{"id":7198,"date":"2011-11-09T12:19:34","date_gmt":"2011-11-09T11:19:34","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/?p=7198"},"modified":"2011-11-11T11:18:22","modified_gmt":"2011-11-11T10:18:22","slug":"la-realidad-escatologica-del-voto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/la-realidad-escatologica-del-voto.php","title":{"rendered":"La realidad escatol\u00f3gica del voto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\" class=\"lead\">\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-7200\" title=\"papel_higienico_fluorescente2\" src=\"http:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/papel_higienico_fluorescente2.jpg\" alt=\"papel_higienico_fluorescente2\" width=\"112\" height=\"107\" srcset=\"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/papel_higienico_fluorescente2.jpg 500w, https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/papel_higienico_fluorescente2-300x285.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 112px) 100vw, 112px\" \/>Fue Sigmund Freud quien supo, con su penetrante ojo cl\u00ed\u00adnico, en un  mirar a trav\u00e9s la sociedad burguesa a la que pertenec\u00ed\u00ada, asociar dos  elementos en apariencia tan distantes: el dinero y las cacas.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p><strong>La realidad escatol\u00f3gica del voto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Las cadenas de la humanidad<br \/>\nest\u00e1n hechas de papel de oficina<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Franz Kafka<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<p>Fue Sigmund Freud quien supo, con su penetrante ojo cl\u00ed\u00adnico, en un  mirar a trav\u00e9s la sociedad burguesa a la que pertenec\u00ed\u00ada, asociar dos  elementos en apariencia tan distantes: el dinero y las cacas.<\/p>\n<p>Si para el ni\u00f1o son sus excrementos su mayor tesoro, mediante los cuales encuentra un modo de autoafirmaci\u00f3n frente al entorno, reteniendo o expulsando, el adulto, por una serie de sustituciones (cacas, arena, piedras, canicas, botones,&#8230;), llegar\u00e1 a realizar dicha funci\u00f3n por medio del dinero. Esta transferencia simb\u00f3lica entre el contenido anal y la mercanc\u00ed\u00ada que remite a todas las dem\u00e1s, el dinero, es posible debido a que las pulsiones, los instintos, los deseos, est\u00e1n socialmente condicionados. Expresiones como\u00a0 &#8220;estar podrido de dinero&#8221;\u009d o\u00a0 &#8220;apestar a dinero&#8221;\u009d\u00a0 son, lo que podr\u00ed\u00adamos llamar, &#8220;fugas de inconsciente&#8221;\u009d en el lenguaje, huellas en las que queda reflejada esta vivencialidad trasera por la equiparaci\u00f3n de las cualidades de una forma a la otra.<\/p>\n<p>Pero, no obstante, y sin restar un pu\u00f1o de verdad al conocimiento primitivo de esas sentencias, solo yendo m\u00e1s all\u00e1, solo mirando a trav\u00e9s de la propia sociedad burguesa en la que el padre del psicoan\u00e1lisis qued\u00f3 atrapado, es posible comprender que lo qu\u00e9 en realidad representa la fecalidad del dinero es la total fecalidad de una vida basada en contradicciones sociales y econ\u00f3micas (producci\u00f3n-consumo, trabajo-ocio, naturaleza-cultura,..), donde al igual que el ni\u00f1o con la caca, el adulto solo consigue recomponer este mundo fragmentado, uniendo las partes en que se ha roto como partes separadas (no de forma org\u00e1nica), por medio del dinero: \u00e9l no sabe de clases, g\u00e9neros, razas,&#8230;El metal con que se acu\u00f1a es la abstracci\u00f3n de un individuo como part\u00ed\u00adcula formalmente igual y libre en el reino del valor, la democracia.