Publicado por DV & archivado en General, Lucha, Represión.

Las y los vecinos de los barrios del sur de Murcia lleva dos meses en lucha continua. Se han levantado en contra de la construcción del AVE sin soterrar, mientras el Ministerio de Fomento hace oí­dos sordos. El dí­a 28 de Octubre llevan su protesta a Madrid.

Este conflicto se mantiene desde hace más de 20 años reclamando el soterramiento ante la peligrosidad de los pasos a nivel y del muro que les va aislar de la ciudad, generando mayores diferencias con el resto de Murcianos y Murcianas.

Por un lado tenemos el movimiento vecinal, y por otro el Ministerio de Fomento, que quiere si o si, realizar el AVE, importándole poco lo que piensen y les pase a las vecinas de Murcia. Poniendo a sus disposición todas las herramientas para reprimir y acallar su protesta, como cargas policiales, agresiones de estos, multas amparadas en la ley mordaza y detenciones. Pero los  y las vecinas en lugar de atemorizarse continúan la lucha si cabe cada vez mas unidas y rabiosas. Hemos visto como apoyaban a los detenidos con lemas como: “Hemos sido tod@s”

Desde Murcia nos han facilitado este comunicado:

NECESARIA Y SANA INDIGNACIí“N CIUDADANA EN MURCIA

POSICIONAMIENTO de la Coordinadora Anti Represión respecto al AVE, el proyecto del Corredor del Mediterráneo y la lucha vecinal de Santiago el Mayor.

La vecindad de Santiago el Mayor lleva años reivindicando una solución definitiva en cuanto al tráfico ferroviario a su paso por su barrio. El proyecto del Corredor del Mediterráneo y la llegada del AVE supondrán que alrededor de 200.000 habitantes de los barrios del sur queden aislados al otro lado del muro.

El Ayuntamiento, la Comunidad, la empresa Adif y Fomento están dispuestos a incumplir los compromisos adquiridos en 2006 con tal de inaugurar la lí­nea del AVE antes de las próximas elecciones. Recientemente, la instalación del muro ha avanzado a velocidad de vértigo alcanzando el epicentro de la movilización, el importante paso a nivel de Santiago el Mayor. Ante la inexistencia de un proyecto definitivo para su soterramiento acordado en 2006 y la demoledora visualización del sospechoso avance apresurado de las obras, lxs vecinxs han confirmado su convencimiento de que el supuesto carácter provisional del muro es sólo una excusa para que algunos hagan sus negocios despreciando y humillando a los habitantes de los barrios afectados.

En otros tiempos no muy lejanos, antes del 15-M, probablemente se hubiesen salido con la suya fácilmente y sin apenas coste polí­tico; sin embargo, la Plataforma Pro Soterramiento se ha mantenido constante en el planteamiento de sus demandas a las autoridades y en la organización por la visibilización del conflicto cada martes durante años. Gracias a este empeño y a la admirable labor de sus vecinxs, el conflicto ha cobrado hoy una extraordinaria dimensión.

Obviamente, el incremento de la participación de cada vez más murcianxs politizadxs y solidarizadxs (50.000 participantes se contaron en la movilización del 30 de septiembre -ni siquiera el 15-M consiguió semejante registro de récord-) con la causa del vecindario de la zona sur de Murcia ha comportado una creciente presencia y actuación policial que se ha traducido en numerosos partes médicos y en una amplia variedad de imágenes y ví­deos vergonzantes que inundaban las redes sociales. A raí­z de la violencia derivada de las instituciones del Gobierno, a las reivindicaciones propias de lxs vecinxs se sumaron entonces consignas contra el Delegado de Gobierno por la lamentable y desproporcionada actuación policial durante varios dí­as durante los meses de septiembre y octubre.

La represión nunca puede ser la respuesta a una demanda social justa, razonada y argumentada.

