Publicado por DV & archivado en Burgos, Gamonal, Internacional, Represión.

joven-Alexandros-Grigoropoulos-anosHace pocos dí­as se ha conocido la sentencia condenatoria contra los policí­as que mataron al  joven libertario Alexandros Grigoropoulos en una céntrica plaza de Atenas. Unos hechos que provocaron una de las revueltas sociales  más importantes que se han vivido en Grecia durante los últimos tiempos. ¿Qué pasa ahora con las personas que fueron juzgadas y condenadas en Burgos por haber supuestamente gritado “policí­a asesina” durante una concentración de protesta?

En ocasiones decir la verdad tiene un precio. En el caso del joven Alexandros y la concentración de protesta que se organizó en la Plaza Roma de Gamonal ese precio fueron 300 euros o en caso de impago 25 dí­as de prisión a cada una de las seis personas procesadas. Esa fue la cantidad que dispuso un juez para una serie de personas inculpadas de haber injuriado a la policí­a durante aquella concentración de protesta.

El 6 de diciembre de 2008 Alexandros Grigoropoulos de 15 años caí­a abatido en Exarjia a consecuencia de los disparos de un policí­a. En aquellos primeros momentos se habló de una “muerte accidental” pero lo cierto es que estos acontecimientos, unidos al malestar social que se respiraba en Grecia,  fueron el detonante que desató una de las revueltas populares más virulentas que se han registrado en Europa durante las últimas décadas.

En algunas capitales del viejo continente se realizaron movilizaciones de protesta que fueron duramente reprimidas. En concreto, en Madrid 7 personas fueron detenidas y permanecieron en prisión preventiva durante varios dí­as como medida intimidatoria ante el miedo que generaba en el Estado Español la posibilidad de que  la situación griega se contagiara.

En Burgos se desarrollaron también movilizaciones para protestar por la muerte del joven Alexandros y aunque tuvieron un menor calibre provocaron uno de los mayores despliegues policiales que se hayan vivido en Gamonal con presencia de numerosos efectivos antidisturbios.

A pesar de lo que parece que desde algunos despachos es posible que se deseara, durante aquella concentración no se registraron incidentes. Sin embargo meses después algunas personas fueron encausadas por injurias a la policí­a (a pesar de no haber sido en ningún momento identificadas) y cuya única prueba en su contra resultó ser su “conocida militancia social”.

Aunque por norma general no creo que en los tribunales pueda encontrarse la verdad, y mucho menos la justicia, parece ser que ha quedado demostrado que aquel policí­a disparó con claras intenciones homicidas. Si aquellas personas que supuestamente gritaron “policí­a asesina” dijeron la verdad, alta y claramente, mucho antes del fallo de cualquier tribunal de justicia.

Esta claro que decir la verdad en Burgos tiene un precio. Y decir las verdades que sonrojan a los que andan luciendo su placa y pistola se paga caro, y claro de algún sitio tiene que salir el sueldo de aquellos que nos protegen y contribuyen a que Burgos sea la segura capital europea del 2016,  aunque su ambiente se asemeje cada dí­a más al de la GESTAPO.

Modesto Agustí­

3 Comentarios para “El precio de la verdad”

  1. kalandrakas

    Plas, plas, plas, plas…

    Esa es, por decir verdades como puños a personas se las reprime, ¿Libertad de expresión ? Me cago en tu puta libertad de expresión democrata de mierda.

  2. Anónimo

    MAS VERDADES:

    Más de 29 años en prisión
    El pasado 8 de mayo, el preso polí­tico antifascista Miguel íngel Bergado Martí­nez cumplió 29 años encarcelado. 10.700 dí­as en prisión, siempre en primer grado de régimen penitenciario, dispersado y sometido a todo tipo de tropelí­as e intentos de vejación.

    Este prisionero antifascista es, junto al preso polí­tico vasco Joxe Mari Sagardui «Gatza», que el próximo 8 de julio cumplirá 30 años en la cárcel, los que más tiempo llevan en prisión por su carácter revolucionario en toda la historia reciente del Estado español.

    Biografí­a

    Nacido en 1958 en la pequeña localidad burgalesa de Quintanilla, Miguel íngel Bergado procedí­a de una familia campesina muy humilde, acostumbrados a trabajar en lo que saldrí­a hasta acabar reventados.

    De principios obreros muy asentados por su durí­sima vida, entró en contacto con los GRAPO en 1979, cuando integró sus comandos informativos. Participó en la infraestructura que consiguió la liberación de cinco militantes del PCE(r) y de los GRAPO que se fugaron de la prisión de Zamora el 17 de diciembre de 1979. Dí­as después pasó a la clandestinidad.

    Se integra en un comando operativo de los GRAPO y toma parte en la acción armada que costó la vida en Madrid al general del Ejército español Andrés González de Suso y al cabo de la Policí­a española Ignacio Garcí­a, el 5 de mayo de 1981, y que se realizó de forma simultánea con otra cometida en Barcelona, en la que murieron dos miembros de la Guardia Civil. Tras esta alarma general por los 4 muertos del Ejército, policí­a nacional y guardia civil, Madrid, Barcelona y otras varias zonas son puestas patas arriba. El 10 de mayo, fruto de esta paranoia antiterrorista, la guardia civil detiene, tortura, quema y asesina en Almerí­a a 3 vecinos de Santarder a los que “confunde con terroristas”.

    Bergado fue detenido el 8 de mayo de 1981 en Madrid, cuando tení­a 23 años de edad. Tras su paso por comisarí­a, denunció haber sido torturado brutalmente. Condenado a 55 años de prisión, en 1990, cuando se encontraba en la cárcel de Puerto II y 58 integrantes del colectivo de prisioneros de los GRAPO y del PCE(r) mantení­an una huelga de hambre que se prolongó durante 435 dí­as, Bergado tuvo un duro enfrentamiento con un carcelero cuya actitud con los huelguistas era especialmente brutal. Como consecuencia, el funcionario de prisiones resultó gravemente herido. Desde entonces, aún más si cabe, Bergado fue especialmente sometido a un control absoluto, a aislamiento y a malos tratos.

    Durante estos más de 29 años en prisión, este militante antifascista ha recorrido 22 prisiones españolas y preso ha conocido todos los gobiernos que se dicen democráticos, el de la UCD, PsoE, PP, y otra vez PsoE.

    Hasta 2011 como mí­nimo

    Con 52 años, ha pasado bastantes más años en prisión que en la calle y aunque tendrí­a que haber sido excarcelado en noviembre de 2006, después de cumplir 25 años y medio de prisión (incluso ya pasada con mucho la condena legal), continúa en la cárcel tras haberle sido aplicada, de facto, la cadena perpetua y, según la última ley, tras aplicársela con ilegal carácter retroactivo, no saldrá de prisión hasta el año 2011. Otras voces dicen que serí­a al primer preso polí­tico en aplicársele la condena propuesta de 40 años.

    Actualmente se encuentra preso en la cárcel de Puerto Santa Marí­a I (Cádiz).

  3. Anónimo

    Desde mi punto de vista son cosas que no tienen mucho que ver, pero en fin, el autor del comentario sabrá

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