Publicado por DV & archivado en Burgos, Humor, Relato.

Según parece, Don Pimpón, el más conocido de los repartidores de la publicación Diario de Vurgos, ha sido visto merodeando las inmediaciones del consistorio burgalés con  manifiestas intenciones incendiarias. Medios informativos locales han comenzado ya a difundir su imagen solicitando la colaboración ciudadana que propicie el arresto de este más que  peligroso anarquista que desde el pasado domingo se encuentra en busca y captura.

Don Pimpón frente al Ayuntamiento de Burgos

La triste noticia de la puesta en busca y captura de Don Pimpón, uno nuestros más ilustres colaboradores,  se ha dejado sentir en la redacción de DV como una carga de profundidad. Alertados por la suerte de nuestro compañero, que ha sido detectado por las fuerzas de seguridad en las inmediaciones del consistorio burgalés, con intenciones, según  las propias declaraciones policiales, de incendiar la fachada del ayuntamiento, nos hemos puesto a investigar este insólito suceso. Un caso que posee todos los ingredientes para convertirse en el nuevo expediente periodí­stico con el que la prensa local  se harte esta primavera en la exigencia de nuevas medidas represivas.

Desconocemos si lo que buscaba Don Pimpón era chamuscar la fachada del ayuntamiento con una buena dosis de fuego purificador o le bastaba con incendiar conciencias repartiendo la publicación impresa que quema desde la primera letra. Un intrincado asunto cuya resolución bien podrí­a convertirse en el guión de uno de los reportajes de nuestro colega Iker Jiménez que tome como escenario nuestra Caput Castellae.

Ya sea una cosa u otra, lo cierto es que Don Pimpón ha puesto pies en polvorosa y con el subversivo grito de Lacayo fascista, tú eres el terrorista ha hecho perder su pista montado en uno de los coches oficiales. Las fuentes consultadas no pueden confirmar si conducí­a él mismo o era Chema el panadero quien lo hací­a y él iba en el capó.

Don Pimpón peligroso anarquista

Ante esta situación, desde la redacción de DV hemos considerado preciso investigar in situ lo ocurrido y verificar cuánto hay de cierto en unas acusaciones que, de confirmarse, podrí­an suponer el descrédito para un proyecto comunicativo serio y con años de trabajo a sus espaldas como el nuestro. Un escándalo mayúsculo que superarí­a con creces los sinsabores cosechados con  lo del bofetón aquel a un cura de Gamonal que, aunque no era el cura Merino, repartí­a hostias (y no precisamente consagradas).

Para tratar de arrojar algo de luz sobre el interrogante que amenaza con señalar a nuestro colaborador con el oprobio  de querer convertirse en pirómano consistorial, varios reporteros de DV se han acercado hasta el lugar de los hechos para recabar información. Conscientes de la fama que los precede, y que nadie en su sano juicio darí­a información al Diario de Vurgos, han decido camuflarse para avanzar en sus pesquisas. Para ello nada más fácil que cambiar la “V” por la “B”, y las pintas de perroflautas trasnochados que los caracteriza, por la de serios (y cada vez más precarios) trabajadores de la comunicación al servicio de la objetividad informativa y los dictados del cacique.

Reproducimos integra la entrevista que nuestros reporteros mantuvieron con el agente de la Policí­a Local de servicio durante la mañana del domingo en el Ayuntamiento de Burgos:

-Buenos dí­as agente, somos reporteros del Diario de Vurgos (no mintieron porque fonéticamente suenan igual) y le querí­amos hacer unas preguntas sobre lo ocurrido.

-Lo que ustedes digan, caballeros, siempre al servicio del ciudadano y del que manda.

-¿Qué es lo que ocurrió el pasado domingo por la mañana? ¿Qué datos objetivos tiene la policí­a para pensar que ese sujeto iba a quemar la fachada del ayuntamiento?

-Miren, yo vi a un tipo con pintas de antisistema con la cabeza muy grande, no sé si era de la Resaka, o de algún grupo de esos, y enseguida di la voz de alarma. Luego se escapó dando botes y saludando a los niños.

