en Barcelona, y lo que reviste hoy. Para ello partiremos de una distinci\u00f3n, algo ficticia, a veces tenue, a veces clara, entre acci\u00f3n aut\u00f3noma del conjunto de la clase obrera, y grupos militantes reclam\u00e1ndose del movimiento aut\u00f3nomo, o art\u00ed\u00adfices de un discurso sobre la autonom\u00ed\u00ada y de una pr\u00e1ctica aut\u00f3noma de partidos y sindicatos. Esta distinci\u00f3n es clara cuando estos grupos no son ya una fracci\u00f3n de la clase obrera, la m\u00e1s radical, sino simplemente n\u00facleos de acciones espor\u00e1dicas, predominando las tareas de publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Reaccionando frente a la pr\u00e1ctica reformista y burocr\u00e1tica de CC.OO., y frente al &#8220;leninismo&#8221; mismo, se afirman, por los a\u00f1os 70, una serie de grupos, con y sin siglas, que intentan impulsar la autoorganizaci\u00f3n de la clase obrera en torno a planteamientos anticapitalistas. Partiendo de la cr\u00ed\u00adtica al partido como grupo separado que desde fuera ha de introducir la conciencia a la clase y cuyo objetivo es la toma del poder pol\u00ed\u00adtico, y de la cr\u00ed\u00adtica al sindicato como correa de transmisi\u00f3n, aparato de control y encuadramiento, y pieza clave para la reproducci\u00f3n capitalista, se pretende agrupar a los obreros en torno a plataformas antisindicales y anticapitalistas.<\/p>\n<p>Este denominador com\u00fan agrupa a una serie de grupos muy distintos; desde n\u00facleos con militancia individual en algunas f\u00e1bricas, hasta peque\u00f1as organizaciones con centralismo democr\u00e1tico?, desde aut\u00f3nomos cr\u00ed\u00adticos de la misma autonom\u00ed\u00ada, hasta profesionales de la autonom\u00ed\u00ada como una nueva organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todas formas en su conjunto, y simplificando, su discurso rompe verbalmente con el izquierdismo; entiende, por ejemplo, la formaci\u00f3n social instaurada en la URSS, como capitalismo de estado y no como socialista con estado obrero degenerado; entiende el capitalismo no solamente como propiedad privada de los medios de producci\u00f3n sino como modo de producci\u00f3n de mercanc\u00ed\u00adas, de valores de cambio, y habla por tanto de la revoluci\u00f3n comunista como destrucci\u00f3n del asalariado y del Estado.<\/p>\n<p>Su pr\u00e1ctica, queriendo ser aut\u00f3noma de partidos y sindicatos, segu\u00ed\u00ada la de \u00e9stos, critic\u00e1ndola y radicaliz\u00e1ndola cuando pod\u00ed\u00ada, pero sin poner en cuesti\u00f3n el mismo tipo de intervenci\u00f3n; reproduciendo el substitucionismo que criticaba, queriendo dar como ellos respuestas globales a todos los problemas, organiz\u00e1ndose en comit\u00e9s de apoyo&#8230; Jugando en el mismo terreno, siempre un poco m\u00e1s a la izquierda, no hac\u00ed\u00ada m\u00e1s que fortalecerlos.<\/p>\n<p>Rompiendo verbalmente con el izquierdismo, quedaba pr\u00e1cticamente anclado en \u00e91, al no llevar consecuentemente la cr\u00ed\u00adtica del capitalismo y del reformismo hasta una posici\u00f3n comunista, es decir cr\u00ed\u00adtica real del Capital. Su anticapitalismo se dilu\u00ed\u00ada en socialismo autogestionario o consejista, al entender el capitalismo como modo de circulaci\u00f3n o de gesti\u00f3n. La autogesti\u00f3n aparec\u00ed\u00ada asi como una afirmaci\u00f3n comunista y no como una moderna afirmaci\u00f3n capitalista. Su antisindicalismo se quedaba en una cr\u00ed\u00adtica a nivel de formas organizativas y por tanto en una critica antiburocr\u00e1tica, dando a la autoorganizaci\u00f3n un valor en s\u00ed\u00ad, sin discutir su contenido. Las luchas obreras se valoraban s\u00f3lo por el grado antiburocr\u00e1tico que manifestaban, por su autonom\u00ed\u00ada respecto a partidos y sindicatos, pero no por su contenido. Autoorganizaci\u00f3n, autogesti\u00f3n, en el fondo solamente se opon\u00ed\u00adan pues a burocracia, y por tanto no representaban un paso fundamental en afirmaci\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>Con la legalizaci\u00f3n de los Partidos