El 11 de mayo de 2026 comenzó una huelga indefinida de docentes de la enseñanza pública valenciana que finalizo el 11 de junio de 2026.
A continuación entrevistamos a un docente que ha participado de la misma para que nos explique esta huelga y como funcionan las herramientas autoorganizadas de lxs trabajadorxs: las asambleas de docentes.
Hay activas 433 asambleas de centro por todo el País Valencia, creando una coordinadora horizontal y asamblearia, al margen del control sindical, con la voluntad de dar voz directa a lxs docentes.
Desde la coordinadora de asambleas gestionan una caja de resistencia que tiene como objetivo principal el apoyo económico a lxs docentes que participan de la huelga indefinida.

¿Que movilizaciones y huelgas preceden a la convocatoria de huelga indefinida del 11 de mayo de 2026?
La preparación de esta huelga comenzó en junio del año pasado con la movilización del profesorado de Formación Profesional. La FP se ha convertido en un sector muy atractivo para la empresa privada debido a la elevada demanda de estos estudios y a la falta de plazas en la enseñanza pública. Las empresas del sector educativo son plenamente conscientes de ello y llevan tiempo apostando por la FP privada. Al mismo tiempo, la Generalitat Valenciana se lo está poniendo en bandeja eliminando plazas, cerrando ciclos formativos, precarizando las condiciones laborales del profesorado y manteniendo una inversión insuficiente. La jugada es clara, se precariza la pública para forzar a parte del alumnado a irse a la educación privada.
Este conjunto de factores desembocó, en junio de 2025, en la celebración de las primeras asambleas de docentes de FP y en la convocatoria de una huelga de dos horas para el primer día del curso 2025-2026. Aunque el seguimiento fue limitado y la convocatoria tuvo un carácter principalmente simbólico, sí permitió organizar diversas acciones de visibilización y marcó el inicio de un curso que ya se anunciaba que no iba a ser “normal”.
Posteriormente, el profesorado experto (profesionales en activo en sus sectores contratados temporalmente por la Administración para impartir docencia en Formación Profesional) inició una huelga indefinida el 3 de noviembre en respuesta a la precariedad y la temporalidad que sufrían. La huelga se prolongó hasta el 9 de diciembre y concluyó tras lograr algunas de sus principales reivindicaciones, como una mayor estabilidad laboral y la paralización de los recortes en su jornada laboral que había planteado la administración para este mismo curso.
Paralelamente, las asambleas docentes de colegios e institutos continuaron fortaleciéndose y comenzaron a elaborar un calendario de movilizaciones para el conjunto de la enseñanza pública. La idea inicial era convocar una jornada de huelga cada mes con el objetivo de obligar a la Conselleria a negociar, ya que, pese a la existencia de mesas sectoriales donde se supone la administración negocia con los sindicatos, esta se negaba sistemáticamente a escuchar las reivindicaciones del profesorado.
La primera cita fue el 11 de diciembre, cuando se convocó la primera huelga general educativa del curso. En ella ya estaban presentes las principales reivindicaciones del conjunto del profesorado.
Tras esa jornada parecía abrirse una posibilidad de negociación y, por ello, el calendario inicial se modificó. Sin embargo, pronto quedó claro que la propuesta de la Administración era insuficiente y era únicamente una estrategia para ganar tiempo, por lo que se convocó una segunda jornada de huelga general para el 31 de marzo.
Esa segunda huelga coincidía, además, con el último día de clase antes de Semana Santa en muchas comarcas. A pesar de ello, la participación fue masiva y evidenció que el conflicto estaba creciendo y que cada vez más docentes decidían implicarse activamente.
Además de las jornadas de huelga, tanto los sindicatos como las asambleas docentes organizaron concentraciones semanales en los centros educativos, repartieron propaganda y desarrollaron un importante trabajo de información y pedagogía dirigido tanto al profesorado como al alumnado y las familias.
¿Cuáles han sido las reivindicaciones?
Las reivindicaciones se dividían en 8 bloques:
• Simplificación burocrática: el trabajo de maestrxs y profesorxs se está convirtiendo cada vez más en rellenar papeles y realizar memorias en lugar de centrarse en lo importante que es acompañar al alumnado. Se pide simplificar trámites, eliminar informes duplicados.
• Mejorar la inclusión educativa del alumnado: se reclama aumento de plantillas y más recursos para inclusión
• Defensa de la formación profesional: tal y cómo he explicado al principio se está llevando a cabo un proceso encubierto de desmantelamiento y privatización de la FP, y las reivindicaciones van encaminadas a la paralización de eliminación de ciclos y al aumento de horas de lxs profesionales.
