Mañana hace dos años que en la Calle Sauce de Gamonal(Burgos) ocurría un asesinato laboral de 11 trabajadores por parte de la empresa Arranz Acinas. Este año 2006 se ha despedido con 1352 muertos en los lugares de trabajo.
Seguramente ni el alcalde, ni el PP, ni el PSOE, ni Batasun,a ni ningún demócrata de pro se manifieste, ni hoy, ni mañana, ni nunca pidiendo el cese de la violencia empresarial, ni se obligue a la patronal ha condenar los atentados contra los trabajadores. Las 1352 personas que hoy no están son muertos silenciosos, ni CCOO ni UGT convocarán unas manifestaciones por los muertos. Las victimas de estos atentados no tendrán esas subvenciones, ni serán tan desgraciadas, el pincel colorista de los periódicos ni se fijara en ellos para conmoverte.
A los empresarios no les juzgaran por la ley antiterrorista, posiblemente ni les juzguen, peor aún, a algunos les otorgarán subvenciones para que sigan traficando con vidas, o medallas a la innovación empresarial.
No todas las victimas y los verdugos son iguales para esta democracia. Siempre hubo, clases y clases.
Desde hace tiempo venimos asistiendo a un desfile de imbéciles con sotana que pretende atacar a la ciencia, pero el peso de la razón hace imposible ese ataque y por mucha fe y muchos mitos que existan en el mundo de Dios la ciencia permanece indomable a las chorradas que se puedan soltar desde los pulpitos. En cambio otras cosas son más vulnerables.
Hace un año aproximadamente la fiebre urbanística y el desmadre de cementación del territorio estaban en su máximo apogeo, pero apenas había debate político y social al respecto. Después de cinco años de verdadero desquicie inmobiliario, el llamado quinquenio de la euforia[2], se habían ido desarrollando distintos procesos locales de resistencia al Tsunami urbanizador español, principalmente las denominadas plataformas por la defensa del territorio, pero su incidencia en la esfera y el debate público se circunscribía, en todo caso, al ámbito local…
Por tercera vez se suspende el juicio contra Sergio LD, esta vez ha sido por fallos en la teleconferencia de los tres testigos de la Brigada de información de la Policia Nacional.
Joseph Goebbels
El hombre más rico del mundo y su esposa también tienen conciencias, unas conciencias que les han hecho financiar una de las más importantes ONG del mundo “