Ayer frente a Subdelegación de Gobierno en Burgos se concentraron diversas personas en una protesta contra la represión. En la concentración que contó con la participación de vecin@s de Gamonal y diversos colectivos sociales se repartió un comunicado en apoyo a las 20 personas imputadas por el intento de bloqueo del parlament de Cataluña el 15 de Junio de 2011, que en estos días testificaran juicio.
A su vez, se leyó un manifiesto en relación con los actos represivos acaecidos en Madrid esta semana a partir de la llegada de las marchas de la dignidad . En este comunicado se exigía la dimisión de la delegada de Gobierno en Madrid y de los mandos policiales encargados de dar la orden de cargar contra manifestantes así como la libertad de la persona detenida el 22M que se encuentra en prisión preventiva .
La respuesta de la policía fue esperar a que acabara la concentración para identificar y cachear a 8 personas que se encontraban hablando en las inmediaciones de Subdelegación cuando el grueso de manifestantes ya se habia marchado.
La criminalización de la protesta por parte del gobierno, de la prensa subvencionada y la escalada represiva policial sigue siendo una respuesta planeada para intentar frenar el aumento de indignación popular contra el poder político y económico.
En un estado que se hace llamar de derecho cada día es más indudable que el discrepar contra las politicas del gobierno se presentan como un acto delictivo.Y la única repuesta que da el régimen es la represión.




Han pasado algunos días desde el 22M y parece que todo empieza a verse mucho más claro. Para empezar, el gran éxito de la manifestación con más de 2 millones de personas en las calles, una de las más grandes que se recuerdan en Madrid en los últimos 30 años. Y no solo ha supuesto un éxito cuantitativamente, el nivel de combatividad y el espíritu de resistencia eran palpables en cada lema, en cada pancarta, en cada puño. Se respiraban en el ambiente el hartazgo y la rabia contenidos demasiado tiempo y que brotaban en forma de unión de un pueblo que ya no quiere permanecer impasible ante el sinfín de atropellos sufridos. Un texto de 
Todo está preparado para la recepción en Madrid de la Marchas de la Dignidad, el trabajo que se ha venido desarrollando durante los últimos meses en barrios y pueblos, empieza a ver la luz. Pero, ¿y después del 22M qué?





