La represión es un arma del estado para acallar a las personas que conscientes del sistema desigual en el que vivimos luchan por cambiar esta situación. La izquierda es el cauce permitido de protesta, donde deben encauzarse las aguas revueltas, es la ilusión de cambiar la situación de injusticia partiendo de esta y sus reglas de juego. El palo y la zanahoria se convierte en un clásico histórico del poder, zanahoria para los que desmovilizan las calles para organizar un partido político y llevan la rabia del conflicto social a las urnas, palos y mas palos para los que se quedan sujetando la pancarta, gritando por el megáfono y continúan en la calle.