• Defensa del valenciano como lengua vehicular. El año pasado la Generalitat se sacó de la manga una ley (que con toda su desvergüenza la llamaron “Ley de Libertad Educativa) que intenta arrinconar aún más el valenciano y obliga a los centros a segregar al alumnado por motivo de lengua en vez de por criterios educativos. Además están modificando el currículo de valenciano con criterios ideológicos, por ejemplo quitando autores catalanes y de las Baleares.
• Infraestructuras: se demanda tanto la construcción como el mantenimiento y climatización de unos centros que literalmente se están cayendo a pedazos y en los que en los meses de calor (que aquí os aseguro que son muchos) estamos dando clase a alumnxs a 30º.
• Descenso de ratios de alumnado: Se pide un descenso de ratio en todos los ciclos, desde 0-3 años hasta Bachillerato. Actualmente estamos con unas ratios inasumibles para una sola persona en clase, esto afecta tanto al día a día del profesional como a la atención del alumnado.
• Aumento de plantillas en los centros. Al final todas las reivindicaciones están vinculadas, para disminuir ratios necesitamos más centros y aumento de plantillas. En esto aumento de plantillas se incluyen también orentadorxs, personal aministrativo, pedagogxs… Además un punto importante que se demanda es la agilización de las sustituciones, ya que ahora cuando falta un docente el alumnado puede pasar más de 2 semanas sin sustitutx.
• Recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos 20 años por parte del profesorado. En los últimos 20 años Consellería no a actualizado su parte del sueldo de los profesionales de la educación, se reclama la actualización del IRPF de todo este tiempo y la recuperación de las pagas extras completas (después de la crisis de 2008 se recortaron las pagas extras de lxs docentes y aunque otrxs funcionarixs han recuperado el total de las pagas, lxs docentes del PV siguen sin cobrar estas pagas completas).
Las reivindicaciones eran muchas, pero con ellas se pretende revertir el proceso de desmantelamiento y precarización de la totalidad del sistema educativo valenciano.
¿Como surge la convocatoria de huelga docente indefinida del 11 de mayo de 2026 y cual son sus reivindicaciones?
La convocatoria de la huelga indefinida comenzó a gestarse durante el mes de abril. Tras la huelga general del 31 de marzo, la Conselleria de Educación seguía dando largas al profesorado y proponía un calendario de negociación que se prolongaba más allá del final del curso. Todo indicaba que su estrategia consistía en desgastar la movilización y dejar pasar el tiempo sin abordar realmente ninguna de las reivindicaciones planteadas.
El 18 de abril, la Coordinadora de Asambleas Docentes, junto con diversos sindicatos y plataformas (CADPV, STEPV, CCOO, UGT, CNT, COS, CGT, CSO y Docents en Lluita), lanzó una consulta para decidir cómo continuar las movilizaciones. Se plantearon tres opciones: convocar una huelga indefinida a partir del 11 de mayo, iniciar la huelga el 25 de mayo o realizar una huelga escalonada en jornadas clave.
La primera opción pretendía aprovechar el calendario académico para afectar tanto a la EBAU como a las evaluaciones finales. La segunda renunciaba a intervenir en la EBAU, pero buscaba dificultar el cierre del curso tanto institutos como colegios y se consideraba más sostenible en el tiempo. La tercera consistía en concentrar las jornadas de huelga en fechas estratégicas, una fórmula similar a la que posteriormente adoptaron los compañerxs de cataluña.
La consulta arrojó un resultado muy claro: la mayoría apostó por iniciar la huelga cuanto antes, el 11 de mayo. En los centros educativos el cansancio y el malestar eran ya muy evidentes y existía la convicción de que había llegado el momento de demostrar que el profesorado estaba dispuesto a ir a por todas.
¿Cuando nace la coordinadora d’assemblees docents del País Valencià (CADPV)?
Las asambleas docentes ya existían en muchos centros antes de este conflicto. En algunos casos eran simplemente grupos de WhatsApp donde el profesorado más politizado compartía información sobre movilizaciones y acciones. Sin embargo, con el inicio del curso comenzó un proceso de fortalecimiento de esas estructuras y de creación de nuevas asambleas allí donde todavía no existían.
