Publicado por DV & archivado en Represión.

Ayer, 16 de junio, la solidaridad que se vivió en Pamplona fue impresionante. 90.000 personas de todos los territorios del estado recorrieron las calles de la ciudad para clamar contra la sentencia de 13,12, 9 y 2 años que les han imputado a los jóvenes de Altsasu por una pelea de bar con unos guardias civiles, pidiendo su libertad inmediata.

A las 17h. de la tarde, estaba convocada la manifestación desde las afueras del campo de fútbol de El Sadar. Pero desde la mañana ya se respiraba un ambiente distinto  por las calles de Pamplona. Gente mayor, niñas, personas adultas,bebés, jóvenes, en definitiva, miles de personas daban vueltas esperando con emoción que empezara el acto. Los motivos para acudir a esta marea de solidaridad son mostrar que estas familias no están solas ante la represión estatal y rechazar con fuerza esta sentencia que es una de las más injustas que se recuerdan, aunque por desgracia, en Euskal Herría tiene mucha experiencia en este tipo de condenas.

La riada de gente no paró un momento de gritar: Altsasukoak askatu! Alde hemendik, utzi pakea! y se sentía el apoyo de la gente que desde las ventanas aplaudían al paso de la manifestación. Tras dos horas de recorrido, el acto finalizó  en la Plaza de la Libertad, con la palabras de las madres y padres que tras agradecer infinitamente la solidaridad que están recibiendo, transmitieron las palabras de Aratz, uno de los condenados en Soto del Real: ” A pesar de la distancia y los muros, sentimos el apoyo de la gente”

También hablaron de la Fiscalía y su “deseo indisimulado de venganza” en relación a la noticia de los últimos días donde aparecía que la Fiscalía va a recurrir la sentencia volviendo a pedir la condena de terrorismo.

Por el escenario también pasaron la plataforma de apoyo a las familias, bertsolaris y gente de la escena musical como El Drogas, que con sus palabras, alentaba a la gente: “la manifestación ha sido inversamente proporcional al despropósito judicial”

Las expectativas de la manifestación se sobrepasaron con creces ya que acudieron a esta cita de solidaridad ineludible en torno a 90.000 personas, 40.000 más que en la manifestación del 14 de abril.

Ayer fue un día histórico pero no significa el final de un camino de lucha  sino un paso más para continuar denunciando los atropellos de la Audiencia Nacional. Por ello, el grupo de familiares seguirá organizando acciones de apoyo y solidaridad así como estrategias para combatir estas condenas con el objetivo de que  ninguna persona tenga que pasar por este tipo de persecuciones políticas.

 

 

 

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