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Recientemente se ha producido una operación represiva contras medios anarquistas que se ha saldado con detenciones en Italia, Francia y España. Publicamos a continuación un artículo aparecido en Alasbarricadas.org donde se analiza la denominada Operación Bialystock-Roma y sus consecuencias.

Numerosos medios de comunicación italianos difundieron como un espectacular “éxito” de colaboración “policial” y “antiterrorista”, la detención de siete “peligrosxs” anarquistas en Roma (Italia), Sant Etienne (Francia) y Almería (España), y el asalto al centro social “Bencivenga Occupato” de Roma, al que consideran sede de una supuesta “célula” anarquista a la que supuestamente pertenecían lxs detenidxs.

En la operación policial contra al centro social, sus asaltantes no encontraron nada con lo que justificar el asalto. En estas operaciones es habitual el allanamiento policial de otras viviendas, pero hasta el momento no se ha tenido constancia que hallaran algo significativo en ninguno de ellos. Estos registros son siempre aprovechados para apropiarse de materiales diversos, efectos personales y dinero. No importa que lo requisado no sirva para demostrar algo, pues estos asaltos y apropiaciones indiscriminadas son parte de las estrategias represivas que pretenden dejar a lxs compañerxs sin recursos, así como crear en la opinión pública el imaginario de un grave riesgo potencial por “materiales peligrosos” y, en los colectivos e individualidades de afinidad política, interiorizar la amenaza de la solidaridad revolucionaria con lxs compañerxs presxs y el miedo a tener determinados materiales como libros, revistas, camisetas, música, etc, o gestionar publicaciones, webs u otros medios de difusión de contenido ideológico y lemas antisistémicos.

En la operación represiva Bialystock, se insiste en la idea de una red internacional de “células” anarquistas con finalidades “terroristas”, que según la fiscalía pretendían con sus acciones subversivas, por un lado, desestabilizar el sistema democrático y sus Estados, y por otra, “reorganizar internacionalmente el movimiento insurreccional anárquico”.

Las agencias de seguridad de los países, han intentado en múltiples ocasiones, inventarse “conspiraciones terroristas nacionales e internacionales”, con la finalidad de neutralizar a los grupos e individualidades de la comunidad anarquista.

La ingeniería social represiva tiene en la creación de los discursos de las versiones oficiales, una de sus principales estrategias. En estos informes redactados por las policías políticas y antiterroristas, la difusión de esos discursos o los operativos represivos nunca coinciden por casualidad sino que actúan para complementar las versiones oficiales criminalizadoras sobre lxs detenidxs y el movimiento, de manera que si en una primera detención no resultan encarceladxs, las causas no se cierran y quedan vinculadas con las siguientes detenciones.

El juicio Marini en Italia, a medidaos de los años 90, sería un claro ejemplo y punto de partida de esa colaboración estratégica judicial y policial internacional, en la que los sucesos en un país, desataban acciones represivas policiales en otros, que se intentaban vincular o relacionar, creando esos imaginarios de redes y células anarquistas organizadas con finalidades terroristas, ecoterroristas, anarcoterroristas insurreccionales.

Así, en el año 2000, en territorio del estado español y en el contexto de la lucha contra el FIES, se produjeron diversas detenciones de anarquistas que se intentaron vincular con otros anarquistas que se encontraban en prisión, creando la absurda lógica criminalizadora que señalaba a los presos, como cerebros de “ataques” y “señaladores de objetivos”, y a lxs anarquistas en la calle, como ejecutorxs de estos, inventando el “triángulo anarquista del Mediterráneo” que relacionaba las finalidades de lxs anarquistas insurreccionalistas de Italia, Grecia y el estado español, y que podía servir para crear cualquier situación de alarma contra la paz social.

No es una coincidencia que las recientes detenciones en Italia de la Operación Bialystock, hayan sido vinculadxs con otro preso anarquista de Italia, Alfredo Cospito, al que consideran el “cerebro de la célula” y a lxs detenidxs lxs ejecutores de ataques anónimos o no.

Tampoco es una casualidad que esta operación se haya realizado, “tras años de investigación”, cuando estamos a las puertas de la revisión del juicio contra lxs compañerxs encausadxs en la operación “Scripta Manent”, en el que entre lxs condenadxs con largas condenas, se encuentra Alfredo Cospito que, desde prisión, ha seguido denunciando al criminal estado italiano y difundiendo sus ideas de lucha insurreccionalista.

El nombre del operativo no ha sido producto del azar, sino de la perversión represiva que ya con el nombre, señala al compañero Alfredo Cospito como ideólogo, pues ha sido extraído de un libro prologado por el compañero Alfredo, en el que se explicaba la historia de lucha de unos anarquistas judíos rusos de finales del siglo XIX en la localidad de Bialystock.

Italia se ha colocado en la vanguardia de las políticas represivas contra los movimientos sociales y políticos, influyendo en diversos países de las democracias europeas.

Esas estrategias de categorización que hace el estado italiano y sus cuerpos represivos de lxs anarquistas, diferenciando entre múltiples “modalidades” de insurreccionalismo y separando entre anarquistas sociales “buenos” y anarquistas individualistas “malos”, la explica con total rotundidad y claridad la compañera anarquista Anna Beniamino, condenada por la operación Scripta Manent a 17 años de prisión: “El hecho de que existan diferentes tensiones y tendencias dentro del anarquismo es real, pero también es cierto que este tipo de categorización rígida es una característica inherente de la mentalidad y los requerimientos de los inquisidores, que se dedican a delinear un área específica para hacer sus maniobras como mejor que puedan: es en este espacio donde reside la siguiente operación”.

Con estas estrategias represivas, lo que se juzga no es “la censura de la democrática libertad de expresión”, ni un hipotético “crimen de opinión”, sino una guerra contra los fundamentos anarquistas de la propaganda por el hecho, que vincula los pensamientos y las acciones. Estos atentados contra los medios de comunicación e información anarquistas, reafirman no solo su validez. sino su papel fundamental contra el silencio y la domesticación.

En palabras de la compañera Anna, el Estado italiano “ha decidido enjuiciar a toda una tendencia anarquista: el anarquismo anti-organizacional”.

A quienes dan la espalda o miran hacia otro lugar frente a las luchas insurreccionales y la represión contra lxs insurreccionalistas, les informamos que sabemos con total certeza que los Estados y sus fuerzas represivas, nunca se han planteado detenerse ahí.

Fuente: Alasbarricadas.org

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