La Coordinadora de Asambleas Docentes nació entre enero y febrero de 2026 como resultado de ese proceso de organización. Su aparición permitió coordinar el trabajo que ya se estaba realizando en numerosos centros y consolidó una estructura horizontal que facilitó el intercambio de información y la toma de decisiones colectivas.
Durante la huelga, el efecto contagio fue determinante. En prácticamente todos los centros había docentes con ganas de implicarse, y comprobar que en otros institutos se estaban organizando asambleas animó a muchas personas a dar el paso y crear las suyas propias.
La labor de la Coordinadora ha sido principalmente técnica y organizativa. Se ha encargado de impulsar consultas al profesorado, elaborar documentos de análisis, coordinar materiales informativos y diseñar campañas de comunicación y propaganda que posteriormente difundían las distintas asambleas.

Según su pagina web la CADPV tiene como objetivo crear una coordinadora asamblearia y horizontal para dar voz directa a lxs trabajadorxs en huelga al margen del control sindical. En el mapa hay 433 asambleas de centro activas. ¿Como es el funcionamiento y la organización de tareas en el día a día de la huelga en las asambleas de cada centro?
La verdadera columna vertebral de la huelga han sido las asambleas de centro. Desde ellas se ha organizado el trabajo cotidiano: los piquetes informativos diarios en las puertas de los colegios e institutos, la participación en concentraciones y manifestaciones, la elaboración y distribución de propaganda, así como la celebración de asambleas informativas dirigidas tanto al profesorado como a las familias.
Durante todo el conflicto, la CADPV ha trabajado de manera coordinada con los sindicatos y colectivos que mantuvieron la unidad sindical hasta el final: STEPV, CCOO, UGT, CNT, COS, CGT, CSO y Docents en Lluita.
Ha sido un proceso muy exigente, con una enorme carga de trabajo diario y muchos altibajos emocionales. Sin embargo, también ha resultado profundamente enriquecedor. Una de las experiencias más bonitas ha sido comprobar que no estábamos solos en nuestros centros y ver cómo compañeras y compañeros que inicialmente parecían mantenerse al margen acababan implicándose plenamente y sosteniendo la movilización.
Los medios de comunicación solían mostrar las cabeceras de las grandes manifestaciones y a los representantes sindicales, pero el auténtico trabajo de organización, concienciación y movilización se desarrolló en las asambleas. Fueron ellas las que llenaron los centros educativos y los barrios de carteles, organizaron las acciones diarias, animaron a lxs indecisxs y mantuvieron viva la huelga durante semanas.
La CADPV gestiona una caja de resistencia que tiene como objetivo principal el apoyo económico a las personas docentes que participan en la huelga indefinida. La finalidad es minimizar el impacto económico de la perdida salarial y garantizar la sostenibilidad de la lucha en el tiempo. También dar cabida a la solidaridad. ¿Que tal funciona la caja de resistencia?
Según los acuerdos aprobados por la Coordinadora, pueden solicitar ayuda las personas que hayan participado activamente en la huelga indefinida o que hayan sufrido algún tipo de represión relacionada con el conflicto o con las acciones desarrolladas durante el mismo.
La ayuda económica podrá cubrir, como máximo, el 50 % del salario descontado por los días de huelga. En caso de que los recursos disponibles no sean suficientes para atender todas las solicitudes, se dará prioridad a las personas con una situación económica más vulnerable o con mayores cargas familiares.
Aun así, todavía es pronto para hacer una valoración de su funcionamiento. Estamos a finales de junio y es ahora cuando comenzarán a aplicarse los descuentos salariales. Todo apunta a que la Conselleria no los realizará de una sola vez, sino de manera escalonada. Si finalmente es así, muchas personas podrán afrontar mejor la pérdida económica y quizá no sea necesario recurrir a la caja de resistencia, lo que permitiría reservar esos recursos para quienes realmente los necesiten y para futuras movilizaciones.

A finales de mayo una profesora recibe una agresión por parte de un policia nacional en Valencia sufriendo diversas lesiones.
A primeros de junio docentes en huelga acudieron a parar un deshaucio de una madre y sus dos hijos, estudiantes del IES El Pla de Alacant. acabando en cargas policiales.
¿como se ha vivido y ha sido la respuesta a la represión?
La represión forma parte de cualquier conflicto de estas características y este no ha sido una excepción. Casos como el del desahucio de Alicante o la agresión sufrida por una docente en Valencia (que además ya estaba jubilada) han servido para visibilizar una realidad que muchas personas no percibían hasta entonces.
