Viaje al purgatorio de la mano de Óscar Esquivias
Óscar Esquivias es uno de los escritores burgaleses con mayor proyección en el panorama nacional. En la segunda parte de su apasionante trilogÃa La ciudad del Gran Rey la expedición que partió de la catedral de Burgos en julio de 1936 logrará alcanzar el purgatorio a través de la Escalera Dorada. A través del correo electrónico Óscar responde a las preguntas planteadas por uno de nuestros redactores.
Óscar Esquivias es un escritor nacido en el barrio de Gamonal, desde muy joven ha mostrado maneras en el arte de la escritura. Es autor de una trilogÃa en la que en la primera de sus partes Inquietud en el paraÃso se nos muestra el proyecto de un canónigo de la catedral de alcanzar el purgatorio como lo hiciera el propio Dante en la Divina Comedia. La trama se desarrollará en el Burgos de 1936 en el que un grupo de polÃticos y militares conspiran secretamente para alzarse contra la República. En La ciudad del Gran Rey la expedición ha logrado traspasar el fino umbral que separa nuestra realidad de las regiones de ultratumba.

En DV solemos empezar nuestras entrevistas con una pregunta bastante directa, y para no variar: ¿quién es realmente Óscar Esquivias?
Un tipo de treinta y seis años bastante cegato y, generalmente, bienhumorado.
¿A Óscar Esquivias la inspiración le suele pillar trabajando?
Trabajar es como salir de caza a ver si uno se cruza con la inspiración porque, lo que es ella, se presenta muy pocas veces, la muy sinvergüenza.
En alguna ocasión has comentado que inicialmentequerÃas situar la trama de Inquietud en el paraÃso durante de la Primera Guerra Carlista y no en julio de 1936. ¿Por qué ese cambio de ambientación histórica?
Es verdad, mi primera intención fue ambientar Inquietud en el ParaÃso en 1835. Yo me sentÃa más cercano literariamente a las guerras carlistas (gracias a Galdós, Valle-Inclán, Baroja y Unamuno) que a las novelas sobre la Guerra Civil que –además– conocÃa peor. El personaje equivalente a Sanjurjo (esto es, el general que muere inesperadamente y deja sin caudillo al movimiento insurgente) iba a haber sido Zumalacárregui. Sin embargo, pronto me di cuenta de que me convenÃa adelantar la fecha de la novela hasta la Guerra Civil de 1936: todavÃa hay personas que vivieron esos momentos a las que podÃa consultar mis dudas. Además, la situación de Burgos en 1936 fue de absoluto protagonismo y muchos de los escenarios que yo habÃa previsto para mi novela se conservan casi intactos (el Palacio Arzobispal, el Gobierno Civil, la CapitanÃa General, el Teatro Principal… todos estos edificios son posteriores a 1835). En cualquier caso, mi interés por la Guerra Civil no era partidista ni reivindicativo: cada uno de mis abuelos apoyó a un bando (el materno, al franquista; el paterno, al republicano) asà que puedo enfrentarme a ese periodo histórico con cierta ecuanimidad (aunque, desde luego, no tengo ninguna duda sobre la legitimidad de la República). La Guerra del 36, además, me convino literariamente: al convertirse Burgos en capital del movimiento subversivo, la represión a los opositores fue feroz. La ciudad se volvió una trampa angustiosa para todos los que tenÃan un pasado republicano: cuando escribÃa los episodios posteriores al golpe de Estado tenÃa muy presente el espÃritu de las novelas de Kafka o de los relatos sobre la peste de Defoe y Camus. Lo que iba a ser una novela casi festiva y aventurera ganó una dimensión trágica que la enriqueció mucho.
Inquietud en el paraÃso nos narra una historia terrible como es el inicio de la Guerra Civil, y sin embargo en ella podemos encontrar situaciones cargadas de humor e incluso una trama paralela que tiene todos los ingredientes de uno de los viajes fantásticos del propio Julio Verne. ¿Está el lector actual preparado para estas inmersiones?
Yo leo con la misma pasión a Julio Verne y a Camus (por citar dos autores franceses), asà que no tengo problemas en mezclar sus estilos en un mismo relato. Un buen lector está acostumbrado a todo (otra cosa es que cada uno hayamos desarrollado un gusto personal y seamos sensibles a ciertos estilos, temas o emociones y rechacemos otros).
Hemos tenido la oportunidad de escuchar la entrevista que realizaste en su dÃa con Radio Ondaexpansiva. ¿Qué representó Virgilio Mazuela para Oscar Esquivias?
Virgilio Mazuela era no sólo la memoria de la ciudad, sino también su conciencia. TenÃa un gran sentido del humor, era valiente, generoso, humilde, se comprometÃa con las ideas en las que creÃa. Yo le traté poco, pero nunca olvidaré las conversaciones que tuvimos los últimos meses de su vida.
En La ciudad del Gran Rey algunas de las descripciones tienen el aspecto de auténticas greguerÃas, ¿es un homenaje que le debÃa Óscar Esquivias a Ramón Gómez de la Serna?
Gómez de la Serna me entusiasma y su literatura me estimula mucho. Hay unas palabras de Rafael Calleja que me vienen muy bien para ilustrar esa influencia de las greguerÃas. Calleja escribió: «En literatura, Ramón Gómez de la Serna es el escritor que no quiere tener punto de vista, que aspira a recorrerlos todos». En La ciudad del Gran Rey yo quise describir una ciudad imaginaria desde todas las perspectivas posibles, y por eso recurrà a esos microrrelatos de inspiración ramoniana, para poder asomarme a todas las casas y describir las emociones de una planchadora, la mujer de un coronel, un chico enamorado, un ama de crÃa, un recluta y mil personajes más.
¿Qué hace un androide anarquista que lanza proclamas incendiarias en mitad del purgatorio?
Ay, pobre Capablanca. A mà me gusta su espÃritu de rebeldÃa, el que se sepa versos de memoria y sea tan valiente. Me gustarÃa ser como él.
¿Qué opina Óscar Esquivias de la actual proliferación de blogs en el panorama burgalés?
Me parece muy bien, creo que hay mucha variedad y un nivel extraordinario. Los blogs que yo conozco son muy brillantes. ¡Viva la Burgosfera!
¿Para cuándo un blog hecho por Óscar Esquivias?
Mi blog está en mis cuentos y en mis novelas, allà es donde vuelco mis anotaciones diarias (muy transformadas, claro). En mi caso, no creo que fuera bueno exponerlas en internet, serÃa como gastarlas por adelantado.
 No sé si te sucede a ti también pero en ocasiones Burgos consigue atraerme y repelerme al mismo tiempo. Es una sensación contradictoria. ¿No sé si sabes a lo que me refiero?.
Claro. Normalmente proyectamos en las ciudades nuestros sentimientos y vivencias, la misma ciudad en la que nos enamoramos es donde sufrimos decepciones o rechazos.
¿Crees Óscar que los jóvenes burgaleses estamos obligados a marcharnos de nuestra ciudad?
Depende del carácter y las expectativas vitales de cada uno. En general, creo que es muy enriquecedor pasar un tiempo fuera del lugar natal, ya procedamos de Nueva York, de Burgos o de Cojóbar. Y luego volver, si uno quiere. Lo que me parece terrible es que uno se vea obligado a abandonar su casa forzado, por la falta de perspectivas laborales, un clima social hostil o cualquier otra razón de este tipo. Me da la sensación de que Burgos no tiene el suficiente dinamismo cultural y que los artistas (pintores, músicos, actores, escritores, poetas) no lo tenemos fácil. En otros ámbitos quizá la cosa va mejor, no lo sé.
Recientemente se ha hecho pública la sentencia condenatoria del primer proceso contra los vecinos de Eladio Perlado. ¿Qué opinión tiene Óscar Esquivias sobre este conflicto vecinal en Gamonal?
No sabÃa que habÃa ya sentencia. Yo lo he vivido todo desde fuera de Burgos, asà que mis opiniones son de segunda mano, basadas en informaciones contradictorias, pues según quién lo cuente el relato cambia radicalmente y yo no me siento capacitado para juzgar. Sà puedo decir dos cosas: que, desde luego, rechazo el uso de la violencia y que me parece un disparate arrasar espacios arbolados para hacer aparcamientos (aunque esos árboles sean unos humildes chopos). Yo no me fÃo de las promesas de los polÃticos: todos sabemos cómo está la Flora (se dijo y repitió que se iban a replantar los tilos y lo único que ha quedado es un erial con una rampa horrorosa que destroza la plaza). Creo que los vecinos de Eladio Perlado y de San AgustÃn hicieron bien en protestar.