Cabrí­a suponer que en un paí­s gobernado por demócratas, las autoridades reflexionaran sobre la solución al problema planteado y empezaran el democrático ejercicio de escucha de las necesidades de las personas que habitan en el barrio de Santiago el Mayor, pero alarmantemente, a pesar de todo este clamor masivo, las reuniones de autoridades y empresas hacen caso omiso a las alternativas vecinales ofrecidas y siguen adelante con su plan de construcción. De la resignación por el aparente fracaso de la estrategia del diálogo pacifista se pasa a un estado colectivo bastante extendido de aprobación y satisfacción por el derribo del muro. Se acuña el lema “Muro construido, muro derruido”.

Después de veinte años de reuniones con los grupos polí­ticos en las que el conflicto se ha mantenido prácticamente con una sonda burocrática y falsas promesas, se suceden una serie de respuestas lógicas ante la frustración de ver comenzadas y avanzadas las obras del muro de la vergí¼enza: incendian tres contenedores, arrancan alambradas de protección de las ví­as, arrojan vallas y material a las mismas, destrozan planchas de hormigón, pantallas de metacrilato y postes de sujeción de siete metros de altura. Ante el caos desatado, para algunos resulta sorprendente la pasividad policial. El otrora previsible y anunciado estallido de un Gamonal murciano se ha consumado. Fenómenos como el de la gentrificación, la deshumanización de nuestras ciudades y la supeditación del interés económico a la calidad de vida de las personas y barrios, merece una lectura más seria y profunda que el etiquetado simplista que suele generar la palabra “violencia”. Violencia es el muro. Violencia es lo que lxs gobernantes están haciendo con lxs vecinxs de Santiago el Mayor. Y defenderse de esa violencia es legí­timo.

La aplicación de la Ley Mordaza comienza a materializarse y numerosas personas empiezan a recibir la notificación de multas de unos seiscientos euros. El lunes 17 de Octubre, cuatro jóvenes fueron citados de manera irregular por la Brigada Provincial de Policí­a para declarar a las nueve de la mañana en la comisarí­a del barrio del Carmen, en calidad de detenidos.

Afortunadamente, ante sus agresiones, se organiza una respuesta colectiva organizada; comienza a extenderse el lema “Hemos sido tod@s“.

Mientras el tren convencional se deteriora y desmantela, a causa del nulo interés polí­tico y el abandono institucional, nos imponen el AVE, un tren elitista, cada vez socialmente más cuestionado, causa de un gran endeudamiento público, con pocos viajeros y de escasa utilidad y sostenibilidad medioambiental y un Corredor del Mediterráneo, convoy de mercancí­as, muchas de ellas peligrosas, rozando las viviendas de un barrio que les importa cero.

La Coordinadora ARM apoya la lucha vecinal y denuncia la represión utilizada para acallar la protesta legí­tima y a todas luces entendible de unxs vecinxs que tienen algo que opinar del barrio que habitan. Denunciamos esta situación que se va repitiendo tristemente a lo largo y ancho del Estado, donde se da prioridad a los negocios sobre los derechos y el bienestar de las personas, donde se utiliza la violencia institucional de imposición y falta de diálogo, así­ como la creación a la carta de leyes injustas ideadas para proteger los privilegios de unxs pocxs y para blindar sus intereses y posiciones de poder. Leyes de evidente aplicación no objetiva que se traducen en un cheque en blanco para el uso de la fuerza desproporcionada por parte de la policí­a y garantiza la impunidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el abuso de su autoridad en los momentos álgidos de necesaria y sana indignación ciudadana.

Es un tema importante de difundir y apoyar, investigando sobre el tema, hemos leí­do este articulo: Sobre las protestas en Murcia contra la llegada del AVE en superficie, que da otra visión del tema. En nuestra ciudad hemos vivido ejemplos similares y hemos recibido apoyo.

Ayer fue Gamonal, hoy son los barrios del Sur de Murcia, mañana será un barrio de Ciudad Real, porque los Barrios unidos nunca serán vencidos por el poder del Estado.

Solidaridad y Lucha

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