Estos episodios hicieron que muchxs compañeros, compañeras y familias tomaran mayor conciencia de la dimensión del conflicto y reaccionaran con indignación. Especialmente llamativo fue el caso de Valencia, que provocó que muchos colegios e institutos se llenaran de carteles denunciando la violencia policial.
Este tipo de casos más llamativos se vuelven en contra de la policia y el gobierno de turno, realmente creo que para ellos es pegarse un tiro en el pie.


En Valencia hubo una acampada de docentes, ¿como se vivió la misma?
La acampada comenzó durante la cuarta semana de huelga como una forma de dar un nuevo impulso al conflicto y trasladarlo al centro de la capital. Después de más de tres semanas de movilización, era evidente que la Conselleria seguía apostando por el desgaste. Al mismo tiempo, algunas compañeras empezaban a reincorporarse al trabajo debido a la presión económica y al enorme desgaste físico y emocional que suponía sostener una huelga indefinida.
En ese contexto se decidió organizar la acampada con la intención de recuperar la iniciativa, aumentar la visibilidad del conflicto y demostrar que seguíamos dispuestos a mantener la presión.
En realidad, durante toda la huelga surgieron iniciativas muy imaginativas. La creatividad fue una constante y muchas compañeras dedicaron una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo a idear nuevas formas de movilización. La acampada fue una de ellas, pero también destacaría la Manifa’s Band, una banda formada por docentes de numerosos centros que acompañó manifestaciones y actos públicos, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la movilización.
Asimismo, se acudió de forma sistemática a numerosos actos públicos del president de la Generalitat, del secretario autonómico de Educación y de la consellera. El objetivo era muy claro: que el conflicto estuviera presente allí donde acudieran los responsables políticos y hacer imposible que pudieran ignorarlo.
¿En algún momento del conflicto ha existido la posibilidad de extender la huelga a los estudiantes para hacerla mas fuerte?, ¿ha existido iniciativas asamblearias y horizontales en forma de asambleas de estudiantes que en cada centro extendieran la lucha?
Sí. El estudiantado organizado también tuvo un papel activo durante el conflicto. Inicialmente convocó algunas jornadas concretas de huelga y, posteriormente, puso en marcha una huelga indefinida paralela a la del profesorado.
Al menos en Alicante, estas movilizaciones estuvieron impulsadas por el Sindicato de Estudiantes, aunque tengo constancia de que en otros territorios también surgieron asambleas estudiantiles al calor del conflicto.
Desde el profesorado también se hizo un esfuerzo importante por implicar no solo al alumnado, sino también a las familias. De hecho, varias de las manifestaciones conjuntas de docentes y familias fueron históricas por su dimensión, con miles de personas llenando las calles de pueblos y ciudades.
La implicación de las familias ha sido muy grande sobre todo en la etapa de infantil y primaria (colegios). En estos centros las familias han participado de las concentraciones semanales a las puertas de los centros, han colgado pancartas y han estado apoyando a lxs maestrxs durante toda la huelga.
Desde la CADPV han realizado dos encuestas para ratificar los preacuerdos de 29 de mayo y 9 de junio.
En el preacuerdo del 29 de mayo hay 30014 respuestas, rechazando el mismo un 91% con 27270 respuestas.
En el preacuerdo del 9 de junio hay 30238 respuestas a la encuesta, rechazando el mismo un 87% con 26217 respuestas.
¿Que organizaciones llegan a esos preacuerdos ampliamente rechazados?, ¿por que la mayoría de las respuestas rechazan esos preacuerdos?, ¿en las mesas de negociaciones hay delegadxs de las asambleas de centro de la CADPV que puedan defender de manera directa los intereses de lxs huelguistas?
Uno de los principales objetivos de la CADPV durante todo el conflicto fue evitar que las decisiones quedaran exclusivamente en manos de las direcciones sindicales. Desde el principio se defendió un modelo basado en el principio de “un profesor, un voto”, mediante consultas abiertas al conjunto del profesorado.
La primera de esas consultas sirvió para decidir qué estrategia de movilización seguir. Posteriormente se realizaron nuevas votaciones para ratificar o rechazar cada una de las propuestas que iban surgiendo durante la negociación. Además, estas consultas siempre iban acompañadas de documentos explicativos y comparativas entre las reivindicaciones iniciales del profesorado y las propuestas presentadas por la Conselleria, de manera que cada docente pudiera votar con toda la información disponible.