¿Qué ha supuesto para Óscar Esquivias el último premio Setenil por tu libro de La marca de Creta?
Un reconocimiento inesperado y muy importante. El Setenil es un premio prestigioso y considero un gran honor unirme a su nómina de ganadores (que hasta ahora han sido escritores tan maravillosos como Alberto Méndez, Juan Pedro Aparicio, Cristina Fernández Cubas y Sergi Pà mies). La marca de Creta es un libro muy especial para mÃ, al fin y al cabo llevo escribiendo cuentos desde niño y aquà se recoge lo mejor de mi obra.







27 de Noviembre, 2008 - 23:54
Un libro que merece leerse con mucha calma. Buena entrevista. Buenas respuestas.
28 de Noviembre, 2008 - 9:37
Yo si me perdonáis incluirÃa preguntas sobre la financiación de los libros y sobre donde se pueden conseguir. Creo que ser escritor tiene que ser una cosa difÃcil, sobre todo a la hora de publicar la obra.
28 de Noviembre, 2008 - 23:31
Gamonalero, por lo general los libros de Óscar Esquivias se pueden encontrar en cualquier librerÃa o gran superficie de Burgos, no se si se considerarÃa spam decir el lugar,si es asà que lo borren los moderadores correspondientes. Tanto en el Alcampo como en La Castellana y otras tantas librerias de Gamonal me consta de su existencia y sino en la Biblioteca Gonzalo de Berceo me suena de haber visto alguno.
1 de Diciembre, 2008 - 20:43
Me ha gustado mucho leer en este Diario de Vurgos la entrevista con Óscar Esquivias. Una joven promesa para las letras castellanas.
Os recomiendo vivamente “Jerjes busca el mar”, una de sus primeras novelas. Es un poeta de los espacios, de las geografÃas urbanas en las que vive.
De su trilogÃa, prefiero “Inquietud en el ParaÃso”, y sinceramente, no es una trilogÃa: Ninguno de esos tres libros tienen continuidad, ni siquiera tienen nada que ver. El último es muy interesante, pero algo nuevo.
Lamento mucho, aunque lo comprendo, que Óscar esquivias no se haya comprometido social y polÃticamente ni un ápice, esa corrección ecuánime me duele, aunque, insisto, le comprendo.
2 de Diciembre, 2008 - 21:57
Quizás la escritura es otra forma de compromiso.