Publicado por DV & archivado en Burgos.

Se acaba el año y es el momento de hacer balance de este 2018. La tradición nos invita a pensar en los propósitos para el nuevo año que esta a punto de llegar …

El balance del 2018 no se puede decir que sea positivo.

Si nos centramos en lo laboral, las condiciones cada vez son peores, el número de falsos autónomos va en aumento, las bajadas salariales y los contratos por horas que apenas permiten subsistir no bajan, a esto debemos sumar las 525 personas que este año salieron de sus casas para ir a trabajar y no volvieron (510.107 accidentes laborales de los cuales 525 han sido mortales, datos de enero a octubre de 2018).

Si ponemos el foco en la vivienda, sólo en el primer trimestre de este año se han llevado a cabo 9.719 desahucios de personas que vivían de alquiler y más 5.371 de personas que tenían una hipoteca. En resumen, sólo en el primer trimestre del año 15.090 personas fueron expulsadas de sus hogares.

Además este año se han incrementado los suicidios. Cada cinco horas se produce un suicidio y muchos de ellos son consecuencia de la precariedad, las dificultades económicas y los desahucios. El terrorismo financiero ahoga cada vez más a la población.

En cuanto a violencia machista, este año 47 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas.

Pero no debemos quedarnos sólo con esto. Para cada mal dato debemos buscar la esperanza. Este año, después de muchos años de lucha las trabajadoras de Coca-cola consiguen la victoria en su conflicto laboral, las trabajadoras de los almacenes de Amazon siguen luchando por sus derechos con huelgas seguidas por más de un 90% de la plantilla, no olvidarnos tampoco de las Kellys que siguen en pie de guerra o tantas y tantos otros que siguen luchando.

En vivienda, cada vez son más los sindicatos de inquilinos, como por ejemplo Sindicato de Inquilinos de Gran Canaria, que, si no evitan desahucios, luchan por el derecho de las personas a una vivienda.

En cuanto a machismo, este 2018 hubo la primera huelga general feminista (que seguro no será la última) y el crecimiento del movimiento feminista (y anticapitalista) va en aumento.

No nos centremos en lo negativo, para cada ejemplo de “derrota” podremos encontrar a gente que sigue luchando por cambiar el mundo. Para este 2019 nosotras pedimos un año lleno de luchas, que si la clase empresarial nos quiere reprimir, las huelgas recorran el estado. Por cada desahucio o desalojo, una nueva ocupación. Que los despidos le salgan caro al patrón…

Desde DV aprovechamos esta entrada para desear a tod@s nuestr@s lector@s un feliz 2019 cargado de proyectos y luchas por la justicia social. Un fuerte abrazo desde la red y, como siempre, os vemos en las calles.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.