Publicado por DV & archivado en Burgos, La Maldita, Opinión.

Recientemente han empezado a llegar avisos a distintos colectivos de la ciudad de tener que pagar por manifestarse, o mejor dicho, tendrían que pagar a las dotaciones policiales, bomberos, protección civil que cubran tales eventos. Ante tal disparate, nos hacemos eco de la reflexión que ha elaborado al respecto la Biblioteca Anarquista La Maldita

El siguiente comunicado elaborado por la Biblioteca Anarquista La Maldita surge a raíz del aviso, por parte del Ayuntamiento a distintos colectivos de la ciudad- Plataforma Pensionistas, Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad, etc.- de tener que pagar una tasa por la dotaciones policiales, protección civil que se tengan que desplazar cada vez que se manifiesten en la vía pública.

Esta tasa se recoge en la Ordenanza Fiscal 203, pero en función del último Pleno celebrado el pasado viernes 19 de marzo – minuto 2:20:20 a 2:48:00-donde se trató el tema, apelan a otra Ordenanza, la 213 y se escudan en que ha sido un problema de interpretación de la misma por parte de la policía local. No parecen que estén muy por la labor de querer investigar quién ha empezado a llamar a los colectivos locales dejando en el aire también la necesidad urgente de revisar las Ordenanzas para eliminar cualquier subjetividad que dé lugar a error como ya hemos visto que puede suceder.

Al margen de lo que se resuelva en el Ayuntamieno, ningún colectivo de la ciudad debería asumir el pago por ejercer la libre prostesta en la calle ni acatar unas leyes que solo tratan de silenciar a los movimientos contestarios.

“Burgos, año 2021. El futuro distópico ha venido para quedarse, o al menos eso parece. Porque si no teníamos suficiente con una pandemia a escala mundial y esta nueva normalidad instaurada de una forma tan abrupta como artificial, hay quien además en medio de todo este desconcierto pretende aprovechar para acallar y silenciar las luchas existentes y las que están por venir.
Para esto el consistorio ha utilizado un recurso tan burdo y ruin como el dinero, apelando a la capacidad económica para legitimar el supuesto derecho a la protesta; pues en diciembre del año pasado el Ayuntamiento de burgos ha publicado una ordenanza fiscal, aprobada hace varios años ya, que obliga a los colectivos convocantes de concentraciones, manifestaciones y demás actos realizados en la vía pública a pagar por el despliegue de las fuerzas represoras del Estado.
Ni más ni menos que financiar a aquellxs que vienen a intimidar, a acotar, a limitar el espacio de lucha que siempre ha sido y que es la calle. Pero si el ayuntamiento pretende que paguemos un solo euro para poder protestar tomando las calles, ha calculado terriblemente mal la lógica contestataria que llamea en la esencia de cada una de las convocatorias.
Nos negamos en rotundo a participar en este futuro en el que se paga a quien te vigila, a quien te reprime, y a quien te golpea.
Nos negamos porque la calle ha sido desde siempre el punto de encuentro donde han saltado las chispas que han encendido los cambios sustanciales de la historia. Esas luchas hechas por personas de a pie que se han unido sin pedir permiso a nada ni a nadie para darle un vuelco a su existencia.
Nos negamos porque no vamos a permitir la creación de estratos sociales en torno a la lucha, dejando que sea el dinero lo que decida dar luz o no a una causa; dejando a lxs sin voz sin voz alguna por no poder costearse el uso de la calle.
Y nos negamos porque el ejercicio reiterado de la obediencia sólo crea autómatas incapaces de cuestionar las reglas existentes. Unas reglas que nos infantilizan, nos atan y nos callan de una manera tan civilizada que se mimetiza perfectamente con el ciudadanismo; que tan solo nos enseñan pleitesía, a pedir permiso, lo cual es exactamente lo mismo que conceder la posesión de nuestros actos.
Por todo esto y por mucho más, nos declaramos insumisas e insumisos a la ordenanza municipal, a comunicar las convocatorias y a costear de forma alguna los dispositivos represivos del estado.
Tomaremos, sin pedir permiso, todas y cada una de las herramientas que nos hagan falta para gritar bien alto que el sistema establecido nos convierte en marionetas silenciosas.” BIBLIOTECA ANARQUISTA LA MALDITA

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