El principal problema fue que las asambleas no pudieron participar directamente en la negociación. De hecho, ni siquiera todos los sindicatos convocantes de la huelga estuvieron presentes en la mesa. La Conselleria decidió negociar exclusivamente con los sindicatos que forman parte de la mesa sectorial, es decir, aquellos con representación surgida de las elecciones sindicales. Como consecuencia, tanto la CADPV como sindicatos muy implicados en el conflicto —como CGT, CNT, CSO o COS— quedaron excluidos del proceso negociador.
Desde nuestro punto de vista, esta decisión era muy discutible. Cuando se convoca una huelga debería ser el comité de huelga quien participe en la negociación. Sin embargo, los sindicatos presentes en la mesa sectorial aceptaron el formato planteado por la Conselleria, que les resultaba más favorable, y finalmente fue ese el modelo que se impuso.
Durante las primeras semanas se mantuvo una cierta unidad sindical. Sin embargo, en la tercera semana de huelga ANPE y CSIF, los dos sindicatos más conservadores presentes en la mesa, rompieron esa unidad al apoyar una propuesta de incremento salarial muy alejada de las reivindicaciones defendidas por la mayoría del profesorado.
A partir de ese momento, la Conselleria aprovechó la división para intensificar su estrategia de desgaste. Dio por cerrado el debate salarial al contar con el apoyo de esos dos sindicatos y dejó de convocar reuniones de negociación durante varios días, mientras mantenía encuentros telemáticos únicamente con ANPE y CSIF, que representan aproximadamente al 30 % del profesorado. Al mismo tiempo ignoraba a la inmensa mayoría de docentes que seguíamos movilizados en las calles.
Realmente este fue un momento crítico de la huelga, se mezcló el cansancio, la desilusión con la rabia de mucha gente, aún así se consiguió continuar, eso si, teniendo ya muy claro que teníamos al enemigo sentado a los dos lados de la mesa de negociación.
¿Como se decide suspender la huelga y desde que día?, ¿continúan las movilizaciones pese a la suspensión de la huelga?, ¿existe la posibilidad de que en septiembre se vuelva a la huelga indefinida o a retomar la lucha de alguna manera?
Tras finalizar la cuarta semana de huelga, el fin de semana del 6 y 7 de junio, y después de semanas de bloqueo por parte de la Administración, la Conselleria modificó aparentemente su estrategia y dio la impresión de querer abrir una negociación real. Presentó una propuesta mucho más elaborada que las anteriores, en la que ya aparecían cifras de inversión y un calendario de aplicación de las distintas medidas.
El cambio de actitud fue evidente. Llegó incluso a convocar reuniones de negociación en domingo y, a partir de ese momento, las reuniones pasaron a celebrarse diariamente. Además, la Conselleria comenzó a retransmitirlas en streaming, intentando proyectar una imagen de transparencia y diálogo muy distinta de la que había mantenido durante las primeras semanas del conflicto.
El 9 de junio hizo llegar esa propuesta al correo corporativo de todo el profesorado del País Valencià. En ese momento, la CADPV, junto con los sindicatos que todavía mantenían la unidad sindical, lanzó una nueva consulta para que el profesorado decidiera si aceptaba o rechazaba el acuerdo.
La consulta permitía votar cada uno de los puntos por separado y, además, planteaba una cuestión fundamental: qué hacer si la propuesta era rechazada en su conjunto. Se ofrecían tres opciones: continuar con la huelga indefinida, suspenderla o desconvocarla.
La mayoría del profesorado entendía que había llegado el momento de poner fin a la huelga. El seguimiento había disminuido considerablemente y el curso estaba prácticamente terminado, por lo que mantener la huelga indefinida había dejado de tener sentido desde un punto de vista táctico. Sin embargo, quedaba por decidir si convenía suspenderla o desconvocarla.
En ese debate también afloraron las diferencias entre las organizaciones convocantes. Los sindicatos presentes en la mesa sectorial (STEPV, UGT y CCOO) defendían la suspensión, argumentando que eso permitiría reactivar la huelga de manera inmediata si fuera necesario durante el siguiente curso.
Por el contrario, los sindicatos que habían quedado excluidos de la negociación (CGT, CNT, COS y CSO) apostaban por la desconvocatoria. Consideraban que así sería posible replantear la estrategia de movilización en septiembre sin quedar condicionados por la estructura de la huelga anterior. Además, entendían que mantener la convocatoria suspendida implicaría que CSIF siguiera formando parte de la convocatoria si esta se reanudaba, algo que muchos considerábamos políticamente contraproducente.
