Publicado por DV & archivado en Burgos, Especulación.

Parte de esa polí­tica social que gestionan las cajas de ahorros y que llaman “obra social” pasa por apadrinar constructores. Si, habéis oí­do bien, ante el temor de impago las cajas se están quedando con los pisos sin vender de los constructores y especuladores de gran escala.

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Los bloques de la foto son uno de los posibles bienes que Caja de Burgos, Banca cí­vica o Banca cí­nica, que el lector elija, ha adquirido después de que el propietario de este edificio presumiblemente no pudiese liquidar el dinero que le debe a esta entidad. Lo mismo pasa con otros edificios, como la parte sin vender del bloque verde de la calle Vitoria.

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El razonamiento lógico de la caja ante esta situación es que en la caja de ahorros prefieren quedarse con algo que quedarse sin nada. Los créditos de algunos constructores no se están pagando y las cajas prefieren liquidar la deuda asumiendo pisos en compensación que perseguir una Sociedad Anónima o Limitada por los pasillos de los juzgados sin mucho o nulo resultado. El lucrativo juego del trio especulación compuesto por polí­ticos locales, constructores y cajeros que tanta riqueza trajo para algunos y tantas desgracias para otros se esta empezando a dar desgracias a todos pero la sorpresa, si es que es sorpresa, es que el eslabón débil del trio especulación van a resultar ser las cajas de ahorros.

Preguntaros ahora quien hunde las cajas, que las hace fusionarse o porque se intervienen. Todas estas preguntas que empezaron siendo complicadas ahora empiezan a tener una contestación lógica y aproximada de lo que puede estar pasando. El crédito bajo manga de los polí­ticos, los cuales manejan a su antojo las cajas, va a traer amargas consecuencias.

Esas magnificas entidades que hacen “obra social” y apadrinan constructores en apuros no tendrán estos miramientos con aquellos individuos que hayan osado pedir una hipoteca y ahora no puedan pagarla, les va a dar igual si los morosos están en el paro, son especuladores o tienen niños pequeños, olvidaros de las hipotecas basura de los EUA, en el Estado Español los que no pagan no son los pobres sino los ricos. En estos casos no dudéis que las cajas acudirán a los tribunales, embargaran, tiraran de avales y harán lo que haga falta para perseguir a los morosos mientras tengan un céntimo que cobrar. Y que ni se os pase por la cabeza que los pisos sean alquilados a precios bajos, algunos ya les han puesto a la venta y no son baratos precisamente.

Como siempre, la cuenta de este desaguisado se la pasan al que menos tiene, que anda dormido, sin protestar y acomodado en su sofá. Los agujeros de las cajas los pagaremos entre todos y cuando estén tapados el FMI y otros paí­ses pedirán con más fuerza que las cajas se privaticen, los cuervos capitalistas ya planean sobre esta pení­nsula.

2 Comentarios para “Apadrina a un constructor”

  1. forner

    UNA COSA ASI COMO EN ESTA HISTORIA, PERO CON VIVIENDAS.
    “Un señor (por así­ decirlo), se dirigió a una aldea donde
    nunca habí­a estado antes y ofreció a sus habitantes 100 reales por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales. Al dí­a siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 reales por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos. Y a continuación ofreció 300 reales, y el resto de la gente vendió los últimos burros. Al ver que no habí­a más animales, ofreció 500 reales por cada burrito, dando a entender que comprarí­a a la semana siguiente todos los que pudieran reunir, y se marchó.

    Al dí­a siguiente mandó a su tratante ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 reales cada uno. Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron aquellos burros a 400 reales; y quien no tení­a el dinero, lo pidió prestado. De hecho, aquellos aldeanos acabaron por comprar todos los burros de la comarca.

    Como era de esperar, tanto el tratante/ayudante, como el señor que compraba burros a 500 reales, nunca más aparecieron por la aldea. Que, como resultado, quedó llena de burros y de endeudados. De igual manera, esta gran aldea que llamamos Hispanistán se ha quedado llena de ladrillos y de hipotecas. Y también de burros. ¡Que ni siquiera saben ni rebuznar!”
    EL BLOG DE FORNER

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