<\/p>\n<p>Por eso es est\u00fapido pedir otra democracia, la actual es la \u00fanica posible. El proyecto de la Ilustraci\u00f3n, el sue\u00f1o de la Raz\u00f3n, ha cumplido con creces sus promesas y es este monstruo de donde no hay escapatoria: cuando el fugitivo era perseguido por la guardia real, encontraba refugio en la iglesia, siempre pod\u00ed\u00ada convocar a la ley divina; cuando un maldito se levanta hoy contra el imperio de la democracia, lo hace bajo la certeza de que fuera del Estado de derecho, fuera de las leyes de la democracia, no hay nada, salvo prisi\u00f3n y muerte.<\/p>\n<p>Esta es la atm\u00f3sfera asfixiante con la que Kafka nos previene de los avances de la sociedad del progreso. El capitalismo, tras imponer a sangre y fuego la democracia, destruyendo todo v\u00ed\u00adnculo social comunitario (la comunidad campesina, el municipio urbano,&#8230;), iba desprendi\u00e9ndose de las formas residuales que ya solo le estorbaban (la familia, la moral,&#8230;), hasta incluso disolver los espejismos de las clases y sus luchas, para ce\u00f1irse a sus dos formas puras: el Mercado (la mercanc\u00ed\u00ada) y el Estado.<\/p>\n<p>El Estado es la otra cara del Mercado, el voto es la otra cara del dinero. Y, si el dinero es la hez, el acto de votar se asemeja al defecar, la cabina electoral comparte geometr\u00ed\u00ada con el retrete: consigue aislar al individuo, con el se\u00f1uelo la corresponsabilidad, con la ilusi\u00f3n de la comunicaci\u00f3n, en el reino de su privacidad, donde sentado en su trono, \u00e9l es el rey de todas sus miserias. He aqu\u00ed\u00ad la realidad escatol\u00f3gica del voto.<\/p>\n<p>El aire que le faltaba al autor de El Castillo, o de El proceso,&#8230; se deb\u00ed\u00ada a que todo lo vital, toda la existencia, se hab\u00ed\u00ada convertido en Derecho. Esto quiere decir que, con su paso a la condici\u00f3n de mercanc\u00ed\u00ada, quedaba declarada su escasez. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el derecho a la propiedad surge cuando las tierras adquieren el estatus de mercanc\u00ed\u00adas, son desligadas de la supervivencia del mundo rural y sus gentes, no debiendo haber nunca suficientes, como material de intercambio, para poder adquirir valor. Dentro de la misma perversa l\u00f3gica del caramelo envenenado es como el derecho al voto se establece en el preciso momento en que el ciudadano, ese triste figur\u00ed\u00adn desprovisto de todo v\u00ed\u00adnculo comunitario, a lo \u00fanico que puede aspirar con ese pat\u00e9tico aspaviento de la elecci\u00f3n, es a travestirse en funcionario, a servir al Estado,&#8230;a ser un simple cag\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora que el aire puro es un derecho, podemos augurar un negro porvenir para nuestros pulmones.<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong>: Este breve art\u00ed\u00adculo se circunscribe exclusivamente a la gestualidad del voto, al significado de su forma. El tema electoral, m\u00e1s a\u00fan desde su reactualizaci\u00f3n a ra\u00ed\u00adz del movimiento del 15M, da para mucho m\u00e1s: desde las marcianadas tardoleninistas con sus monsergas sobre el parlamento como altavoz de la pol\u00ed\u00adtica de clase; hasta el marketing del capitalismo postmoderno que, con esl\u00f3ganes como &#8220;\u017e democracia real ya&#8221;, rescata del ba\u00fal de los recuerdos el sentido de lo que se conoci\u00f3 en el pasado como &#8220;\u017esocialismo real&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue Sigmund Freud quien supo, con su penetrante ojo cl\u00ed\u00adnico, en un mirar a trav\u00e9s la sociedad burguesa a la que pertenec\u00ed\u00ada, asociar dos elementos en apariencia tan distantes: el dinero y las cacas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7198"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7198"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7208,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7198\/revisions\/7208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodevurgos.com\/dvwps\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}