Publicado por DV & archivado en Burgos, Gamonal.

El 29 de octubre esta marcado en el calendario como el dí­a sin juegos de azar, mientras que unas quieren visibilizar que la industria del juego,aparte de mover grandes cantidades de dinero genera ruina en las personas, en las familias e incluso en los barrios ,otras,las que están detrás de esta industria,se mofan con titulares en sus medios de comunicación como “Hoy los ludopatas celebran su dí­a sin juego entre la indiferencia general de la sociedad”

Los voceros que utilizan las casas de apuestas,  achacan el problema de la adicción que sufren las personas que participan de estos juegos, a un simple argumentario con aquello de “…es que no saben jugar”, como si de una provocación se tratara. A nadie en su sano juicio se le ocurrirí­a decirle a una persona con problemas con la drogadicción…es que nos saben drogarse o quizás si ¿quién sabe? Igual solo dependa del interés de las personas que lazan esas provocaciones.

Afortunadamente para esta sociedad “impí­a e indiferente” cada vez son más los colectivos,vecinas y demás personas las que se organizan reflexionando sobre esta problemática, tratando de sensibilizar al resto de la ciudadaní­a. Para muestra, esta mañana han aparecido pancartas por el barrio de Gamonal contra este negocio del juego.

Pancarta en Gamonal el 29 de Octubre ,dí­a sin Juego

 

Este negocio que ha experimentado una explosión descontrolada en los últimos años nos hace prever que igual es buen momento para que nos paremos a pensar a donde nos lleva que cada vez se abran más este tipo de locales. Por un lado se va perdiendo la vida comunitaria, desplazando el ocio a situaciones poco saludables, por otro lado, se crea un peligro al naturalizar el juego de azar como si de un simple juego se tratara, donde la recompensa la mayorí­a de veces en dinero, se convierte en una espiral de la que es difí­cil salir ,cada vez se empieza desde edades más tempranas a apostar ,dando infinidad de facilidades a que la juventud participe de este “juego” sin atisbar los riesgos para su salud psí­quica, fí­sica y emocional puede acarrear.

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