¿Que tal ha sido el seguimiento de las empresas de comunicación?, ¿se ha intentado silenciar o desinformar desde los medios la huelga y la lucha de los docentes?
Como ocurre con muchos conflictos laborales, hubo intentos de minimizar o distorsionar lo que estaba sucediendo. Sin embargo, una huelga de estas dimensiones era prácticamente imposible de ocultar.
Hay que tener en cuenta que el profesorado de la enseñanza pública valenciana está formado por cerca de 80.000 personas y que durante varias semanas decenas de miles participaron diariamente en manifestaciones, concentraciones y todo tipo de acciones. Los cortes de tráfico fueron constantes en las principales ciudades y las camisetas verdes se convirtieron en una imagen habitual en las calles.
En muchos centros el seguimiento fue tan elevado que resultó imposible desarrollar la actividad lectiva con normalidad. Hubo colegios en los que el alumnado permaneció durante las 5 semanas que duró la huelga en los patios y sin dar una sola clase por la falta de profesorado. Esa realidad la vivieron directamente las familias y hacía muy difícil ocultar la magnitud del conflicto.
No sé exactamente cómo se percibió la huelga desde fuera del País Valencià, pero desde aquí la movilización ocupó un espacio muy importante en los medios de comunicación durante prácticamente cinco semanas.
Pero otro tema era la manipulación y el intento de poner al conjunto de la sociedad en nuestra contra. Algunos medios de comunicación próximos a la derecha publicaron informaciones destinadas a generar rechazo hacia la huelga desde incluso antes de que esta empezara. Se difundieron, por ejemplo, noticias sobre el descenso de las bajas médicas durante el verano, se decía que lo único que pedíamos era más dinero o difundían fotografías de docentes tomando algo en una terraza después de una manifestación, intentando transmitir una imagen frívola de la movilización.
En mi opinión, fueron intentos bastante burdos que tuvieron muy poco recorrido porque contrastaban con la realidad que estaba viviendo la sociedad valenciana.
De hecho, si algo ha caracterizado esta huelga ha sido el enorme apoyo social recibido. En numerosos centros las familias participaron activamente en las movilizaciones, acudieron a las manifestaciones y llenaron colegios e institutos de carteles de apoyo.
Era habitual que, durante las manifestaciones, la gente saliera a aplaudir desde las aceras o que simplemente, al ver a alguien con la camiseta verde, se acercara para mostrarle su apoyo y darle ánimos.
A pesar del esfuerzo de algunos medios y de la propia Conselleria por controlar el relato, creo que esta huelga ha conseguido algo muy importante: el respaldo mayoritario de la sociedad valenciana. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, creo que ese es uno de sus principales logros. Durante semanas tuvimos la sensación de que nadie nos escuchaba y de que todo el esfuerzo era inútil. Sin embargo, hoy pienso que conseguimos convertirnos en el principal problema político del Gobierno valenciano durante buena parte del final del curso. Y dudo mucho que quieran volver a enfrentarse a una situación similar el próximo curso, además en un contexto preelectoral.
¿Desde fuera del País Valencia como se puede mostrar el apoyo y solidaridad a la lucha de lxs docentes?
Lo más importante es entender que los problemas que han dado lugar a esta huelga no son exclusivos del País Valencià. En muchos territorios se están produciendo procesos similares de deterioro de la educación pública y de precarización de las condiciones laborales del profesorado.
De cara al próximo curso ya se están preparando movilizaciones en distintos puntos del Estado. En Madrid, por ejemplo, ya se ha anunciado una huelga indefinida para el mes de octubre. En Cataluña continuarán las movilizaciones y en Castilla también se están organizando nuevas protestas.
La mejor forma de mostrar solidaridad es apoyar las luchas que se desarrollen en cada territorio, participar en ellas cuando sea posible y contribuir a difundirlas. La defensa de la educación pública es un problema común y solo podrá afrontarse mediante la organización y el apoyo mutuo.
Para finalizar esta entrevista puedes añadir lo que consideres.
Simplemente daros las gracias por brindarnos este espacio y permitir que podamos explicar, aunque sea brevemente, todo lo que hemos vivido durante estas semanas.
Y, sobre todo, animar a todas las compañeras y compañeros a organizarse y a luchar por unas condiciones laborales dignas y por una educación pública de calidad. La huelga sigue siendo nuestra mejor herramienta de lucha, y estando unidxs podemos conseguirlo todo.

