Publicado por DV & archivado en Asamblea Vecinal de Gamonal, Bulevar, Burgos, Gamonal, Textos.

En el proceso contra 12 vecinos del barrio está evidenciándose un montaje policial sustentado en mentiras, falsas argumentaciones y quizás incluso el ocultamiento de pruebas por parte de la policí­a. En las vistas del juicio se han producido una serie de hechos sobre los que es necesario llamar la atención.
– En un primer momento, el Cuerpo Nacional de Policí­a ha pretendido que los agentes no tuvieran que declarar presencialmente, y querí­an simplemente presentar declaraciones firmadas, hurtando a la defensa el derecho de preguntarles. Tras la protesta de los abogados, los policí­as infiltrados están testificando bajo un biombo. El motivo que argumentaban era que su trabajo como agentes de paisano podí­a estar en peligro y que temí­an ser reconocidos por los vecinos de Gamonal presentes en la sala. Una excusa falsa y cobarde que además querí­a presentar a nuestros vecinos y vecinas como personas peligrosas.

– Por otro lado, algunos de los agentes han mostrado un absoluto desprecio por la verdad de lo sucedido en nuestro barrio. Uno de ellos llegó a comparar los disturbios de Gamonal con los momentos más duros del conflicto vasco y se ha insistido en varias ocasiones en los antecedentes históricos de las revueltas sociales en el barrio. Como si el hecho de ser un barrio obrero y reivindicativo fuera un argumento válido para condenar a 12 personas. Como anécdota un tanto sórdida cabe destacar que se oí­a a varios agentes hablar entre ellos afirmando que la revuelta de nuestro barrio era como “estar en Beirut”.

– La estrategia en el interrogatorio a los 12 jóvenes ha sido la de intentar amedrentarlos y preguntarles recurrentemente si eran un grupo coordinado, si habí­an participado en las protestas, una y otra vez, a pesar de las respuestas concisas y claras de los acusados, que explicaron con precisión las circunstancias de sus detenciones. Ante la pregunta de por qué fueron detenidos, todos ellos afirmaron que no lo sabí­an, y la mayorí­a declararon que precisamente porque como no habí­an participado en los disturbios no estaban corriendo y les apresaron por sorpresa. Otros afirman que cuando vieron a los agentes antidisturbios salir de las furgonetas con las porras en alto echaron a correr presos del pánico, y se encontraron con otro grupo de policí­as que les habí­a preparado una encerrona. Igualmente han dejado claro que no se conocí­an y no formaban ningún grupo; no se ha mostrado ninguna prueba en sentido contrario.

– Han quedado patentes evidentes contradicciones entre el testimonio de los diferentes agentes de policí­a. También han declarado de una forma muy diferente a la recogida en sus propios atestados. Y en varios de los casos ha quedado claro que simplemente mentí­an, ya que los ví­deos reflejaban que las circunstancias de las detenciones eran absolutamente diferentes a las relatadas por los agentes. Hay varios casos kafkianos. Un chico fue detenido al salir de una cafeterí­a, según se podí­a observar en un ví­deo; sin embargo, el agente habí­a declarado que lo detuvo “in situ” participando en los disturbios. Otro andaba con la ayuda de muletas, pero el agente afirma que tuvo que perseguirle una larga distancia. Varios policí­as han reconocido que no vieron a los acusados participar en los disturbios, y ni siquiera se reconocen a sí­ mismos ni a los detenidos en los ví­deos de TVE.

– Tras las preguntas de los abogados a uno de los agentes sobre cómo se produjeron las detenciones, éste contestó que las habí­a practicado siguiendo las instrucciones de policí­as de paisano por comunicaciones entre los agentes. No habí­a visto al joven cometer ningún delito. Esto causó un gran revuelo, puesto que la policí­a no habí­a facilitado esas comunicaciones en la fase de instrucción y por lo tanto la defensa no habí­a podido escucharlas. El juez las solicitó a la Subdelegación de Gobierno, y la policí­a finalmente afirma que ha entregado todas las comunicaciones y no existen más. Así­ que, o bien el agente mintió, o bien no se han entregado dichas grabaciones porque favorecerí­an a la defensa. Su contenido, en caso de existir, podrí­a evidenciar la consigna policial de detener a todo joven que caminara por nuestro barrio para llenar el “cupo de arrestos”.

– Algunos policí­as admiten que no apuntaron la hora ni el lugar de las detenciones. Varias de ellas se produjeron 4 horas después de los disturbios. ¿Realmente pretenden que nos creamos que les siguieron durante 4 horas y sabí­an quiénes eran y que tení­an claro que habí­an participado en los disturbios?

Parece que no sólo se quiere criminalizar y amedrentar la protesta social, sino además legitimar un “toque de queda”: cuando hay manifestaciones no se puede ni pasear por la calle, porque la policí­a te puede golpear, detener y acusar. Además, se está juzgando a un barrio entero: tanto la fiscal como los policí­as hablan continuamente de los conflictos sociales y disturbios que ha habido en Gamonal, tanto en 2014 como en épocas anteriores, como si ello fuera una prueba que permitiera condenar a nuestros vecinos.

Si la justicia fuera algo más que el nombre de una institución, sin duda se absolverí­a a las 12 personas encausadas y se investigarí­a esta trama represiva. Veremos qué sucede. Mientras tanto, es importante seguir con las concentraciones de apoyo hasta el jueves 16 de marzo.

Fuente: De Gamonal al mundo

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