Don Pimpón saluda a unos niños

-Pero ¿qué pruebas confirmarí­an que se disponí­a a darle fuego al consistorio? ¿Tienen algún artefacto incendiario en su poder?

-El sujeto arrojó un lí­quido inflamable sobre una de las esquinas de la puerta, luego se prendió un cigarro y lo tiró sobre el charco del lí­quido que habí­a derramado sin logar prenderlo. Inmediatamente después nos acercamos y notamos un fuerte olor, la policí­a cientí­fica he determinado que era pis, pero ya se sabe que estos antisistema beben mucho alcohol que luego arde como una tea.

-Pero, ¿cómo es posible que no le detuvieran? ¿No estaba de servicio la Unidad Canina?

-En eso estábamos pensando, la última vez que soltamos a los perros uno de nuestros cachorros le mordió a un anarco de esos y casi ha sido peor el remedio que le enfermedad. Ahora hay por ahí­ un subversivo con unas dentelladas en el cuerpo, pero nuestro agente canino murió envenenado no sin antes exponernos de forma contrastada todas las hipótesis que existen sobre la muerte de Durruti. Fue una agoní­a terrible la del pobre perro, no lo saben ustedes bien, el desdichado animal murió gritando Viva la anarquí­a y la perra que me parió, que a lo mejor fue la misma que os parió a …y antes de que terminara la frase el infeliz se murió.

-Pero, si es cómo usted nos lo cuenta, ¿cómo es posible que circulen fotos de lo ocurrido?

-Oiga, pero qué se han creí­do ustedes. Eso de robar cámaras como vulgares delincuentes es cosa de los nacionales, aunque a veces incluso las van poniendo camufladas por ahí­. De puro turbio que es el asunto, miren lo que les digo, prefiero no hacer declaraciones. Nosotros con las porras estensibles y los pelotazos de goma a bocajarro tenemos suficiente.

-Muchas gracias agente, a ver si detienen pronto a Don Pimpón.

-Muchas gracias a ustedes, denle recuerdos a Don Corleone, que aunque no me invitó a la boda de su hija, siempre tiene detalles con nosotros.

La verdad es que no nos sacan en exceso de dudas las pesquisas de nuestros reporteros. Sobre nuestro carismático colaborador pesa todaví­a la sospecha de cuáles eran sus verdaderas intenciones, amén de mejor no saber qué brebajes del demonio toma por las noches para que sus meados levanten estos revuelos.

Sea como fuere, si Don Pimpón querí­a darle una limpieza a la fachada del ayuntamiento a base de limpia llamarada, o simplemente estaba difundiendo el pensamiento incendiario, la verdad es que al final nos da igual. Allá donde te hayas ido, Don Pimpón, siempre serás uno de los nuestros, inocente o culpable, siempre estaremos contigo.

Don Pimpón en busca y captura

Mil veces más viles y mezquinos son los que nos gobiernan.  Cuando tu cabeza de tubérculo con gigantismo  penda de la horca a la que quieran llevarte diremos, ese era Don Pimpón, agitador, incendiario e inconformista meón.

Suerte, y que no te cojan Don Pimpón

5 Comentarios para “Don Pimpón trata de incendiar la fachada del Ayuntamiento de Burgos”

  1. Cerradico

    Arriba la Subversión y el descojono con metáfora

  2. Ciudadano de orden

    Don Pinpón, me has defraudado. Yo que me crié y crecí­ como fiel admirador de tu figura y de todos aquellos personajes entrañables del Barrio Sésamo; que creyendo que eras una buena persona y un ciudadano ejemplar como yo, que he seguido en mi vida la senda de la ley y del orden garantizada por la suprema democracia que por suerte nos ha tocado vivir, me derrumbo ante el engaño del que he sido ví­ctima durante tantos años.

    Acabo de enterarme que eres un JODIDO ANARQUISTA. Ojalá caigas pronto en manos de la heroica policí­a local, o mejor aún, en las fauces de uno de sus hermanos de cuatro patas.

    DON PINPí“N, ¡¡¡ ME HAS JODIDO LA INFANCIA!!!

  3. Alfred

    Carajo, que estás mu flaco!! Cómete a la kaponata, con patatas, jejejeje…. Bravo!!!

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