obreros y de los sindicatos, estos grupos se diluyen. Muchos de sus militantes abandonan toda pr\u00e1ctica de grupo y abandonan sus anteriores an\u00e1lisis y planteamientos, mostrando un total escepticismo respecto a cualquier tipo de intervenci\u00f3n. Otros ideologizan esta posici\u00f3n, &#8220;pasando de todo&#8221;. Otros intentan comprender y criticar su pasado buscando otras formas de intervenci\u00f3n. Otros entran en CNT, que viene, en parte y con retraso, a ocupar el lugar dejado por los anteriores grupos aut\u00f3nomos, reproduciendo su izquierdismo pero con un inconveniente: que ahora se trata de un sindicato . Otros contin\u00faan reagrup\u00e1ndose entorno a los mismos planteamientos &#8220;aut\u00f3nomos&#8221; anteriores, pero con el empe\u00f1o ahora de organizar esta autonom\u00ed\u00ada. En lugar de criticar su pasado, lo insuficiente de su an\u00e1lisis del Capital, lo convierten en ideolog\u00ed\u00ada. El nuevo discurso &#8220;aut\u00f3nomo&#8221; que as\u00ed\u00ad aparece, no es ya el balbuceo cuestionador anterior, sino un enmascaramiento de la cr\u00ed\u00adtica del capitalismo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, de tanto hablar de reestructuraci\u00f3n capitalista, contin\u00faan viendo el capitalismo desde el punto de vista de la circulaci\u00f3n y no del de la producci\u00f3n. Entonces la autogesti\u00f3n obrera es una lucha anticapitalista y las formas, organizativas -antiburocr\u00e1ticas- pasan a ser contenidos anticapitalistas. Todo queda reducido a una lucha contra la burocracia, contra la representaci\u00f3n, y por la democracia directa.<\/p>\n<p>A fuerza de hablar de la violencia del Estado y de la organizaci\u00f3n contra esta violencia, confunden Capital con Estado. Al fijar la lucha contra el Estado, contra sus fuerzas represivas, como primordial, olvidan que el capitalismo es un dinamismo social que se alimenta de la participaci\u00f3n de la misma clase obrera en esta esfera pol\u00ed\u00adtica. Como antes la autoorganizaci6n, es ahora la violencia el baremo de la lucha de clases.<\/p>\n<p>A falta de revoluci\u00f3n comunista: reformismo de la vida cotidiana. Ante la ausencia real de la revoluci\u00f3n, estos grupos idealizan como revolucionaria cualquier lucha de nuevo tipo en el \u00e1mbito de la vida cotidiana: ecologismo, feminismo, marginalidad&#8230; viendo aparecer continuamente nuevos sujetos revolucionarios que vendr\u00ed\u00adan a realizar la tarea comunista que Marx asignara en el s. XIX a la clase obrera. En lugar de intentar descubrir lo que hay de movimiento real de ruptura en tales luchas y en tales fracciones del proletariado, fetichizan lo que ya es ideolog\u00ed\u00ada. Con todo esto, se ahorran de ponerse el problema central: la ausencia hasta hoy de la revoluci\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>Vamos a fijarnos ahora en la actividad aut\u00f3noma de la clase obrera en Espa\u00f1a durante estos \u00faltimos a\u00f1os. Su autonom\u00ed\u00ada respecto a los aparatos de encuadramiento y control sindicales y pol\u00ed\u00adticos, aparece continuamente. La asamblea como \u00fanico \u00f3rgano decisorio, con sus delegados revocables, aparecen en la mayor\u00ed\u00ada de los procesos de lucha, intentando afirmarse en contra las incipientes burocracias sindicales. M\u00e1s, las luchas desbordan el marco de la empresa y se dan un poco por todas partes. En los barrios, las reivindicaciones por mejores equipamientos, mejores transportes&#8230; son llevadas a cabo directamente por los propios interesados, sin mediaciones, autoorganiz\u00e1ndose, quedando marginados los aparatos de control y de representaci\u00f3n, que son m\u00e1s d\u00e9biles al no tener una estructura sindical como en las f\u00e1bricas. Y en otros muchos sectores: mujeres, estudiantes, presos&#8230;, se afirma la autoorganizaci\u00f3n de sus luchas por los interesados mismos.<\/p>\n<p>Con la legalizaci\u00f3n y fortalecimiento de los partidos obreros y de los sindicatos, este movimiento aut\u00f3nomo experimenta un cierto reflujo. En los barrios, la actividad de los partidos de izquierda y de extrema izquierda, hacia el control del voto, ha fortalecido la pasividad de los obreros. Las luchas en las empresas son m\u00e1s encuadradas, m\u00e1s manipuladas, por los sindicatos, aunque continuamente corren el riesgo de ser desbordados y muchas veces lo son.<\/p>\n<p>El conjunto pues de toda esta actividad de la clase se nos aparece como Aut\u00f3noma respecto del sindicato, pero esto no quiere decir que sea aut\u00f3noma respecto al Capital. Idealizar estas luchas, como hacen los grupos aut\u00f3nomos, qued\u00e1ndose al nivel de las formas organizativas y no pasar al nivel de los contenidos, es un enga\u00f1o que nos impide ver la fuerza real de la clase. Una lucha llevada a cabo al margen de los sindicatos puede ser tan sindicalista, tan reformista, como la m\u00e1s encuadrada, si no apuntan ya, junto con las nuevas formas de autoorganizaci\u00f3n, contenidos que miren hacia la destrucci\u00f3n del trabajo asalariado.<\/p>\n<p>Hablamos de autonom\u00ed\u00ada respecto al Capital y de contenidos antiasalariados. Esto requiere una mayor explicaci\u00f3n. Evidentemente, estas luchas aut\u00f3nomas respecto a los aparatos de control, llevadas a cabo por los mismos obreros y para ellos mismos, son luchas dentro del marco capitalista, es decir, que no se proponen directamente la abolici\u00f3n del asalariado y el comunismo. Pero s\u00ed\u00ad que pueden aparecer, y aparecen, contenidos que aunque expresados en reivindicaciones limitadas, apuntan ya contra el Capital. No se trata de que unas reivindicaciones sean integrables y otras no -todas son hoy integrables por el Capital-, pero mientras unas lo interiorizan y le dan soporte, otras introducen elementos cr\u00ed\u00adticos a la totalidad del sistema de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>De igual modo, si hablamos por separado de formas y de contenidos, no es para oponerlos, pues se funden en el movimiento de lucha, sino para ver la fuerza del movimiento. Forma y contenido, autoemancipaci\u00f3n y autodestrucci\u00f3n, son para el proletariado las dos caras de una misma moneda: la revoluci\u00f3n comunista. Separando estas dos caras, mirando s\u00f3lo la autoorganizaci\u00f3n, el Capital con sus partidos y sindicatos obreros, puede llegar a conceder todo a la clase trabajadora: autogesti\u00f3n, Estado obrero?, etc., menos que deje de ser clase trabajadora. Pero el comunismo no es la gesti\u00f3n del Capital por representantes de la clase obrera o por la propia clase obrera (capitalismo de Estado o consejismo) sino la destrucci\u00f3n del Capital y por tanto 1a destrucci\u00f3n del proletariado como tal, y el comienzo de una actividad diferente: la realizaci\u00f3n de la comunidad.<\/p>\n<p>Intentemos ahora poner m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitamente algunos de los problemas, de las cuestiones, que nos han surgido a lo largo de estas notas cr\u00ed\u00adticas, fundamentalmente la cuesti\u00f3n de la ausencia de la revoluci\u00f3n y la de la fuerza real de la clase, aunque no sepamos avanzar ninguna soluci\u00f3n. Pero esto no invalida la perspectiva cr\u00ed\u00adtica que hemos adoptado, aunque no tengamos alternativas. No tener otra cosa a proponer, no saber que camino coger, no es raz\u00f3n para hacer &#8220;algo&#8221;, para recorrer caminos conocidos que s\u00ed\u00ad sabemos ya a donde van.<\/p>\n<p>El proletariado en el proceso hacia su autoemancipaci\u00f3n se ha autoafirmado, no se ha negado, no se ha autodestruido, no ha llevado -salvo en contados momentos- una actividad aut\u00f3noma respecto al Capital. Ha sido beligerante en las dos \u00faltimas guerras mundiales; lo hemos visto encuadrado en organizaciones estalinistas; lo hemos visto mantener la Econom\u00ed\u00ada, trabajando para consumir cosas de nulo inter\u00e9s;&#8230;lo hemos visto luchar por intereses que no eran los suyos:, la democracia en un terreno que no era el suyo: la guerra interclasista. Lo hemos visto tambi\u00e9n luchando contra el Capital, rechazando el trabajo, pero en asaltos&#8230; que se paran. Y otros que no empiezan. \u00bfPor qu\u00e9 no empiezan? \u00bfPor qu\u00e9 se paran? Hemos visto como, en el punto m\u00e1s alto de la lucha, los vencedores se rend\u00ed\u00adan a los vencidos: julio 1936.<\/p>\n<p>En ausencia de la revoluci\u00f3n comunista, el Capital se ha reproducido hasta la barbarie actual, generalizando al proletariado. En esta situaci\u00f3n \u00bfqu\u00e9 quiere decir llevar a cabo una actividad aut\u00f3noma del Capital? \u00bfqu\u00e9 quiere decir llevar a cabo una intervenci\u00f3n comunista? \u00bfqu\u00e9 quiere decir ser revolucionario?&#8230; \u00bfqu\u00e9 sentido tiene todo esto?<\/p>\n<p>Hoy la clase en su conjunto sabe que en y con sus luchas no va al asalto del todo. No se enga\u00f1a. No es que no tenga conciencia, que no sea consciente de su explotaci\u00f3n por el patr\u00f3n y por el Estado, y por la Econom\u00ed\u00ada. No hay pues lugar para los grupos que le quieren aportar conciencia. Le sobra conciencia y le sobran dirigentes. Le falta fuerza. Prefiere a\u00fan, por el momento, la seguridad de su vida poco atrayente, poco apasionante, al riesgo, a la osad\u00ed\u00ada de la libertad y de la comunidad. Con todo, algunas fracciones resisten, atacan, pero r\u00e1pidamente son aisladas del resto de la clase, son reducidas a ghetto. El Capital divide continuamente al proletariado: hombres-mujeres, j\u00f3venes-viejos, empleados-parados&#8230; Algunos se agrupan y recubren la ausencia de la revoluci\u00f3n con la desesperaci\u00f3n: terrorismo arcaico y moderno. Pero en su aislamiento, el Capital siempre es m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>Es a partir de todo esto que querr\u00ed\u00adamos situar el problema de la intervenci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 espacio (en el sentido de intervenci\u00f3n fuera de la pol\u00ed\u00adtica institucionalizada pero dentro de lo macrosocial) nos queda a los que sin poder entrar ya en el espect\u00e1culo de la representaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica (sin ser dem\u00f3cratas de toda la vida) apostamos por el comunismo -por la posibilidad de la comunidad- si\u00e9ndonos m\u00e1s impensable la continua reproducci\u00f3n de lo mismo que la ruptura radical? \u00bfQu\u00e9 espacio puede configurar esta pasi\u00f3n por el comunismo, esta paciencia que no descansa atenta al nuevo asalto proletario, a las rupturas que determinadas fuerzas sociales introducen&#8230;?\u00bfQu\u00e9 espacio puede configurar \u00e9ste resistir al enga\u00f1o de las nuevas ideolog\u00ed\u00adas del Capital -que con tal de mantener el proletariado puede hablar de autogesti\u00f3n, de vida cotidiana, de autogesti\u00f3n de la vida cotidiana, de ecologismo, de feminismo&#8230;- rompiendo mil lanzas contra ellas para desmenuzarlas y hacerlas aparecer como lo que realmente son: trampas para la participaci\u00f3n, para el mantenimiento del asalariado?<\/p>\n<p>Encontrar este espacio de intervenci\u00f3n contin\u00faa siendo nuestro empe\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Barcelona, 1979<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con nuestra secci\u00f3n de textos sobre el movimiento asambleario y aut\u00f3nomo que se desarroll\u00f3 con fuerza en el Estado Espa\u00f1ol durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta.\u00a0 Para esta ocasi\u00f3n presentamos estos Apuntes sobre la autonom\u00ed\u00ada obrera en Barcelona, realizados por el colectivo etc\u00e9tera en 1979. Lejos de tratarse de una recopilaci\u00f3n erudita de&#8230;  <a href=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/sobre-la-autonomia-obrera-en-barcelona.php\" class=\"more-link\" title=\"Read Sobre la autonom\u00ed\u00ada obrera en Barcelona\">Read more &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6820"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6820"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6820\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6823,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6820\/revisions\/6823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}